La ampliación de capital de Tesla repite pecados del pasado

Los 2.000 millones que espera captar pueden ser suficientes si las ventas repuntan, pero parece necesitar más

Un Tesla Model X cargándose, en Sídney (Australia).
Un Tesla Model X cargándose, en Sídney (Australia).

La ampliación de capital de 2.000 millones de dólares de Tesla está repitiendo los pecados del pasado. El fabricante de coches eléctricos reveló el jueves sus planes de vender acciones y bonos convertibles por primera vez en dos años. Esto podría ser suficiente si el consejero delegado, Elon Musk, consigue que las ventas de vehículos repunten rápidamente. Pero esa es la clase de arrogancia que puso a Tesla en su posición actual.

La emisión será de unos 2.000 millones de dólares, y Musk aportará 10 millones de dólares para comprar acciones. Los principales colocadores, Goldman Sachs y Citigroup, tienen la opción de aumentar el tamaño de la oferta en un 15%, o 300 millones.

Musk había dicho anteriormente que la empresa generaría suficiente efectivo por sí sola, pero las pérdidas de 702 millones durante los primeros tres meses de 2019 sugieren lo contrario.

Musk había admitido la semana anterior que podría ser el momento de recaudar capital, pero también afirmó la semana pasada en una llamada con analistas que no hacerlo antes había sido un intento de fomentar una saludable “dieta espartana”.

El problema es que Tesla parece necesitar más de lo que va a captar. La compañía está reajustando sus gastos de capital, y gastó solo 280 millones de dólares el trimestre pasado. Eso significa destinar otros 2.200 millones en los próximos nueve meses para alcanzar el objetivo previsto por Musk. Mientras tanto, es probable que pierda dinero durante el actual trimestre. Y un crédito fiscal federal estadounidense para los compradores de coches, reducido a la mitad a principios de este año, se reducirá a la mitad de nuevo a finales de junio.

Si Tesla puede atravesar estos baches cada vez más profundos, los 2.000 millones pueden ser suficientes. Y el uso de bonos convertibles por dos tercios del dinero aumenta sus opciones: los accionistas de Tesla no se diluirán tanto y la compañía obtendrá algo parecido a deuda barata. Unas ventas de automóviles mejores harían subir el precio de las acciones, llenarían las arcas con dinero en efectivo y permitirían a la empresa utilizar cualquiera de las dos monedas para compensar a los inversores.

Los problemas recientes de Tesla, sin embargo, muestran que es más inteligente tener mucho más dinero en los libros de contabilidad de lo que se necesita, así como dejar de prometer demasiado y de no cumplir con los objetivos de ventas.La preocupación por la disminución del efectivo, por no hablar del intento fallido de Musk el año pasado de sacar la empresa de Bolsa, ha perjudicado tanto a su reputación como al precio de las acciones de Tesla.

La ampliación de capital de esta semana se producirá a casi un tercio por debajo del precio de las acciones de la empresa después de que esta reportara las ganancias anuales de 2017, por ejemplo. El giro de 180 grados de Musk con la captación de capital no es pecado, pero no recaudar lo suficiente sí lo sería.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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