Renta Fija

Renta fija: comienzo de año y perspectivas

"En lo que respecta a la renta fija, es preciso distinguir entre deuda pública y crédito"

Renta fija: comienzo de año y perspectivas

Durante el primer trimestre de 2019 continuó el descenso de las rentabilidades de los bonos gubernamentales, tanto en Europa como en EEUU, ante las dudas sobre el crecimiento económico, que se acabaron traduciendo en un giro tanto de la Reserva Federal estadounidense como del Banco Central Europeo hacia una política monetaria más expansiva. Destacar la caída de la rentabilidad del Bund a tipos negativos.

Así, las perspectivas de subidas de tipos se retrasan.

En la Zona Euro, el Banco Central Europeo ha retrasado su forward guidance un trimestre, indicando que los tipos de interés de referencia se mantendrán en los niveles actuales hasta al menos finales de este ejercicio, aunque los mercados no prevén una subida hasta mucho más adelante, visión que se ha visto reforzada tras conocerse que el BCE está estudiando medidas para reducir el impacto en la rentabilidad de los bancos del tipo de depósito negativo. Mientras, en EEUU, el diagrama de puntos de la Reserva Federal ha pasado de contemplar dos subidas de tipos en 2019 en la revisión de diciembre a ninguna en la actualización de marzo, mientras que, por su lado, los mercados financieros han pasado de descontar una Fed en pausa durante todo el ejercicio a otorgar una probabilidad ya del 40% a una bajada de los tipos de referencia en 25 puntos básicos antes de cierre del año.

Por su parte, en renta fija privada hemos asistido a un estrechamiento de los diferenciales de crédito, tanto en dólares como en euros, corrigiendo la sobrerreacción de los mercados al cierre del pasado ejercicio, hasta situarse en niveles que consideramos ya exigentes.

 

En lo que respecta a la renta fija, es preciso distinguir entre deuda pública y crédito. En deuda pública, la senda de subidas de tipos de interés en EEUU (actualmente en pausa) y en Europa (que no se iniciará antes del 1T2020) hacen que los rendimientos esperados sean negativos. Además, en Europa, la retirada del BCE, que era uno de los principales compradores de deuda, hará que los tipos de la deuda de aquellos países con peores fundamentales se vea incrementado de manera destacada.

Por otro lado, el BCE está estudiando posibles medidas para reducir el lastre que el tipo de depósito negativo implica para la rentabilidad de los bancos. Las posibles medidas a adoptar todavía están en estudio, pero se especula con la posibilidad de que se produzca un escalonado en el tipo de depósito.

De ser así, la medida beneficiaría directamente a los bancos, por un lado, a la vez que le permitiría dar al BCE un paso hacia la normalización de los tipos de interés en la Zona Euro.

En crédito, la renta fija privada grado de inversión ofrece retornos esperados muy bajos por lo que creemos que tiene sentido invertir en deuda a corto plazo con “carry”, incluido High Yield, aunque siendo muy selectivos, especialmente en lo que se refiere a los sectores cíclicos. En la parte de financieros, esperamos volatilidad en los AT1 con la posibilidad de que no se ejecuten algunas call, por lo que nos enfocaríamos a emisores de máxima calidad y con cupones altos. Por su lado, consideramos que el LT2 está muy castigado y que en la actualidad hay oportunidades; también vigilaríamos las call a corto plazo.

En renta fija emergente sobreponderamos inversiones en Renta Fija Corto Plazo en “Hard Currency”, que no están tan expuestas a las oscilaciones del corto plazo y ofrecen un atractivo “carry”. La volatilidad de algunas divisas el pasado verano nos hace ser más prudentes.

 

Paula Sampedro Jiménez CFA | Renta 4 Gestora

 

Normas