Las comunidades se juegan 6.000 millones de ingresos tributarios en las elecciones

Grupos como el PP proponen abolir los impuestos de Patrimonio, Sucesiones y AJD que suman el 5% de la recaudación fiscal de las autonomías

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Parte de las campañas electorales que, oficialmente, arrancarán en los próximos meses en torno a las Elecciones Generales del 28 de abril y a los comicios locales, autonómicos y europeos del 26 de mayo prometen centrarse en el ámbito fiscal. En concreto, varios partidos han puesto sobre la mesa la eliminación de varias figuras tributarias cedidas a las comunidades autónomas, como son los impuestos de Patrimonio, Sucesiones y Donaciones o Actos Jurídicos Documentados (AJD). Como consecuencia, además del signo político de sus futuros gobiernos, las regiones se juegan en las urnas 6.000 millones de euros de ingresos tributarios anuales.

La propuesta más definida en este sentido es la del PP que, bajo el liderazgo de Pablo Casado, ha abogado por abolir los tres impuestos. Ciudadanos, por su parte, ya intentó suprimir el tributo de Sucesiones y Donaciones mediante una propuesta en el Congreso de los Diputados que fue tumbada el pasado octubre por el PSOE y sus socios. También Vox viene apostando por erradicarlo. Es previsible, por tanto, que si estas tres fuerzas reeditan el acuerdo de Gobierno alcanzado en Andalucía en otras administraciones sigan adelante con reformas fiscales en este sentido. La consecuencia indirecta, no obstante, es que sin estos impuestos las comunidades autónomas perderían un 5% de sus ingresos tributarios.

En 2017, último ejercicio del que hay cifras disponibles en Hacienda, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones permitió recaudar 2.573 millones al conjunto de territorios. Su importancia es especialmente relevante en Cataluña, que ingresó 433 millones por esta vía, así como en Madrid, que recaudó 411 millones. Aunque esta última región bonifica prácticamente al 100% el pago del tributo para padres, hijos y cónyuges, no ha sido hasta 2019 cuando ha comenzado a rebajar la carga fiscal sobre otros familiares como hermanos, tíos y sobrinos.

El impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), que ahora debe pagar la banca cuando se aplica a las hipotecas, arrojó otros 2.097 millones a las arcas autonómicas en 2017. Dejó 459 millones en Cataluña, 366 en Madrid o 390 en Andalucía.

Finalmente, la tributación por Patrimonio supuso un ingreso de 1.268 millones para las comunidades en 2017, con especial peso para las arcas catalanas (494 millones) y las valencianas (148 millones).

En total, las tres figuras tributarias inyectaron 5.936,9 millones al conjunto de comunidades en 2017, más del 5% de sus ingresos tributarios totales y una cuantía clave en la pata tributaria que gestionan las autonomías. Después de todo, el grueso de sus fondos provienen de impuestos que cobra el Estado, sumando el IRPF un 37% de su asignación, un 32% el IVA, o un 14% los Impuestos Especiales. Entre los tributos cedidos, sin embargo, solo pesa más el impuesto de transmisiones patrimoniales, que recaudó más de 6.000 millones en 2017. De hecho, Sucesiones, Patrimonio y AJD aportan más a las arcas regionales que los 81 impuestos propios creados por las autonomías, que solo suman el 2,1% de sus fondos, según el Consejo General de Economistas.

De prosperar la eliminación de Sucesiones, Patrimonio y AJD tras las elecciones, sería necesario buscar otras vías de financiación para las autonomías o ajustar su gasto. El monto en juego ronda la actualización anual de las entregas a cuenta que el Estado realiza a las comunidades para avanzarles los ingresos adicionales que arroja la recaudación nacional. Así, por ejemplo, Hacienda estudia actualmente impulsar un real decreto ley que inyecte unos 7.000 millones de euros a las autonomías para adaptar sus fondos a los ingresos de 2019 ante la prórroga de los Presupuestos del pasado ejercicio.

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