Uno de cada seis hogares de clase media cayó en la pobreza durante la crisis y no se ha recuperado

El informe de Oxfam Intermón asegura que el crecimiento económico ha beneficiado desproporcionadamente a las rentas altas

davos 2019
Una familia pasea en un parque.

La desigualdad en España se disparó durante la crisis y no se ha conseguido revertirla pese a la recuperación, según el informe "Desigualdad 1-Igualdad de Oportunidades 0. La inmovilidad social y la condena de la pobreza" que ha publicado Oxfam Intermón en el marco de Foro Económico Mundial en Davos.  Así, por ejemplo, la diferencia en la esperanza de vida de las personas de los barrios más ricos y más pobres de ciudades como Barcelona llega a los 11 años o a los 7 en Madrid.

Según este estudio, la sociedad española se ha polarizado a costa del adelgazamiento de las clases medias. Oxfam Intermon estima que uno de cada seis hogares de clase media cayó en la pobreza durante la crisis y no se ha recuperado la situación anterior en la fase de crecimiento. La clase media española tiene hoy 10 puntos menos de la renta nacional en comparación con la que ostentaba en el año 2000. Si no se reducen los actuales niveles de inequidad, la OCDE estima que en España se necesitarán 120 años, cuatro generaciones, para que una familia del 10% más pobre alcance los ingresos medios, según refleja el informe.

En España, la pobreza aumentó durante la crisis cuatro veces más de lo que se ha reducido con la recuperación. Desde el inicio de la recuperación, el crecimiento económico ha beneficiado desproporcionadamente a las rentas altas. Así, el año pasado aumentaron en 16.500 los hogares en los que no entró ningún tipo de ingreso, alcanzando los 617.000. Mientras los ultramillonarios –personas cuyos activos netos equivalen o superan los 40 millones de euros- aumentaron en un 4%, llegando a la cifra récord de 1.690 personas.

“Esta alarmante crisis global de desigualdad es el reflejo del fracaso del sistema económico actual. Los Gobiernos deben actuar inmediatamente para lograr cambios reales y un futuro digno para todas las personas y no solo para una minoría privilegiada”, señala el director general de Oxfam Intermón, José María Vera.

El documento detalla cómo la pobreza y la riqueza en España se heredan. Si se nace en una familia de ingresos altos se ganará un 40% más que si se crece en un hogar con ingresos bajos. Además, el sistema educativo es ahora más inequitativo que antes de la crisis. De todas las personas que abandonan prematuramente sus estudios, 1 de cada 2 pertenece al 20% de hogares con menos ingresos. 

La desigualdad afecta a los derechos y oportunidades que tengamos en nuestra vida relacionados con la salud, esperanza de vida o la participación ciudadana, entre otros. Por ejemplo, si vives en un barrio rico de Barcelona tu esperanza de vida será de 11 años más que si tu casa está en un barrio pobre. En Madrid, esta diferencia alcanzaría los 7 años. En España y en el mundo el sistema no solo no es capaz de reducir la pobreza, sino que ahora es más aguda. Reducir la desigualdad y mejorar la movilidad social es condición sine qua non para garantizar la igualdad de oportunidades”, resalta el director.

Según Oxfam Intermon, la desigualdad también viene aliada con la precariedad laboral y un "sistema de protección social ineficaz", que no garantizan una vida digna a las personas más vulnerables. El 13% de las personas trabajadoras viven por debajo del umbral de la pobreza. En 2017, el 51,65% de las personas asalariadas inscritas al Régimen General de la Seguridad Social tenían un contrato temporal, parcial o ambas cosas. En cuanto a la protección social, una de sus principales debilidades es la infradotación de las transferencias públicas que no son las pensiones como, por ejemplo, rentas de inserción, ayudas a la crianza, a la vivienda... El resultado es que "no consiguen sacar de la pobreza ni a una de cada cuatro personas frente a Dinamarca, Irlanda o Finlandia que lo logran con una de cada dos personas. La falta de inversión en protección social es un nuevo obstáculo para la movilidad social que iguale oportunidades y derechos", asegura.

Al igual que en otros países, en España las mujeres sufren una peor situación en el empleo: el 70,8% de las personas con un contrato parcial no deseado son mujeres y 7 de cada 10 personas que reciben el Salario Mínimo Interprofesional también. Asimismo, el hecho de que muchas no estén en el mercado laboral y no coticen en la Seguridad Social "hace que los hombres cobren pensiones un 41,37% más que las mujeres". Por el contrario, la mayoría de las pensiones no contributivas, escasamente dotadas con 380,10 euros al mes, van a manos de mujeres. Nada menos que el 76,85 % en 2017.

“Dado el impacto social y económico de la desigualdad, la reducción de la misma debería ser un objetivo prioritario de cualquier proyecto político y tener un lugar relevante en las primeras páginas de los programas electorales. El Gobierno de España ha adquirido una serie de compromisos internacionales al firmar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, por lo que pedimos su cumplimiento de forma urgente”, afirma el director de Oxfam Intermón, José María Vera.

La organización destaca como imprescindible recuperar el peso que los salarios tenían sobre el Producto Interior Bruto antes del estallido de la crisis, con medidas que incrementen los sueldos más bajos y reduzcan la precariedad de miles de puestos de trabajos, prestando especial atención a las mujeres como mayores afectadas por un mercado laboral desigual.

Además, el sistema fiscal no ayuda lo que debería. “En España, tampoco hay un sistema fiscal progresivo. Se recauda poco y mal para poder contar con un sistema de protección social eficaz contra la pobreza. La presión fiscal sobre el PIB es del 34,5%, 6,9 puntos inferior a la media de la zona euro”, añade Vera.

La creciente brecha entre las personas ricas y pobres está poniendo en peligro la lucha contra la pobreza y castiga sobre todo a mujeres y niñas. En el mundo, la fortuna de los milmillonarios -9 de cada 10 son hombres- aumentó en un 12% en el último año, es decir, 2.500 millones de dólares diarios. Sin embargo, la riqueza de la mitad más pobre de la población -3.800 millones de personas- se redujo en un 11%, según detalla el informe con el análisis internacional “¿Bienestar público o beneficio privado?”, que publica también hoy la organización.

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