Los fondos alternativos cierran su peor año desde 2011 con caídas del 3,5%

Los grandes inversores llevan tres meses retirando dinero

Hedge funds pulsa en la foto

Los fondos alternativos han cerrado un 2018 decepcionante. Este tipo de productos de inversión (conocidos en la jerga como hedge funds) buscan estrategias para desmarcarse de la evolución de los mercados, pero este año no lo han conseguido. Han sufrido pérdidas, igual que la inmensa mayoría de inversores.

La firma Bloomberg cuenta con un índice que sintetiza la evolución de todo tipo hedge funds. En 2018 este indicador registró una caída del 3,8%, el peor dato desde 2011, cuando cedió un 5,72%.

Entre los fondos alternativos hay algunos que tratan de desmarcarse de las tendencias de mercado con estrategias long short, que implican apostar de forma equilibrada tanto por la subida de ciertas acciones como por la caída de otras; otros buscan disparidades de valoración entre activos similares (fondos de arbitraje)... pero, en conjunto, el sector ha sido incapaz de esquivar las turbulencias financieras de 2018.

Los fondos alternativos son vehículos solo accesibles para inversores profesionales. Exigen para entrar unos desembolsos altos, tienen una amplísima libertad para comprar activos y endeudarse, y son poco líquidos. Es decir, que suelen exigir compromiso para mantener la inversión durante varios años.

Las estrategias más frecuentes

Largos y cortos. Estos hedge funds invierten media cartera en apuestas a favor de la subida de algunas compañías, y la otra mitad en apuestas por la caída de otras. Si el gestor ha hecho bien su trabajo, el fondo podría subir independientemente de si la tendencia general de la Bolsa.

Macro global. Esta modalidad persigue una visión panorámica de todo de tipo de activos y geografías para poder escoger aquellos que se van a beneficiar de las tendencias macroeconómicas mundiales: crisis de la deuda en Europa, subida de tipos en Estados Unidos, desaceleración del crecimiento de China...

Hechos extraordinarios. Las estrategias event driven buscan sacar provecho de situaciones muy especiales que atraviesan o pueden atravesar empresas, como reestructuraciones, quiebras, fusiones, sucesiones...

Arbitraje. Estos gestores comparan el precio de dos activos similares y tratan de encontrar diferencias de valoración que no están justificadas. Una vez detectadas, toman posiciones cortas sobre los valores que están “caros” e invierten en los activos “baratos”.

Valorar la evolución de los hedge funds no es tan fácil como la de los fondos de inversión convencionales, porque no tienen la obligación de ofrecer un valor liquidativo diario. Para hacerlo, las consultoras analizan los informes mensuales o trimestrales de estos vehículos y los ponderan por su tamaño.

Otro de los índices más utilizados para evaluar el desempeño de esta clase de activos es el Hedge Fund Research Index. En este caso el resultado es aún peor: un 4,4% de deprecación de los fondos alternativos en 2018.

Los ‘hedge funds’ en general no han ayudado a diversificar las caídas de los mercados. Pero es muy importante no sobrerreaccionar a resultados de corto plazo”, explica Amadeo Alentorn, directivo de la gestora británica Merian AM. “A plazos más largos, los fondos alternativos y fondos de retorno absoluto continúan teniendo un potencial muy importante en diversificar la rentabilidad cíclica de los mercados, y en ayudar a reducir la volatilidad de una cartera multiactivo. Esto será particularmente relevante en un entorno de desaceleración económica global y más elevada volatilidad bursátil que podamos ver este año y el próximo”, explica este ingeniero en robótica reconvertido en gestor de fondos.

Los hedge funds son utilizados por aseguradoras, grandes fondos universitarios (endowments) y otros grandes inversores institucionales para destinar una parte de su cartera a estrategias descorrelacionadas de la evolución del mercado. Es decir, que no bajan cuando la Bolsa cae. Sin embargo, estos vehículos no han cumplido su objetivo este año.

Los malos resultados cosechados han provocado que los grandes inversores hayan empezado a retirar fondos de estas estrategias alternativas. De acuerdo con datos recabados por eVestment, el sector de los hedge funds registró salidas de capital en septiembre, octubre y noviembre. Todas las fuentes consultadas indican que en diciembre siguió saliendo dinero.

“Los ‘hedge funds’ de Bolsa se han pillado los dedos con el rápido giro de tendencia del último trimestre. Estaban invertidos en compañías de perfil ‘value’ y cortos en compañías defensivas. Los mercados han ido justo al revés, y han sufrido mucho”, explica Ricardo Seixas, consejero de-legado de Fidentiis Gestión, y gestor del fondo Fidentiis Tordesillas Long Short, que ha logrado cerrar 2018 en positivo.


Desarrollo en España

Los fondos alternativos han tenido poco arraigo en España. Bajo la denominación de fondos de inversión libes (FIL), el equivalente en la regulación nacional, hay 49 vehículos registrados en la CNMV, con un patrimonio agregado de algo menos de 2.000 millones de euros. La mayor parte se dedican a inversiones inmobiliarias y a préstamo directo a empresas. También hay algunos que replican la estrategia de fondos de inversión convencionales, pero con carteras más concentradas, que se saltan los límites máximos fijados por la directiva europea Ucits.

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