Tests de estrés: ¿el Brexit por otros medios?

Los británicos partidarios de salir de la UE pueden pensar que las malas notas de Lloyds y Barclays son un ataque político

Edificio de Barclays en Canary Wharf, Londres (Reino Unido).
Edificio de Barclays en Canary Wharf, Londres (Reino Unido).

La Autoridad Bancaria Europea ha aportado su granito de arena a los malos sentimientos entre Reino Unido y Europa. El supervisor bancario de la UE anunció el viernes los resultados de los tests de estrés, que situaron a Barclays y Lloyds entre los peores. Los eurófobos lo verán como una extensión de la pelea del Brexit por otros medios.

Anteriores chequeos de la EBA fueron atacados por demasiado indulgentes, o por dejar pasar a los bancos de ciertos Estados. Los Brexiteers dirán que Gran Bretaña ha recibido un trato igualmente político después de que Barclays y Lloyds vieran caer sus ratios de capital Tier 1 a unos preocupantemente bajos 6,4% y 6,8%, respectivamente.

Una de las razones es que la contracción económica acumulada modelada para la economía británica, el 3,3% del PIB, era más dura que la del 2,4% modelada para la zona euro. La EBA proyectó una caída acumulada del 29% en los precios de las propiedades de Reino Unido, frente al 17% de la zona euro y el 13% de Italia. La EBA había añadido oblicuamente que tales riesgos macroeconómicos “podrían estar asociados al Brexit”.

Como era de esperar, todos los 48 bancos analizados superaron el umbral mínimo del 5,5% de ratio de capital Tier 1. Así debía ser dado que las ratios agregadas están en un saludable 14,3%. El impacto total en un escenario adverso asciende a 395 puntos básicos; eso implica una caída a un todavía adecuado 10,1%.

Por lo menos los bancos de Reino Unido se encuentran en estimable compañía. Entre los mayores bancos del continente, Société Générale, Deutsche Bank y BNP Paribas también registraron un rendimiento bajo, con ratios entre el 7,6% y el 8,6%.

El propio test de estrés del Banco de Inglaterra contiene en realidad supuestos más duros que los de la EBA, como una contracción del 4,5% del PIB. Sin embargo, también tiene en cuenta las probables medidas de mitigación de los bancos ante una recesión grave, como la reducción de los sueldos. Los tests de la EBA, por contra, asumen que ya se las apañarán.

Eso dará cierta tranquilidad a los inversores bancarios de Reino Unido y, para ser justos con la EBA, un Brexit duro probablemente les afectará más. Pero los Brexiteers se fijarán en la política antes que en la economía.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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