Elon Musk deja la presidencia de Tesla con una multa de 35 millones

El ejecutivo mantendrá el cargo de consejero delegado

La empresa se compromete a revisar la actividad tuitera del empresario

El ejecutivo de Tesla, Elon Musk,
El ejecutivo de Tesla, Elon Musk, REUTERS

Caros le han salido los tuits al fundador de Tesla, Elon Musk, que deberá dejar la presidencia de la compañía y pagar una multa de 40 millones de dólares (unos 35 millones de euros). El emprendedor, de origen sudafricano de 47 años ha sufrido el mayor tropiezo de su carrera empresarial a raíz de la investigación abierta por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) por unos mensajes en Twitter que han sido considerados por el regulador como un fraude para los inversores.

 El pasado 7 de agosto, Musk publicó en su cuenta de la citada red social, en la que tiene una legión de 22,7 millones de seguidores, la posibilidad de comprar la totalidad de la empresa (de la que tiene el 22 %del capital, aunque un porcentaje mayor de derechos políticos) un precio de 420 dólares por acción, y que disponía de la financiación para que la empresa dejara de cotizar en Bolsa. Musk siguió haciendo uso de los 280 caracteres que permite Twitter, para explicar también que contaba con el apoyo de un inversor o anunciaba la creación de un fondo para fines especiales a través del cual podrían permanecer los accionistas de la compañía. En verdad, y según la demanda de la SEC, Musk no había concretado ni llegado a acuerdo alguno con ningún potencial socio financiero, y sabía firmemente que la hipotética transacción estaba sujeta a numerosas incertidumbres.

Tras varios días de tiras y aflojas, en los que Musk se negó a aceptar un acuerdo con el regulador porque consideraba que si lo hacía no era honesto consigo mismo, la SEC ha terminado torciendo el brazo del carismático empresario. El supervisor le ha obligado a dejar la presidencia de la junta directiva, aunque mantendrá el cargo de consejero delegado, y a pagar la consabida multa de 40 millones de dólares, a cambio de la retirada de los cargos presentados. La sanción, tal y como se anunció la noche del pasado sábado, deberá ser abonada a partes iguales (20 millones) entre el propio Musk y el fabricante de coches eléctricos. El supervisor bursátil considera que Tesla debería disponer de mecanismos de control sobre el manejo de las redes sociales, con el fin de vigilar el uso que hace el empresario de las redes sociales.

A partir de ahora y con el fin de evitar futuros sobresaltos, la compañía, que cuenta con más de 33.000 empleados, tendrá que reforzar sus sistemas de vigilancia y controlar la verborrea del fundador en las redes sociales, que continuará dirigiendo las operaciones de la misma. El acuerdo, aceptado por Musk y la empresa, recoge la obligación de nombrar a dos nuevos consejeros independientes. Además del varapalo de la SEC, los mercados hablaron el pasado viernes: la empresa cayó en Bolsa un 13,9%. Ahora Musk dispone de 45 días para abandonar el cargo de presidente, y no podrá presentarse a la reelección para este mismo puesto en tres años.

 

rosa.

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