inbestMe: “Nuestras carteras están rentando el doble que los fondos”

La firma administra inversiones en fondos cotizados muy diversificados y con comisiones ultrabajas

Ha atraído más de 11 millones de euros de activos gestionados en sus primeros meses de vida

Jordi Mercader, consejero delegado de inbestMe.
Jordi Mercader, consejero delegado de inbestMe.

La gestión automatizada de inversiones crece sin parar. Esta fórmula de inversión consiste en diseñar carteras muy diversificadas de fondos que replican índices (ya sean de acciones o de bonos), con comisiones muy bajas. Sus defensores argumentan que en el largo plazo consiguen mayores rendimientos que los mejores gestores de fondos de inversión.

Esta filosofía, muy popularizada en Estados Unidos, llamó la atención de Jordi Mercader, que fundó hace año y medio inbestMe, una agencia de valores que comercializa carteras de ETF (fondos cotizados, por sus siglas en inglés). En los primeros meses de operativa han logrado alcanzar los 11 millones de patrimonio gestionado.

¿En qué consiste su propuesta de negocio de gestión de activos?

Proponemos al cliente invertir en fondos cotizados, a través de un contrato de gestión discrecional de carteras. Tras rellenar un formulario para perfilar al inversor, creamos una cartera modelo, ampliamente diversificada a través de ETF de Bolsa y bonos. La clave es la diversificación y las bajas comisiones. Nuestros clientes están teniendo de media un 3% más de rentabilidad que los fondos comparables.

¿En qué niveles de rentabilidad se traduce?

El promedio de carteras de inbestMe Basic rentó un 6,3% en 2017, lo que supone duplicar la rentabilidad media que obtuvieron los fondos españoles, que se situó en el 2,6%. Nuestra cartera más agresiva, invertida fundamentalmente en Bolsa, logró un rendimiento de más del 11%.

¿Cuántos tipos de carteras tienen?

En el servicio básico hay 10 composiciones de carteras diferentes, en función del perfil de riesgo. Pero hemos querido ir más allá, para diferenciarnos de otras firmas de gestión automatizada. Tenemos el servicio llamado inbestMe Dynamic, por el que el cliente acepta que un comité de inversiones haga rebalanceos tácticos de su cartera para adaptarse al entorno de mercado.

¿Qué aportan esos rebalanceos?

El comité de inversiones va variando la cartera: sobrepondera la Bolsa de Estados Unidos, toma posiciones sobre ETF de petróleo, se protege ante la volatilidad futura... Al final, es una forma de dar tranquilidad a los inversores más cautos.

¿Esto no supone salirse de la propuesta tradicional de gestión pasiva?

Sí, pero es lo que están haciendo otros gestores automatizados europeos. No nos parece incoherente. Hay clientes que están más cómodos sabiendo que se van a ir haciendo correcciones coyunturales en función de la situación de los mercados. Si estás en una fase de acumulación de patrimonio, tal vez no te importe tanto, pero cuando ya tienes unos ahorros importantes y lo que quieres es tener una renta es más difícil asumir que el mercado ha sufrido una corrección fuerte.

¿Van a ampliar la oferta de servicios?

Sí, vamos a lanzar inbestMe Advance, un servicio que permitirá a nuestros clientes invertir en tres temáticas muy específicas: ETF especializados en inversión socialmente responsable, ETF enfocados a inversión en valor y ETF dedicados a inversiones tecnológicas. Vemos que son filosofías de inversión que interesan a un público amplio y que son compatibles con la gestión automatizada.

¿Por qué invertir en una cartera de ETF value en lugar de en un fondo de esa misma tipología?

Está demostrado que muy pocos gestores de fondos son capaces de batir al mercado en el largo plazo. En cambio, con los fondos cotizados value se puede tener una selección muy variada de empresas con ese perfil inversor, pero a un coste muy bajo. Hay varios ETF que están centrados en este enfoque de inversión, como el Vanguard Value Index Fund, que tiene un patrimonio de más de 40.000 millones de dólares.

¿Cuáles son las comisiones que aplican?

Partimos de una comisión del 0,77% para el servicio de gestión discrecional de carteras más básico. Esto incluye la comisión de custodia y depositaría, nuestra comisión y las de los ETF subyacentes. Cuando se va teniendo mayor patrimonio gestionado, bajan las comisiones. Un cliente con un millón de euros pagaría un 0,3%. En los servicios inbestMe Advance y Dynamic las comisiones son algo superiores, pero también muy competitivas.

¿No les perjudica que el tratamiento fiscal de los ETF sea peor que el de los fondos?

Bueno, la Dirección General de Tributos se ha mostrado favorable a aplicar la cuestión del diferimiento fiscal también a los fondos cotizados. Ahora habrá que ver si la banca está dispuesta. En cualquier caso, hemos elaborado un estudio que demuestra que la supuesta ventaja fiscal es muy escasa en el largo plazo. Es mucho más relevante la diferencia en resultados y comisiones. Aun así, estamos trabajando para que los clientes que tengan fondos de inversión los puedan traspasar a nuestras carteras de ETF sin ningún coste fiscal.

¿Está costando que progrese la gestión pasiva en España?

En nuestro caso, mantenemos el ritmo de captación de negocio que preveíamos. Es verdad que aún es una metodología desconocida para el gran público, pero crece de forma imparable. Creemos que pasará como con el comercio electrónico: el cliente español llegó más tarde, pero ahora lo usamos por encima de la media. En Europa ya hay asesores automatizados que gestionan más de 1.000 millones de euros.

¿Qué tipo de clientes tienen?

Hay muchos profesionales del sector financiero. También hay ingenieros, profesionales liberales, expertos en tecnología y marketing digital, informáticos, funcionarios… En general, hay más hombres que mujeres. La edad media está entre 35 y 55 años.

Hay bancos que ya han empezado a lanzar plataformas y servicios de gestión pasiva… ¿Frenarán la competencia?

Me parece bien, porque beneficia al cliente y le aporta valor. De todas formas, lo veo como un movimiento defensivo, porque no quieren que sea su principal negocio. En muchos casos no hacen sino empaquetar fondos que ya tienen y darles una capa de digitalización.

Algunos de sus competidores, como Finizens o Indexa Capital, han ofrecido gestión pasiva en formato de planes de pensiones o de seguros. ¿Se plantean ampliar su cartera de productos?

Por ahora estamos centrados en las carteras de ETF, porque tienen unas comisiones más bajas que sus equivalentes en fondos de inversión convencionales que replican índices. De todas formas, nuestra prioridad es el cliente, y analizaremos todos aquellos desarrollos que les puedan interesar, ya sean planes de pensiones o planes de ahorro.

¿La gestión pasiva lo hará peor en mercados bajistas?

Para nosotros lo más importante es trasladar al cliente que debe tener una visión a medio y largo plazo. No nos preocupa que durante un periodo lo hagamos peor, porque sabemos que a la larga este formato de inversión funciona mejor.

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