X
Privacidad y Cookies

Utilizamos Cookies propias y de terceros para ofrecer un mejor servicio y experiencia de usuario.

¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?

Agbar, primer gigante que vuelve a Cataluña tras 11 meses en Madrid

El retorno de la sede social a Barcelona se explica por la "estabilidad económica"

El traslado en 2017, tras el referedum ilegal del 1-O, fue calificado de "temporal"

Ángel simón, presidente de Agbar.

Agbar ha anunciado que regresa con su sede social a Barcelona, y es de las que podría marcar el paso de otras muchas. Se trata de la decisión de una de las grandes corporaciones que abandonó Cataluña el año pasado, en plena crisis motivada por el referéndum ilegal de autodeterminación del 1 de octubre.

Sin duda, Agbar será utilizada por la Generalitat como buque insignia y ejemplo de restauración de la normalidad, pero ni cotiza ni tiene fuerte dependencia de los mercados financieros internacionales, donde “se sigue apreciando riesgo político en Cataluña”, explica un alto directivo de una de las empresas que movió su sede en 2017, “quizás empezarán a volver firmas industriales con fuerte dependencia del mercado catalán”.

Agbar abandonó Cataluña en medio de una diáspora de empresas, entre las que destacaron referencias como La Caixa, Sabadell, Abertis, Gas Natural

De hecho, CaixaBank mantiene que su salida no respondió a una decisión temporal, y el CEO del Sabadell, Jaume Guardiola, ha declarado esta tarde en el Congreso de los Diputados que en la marcha de su banco “no hubo política; fue una decisión en defensa de accionistas y depositantes. Es tan obvio que la cotización y los depósitos se recuperaron” con el asentamiento en Alicante.

El consejo de Sociedad General de Aguas de Barcelona (SGAB), matriz de Agbar, dice responder a la “estabilidad económica”, según subraya la compañía participada en un 100% por Suez Environnement España, a su vez propiedad de la francesa Suez.

El traslado del domicilio social de suelo catalán a Madrid se produjo “por la situación política” el 7 de octubre de 2017, cuando Agbar reaccionó al riesgo de que el entonces president, Carles Puigdemont, declarara la independencia. En el comunicado se elude valorar el contexto político. Este sigue siendo convulso pese a que el Gobierno de Pedro Sánchez está tendiendo puentes.

En lo económico, Cataluña, según datos de la Generalitat, cerró el segundo trimestre de este año con un PIB creciente en un 3,1%. Pese a una ligera ralentización en la evolución, esta comunidad autónoma encadena 14 trimestres de mejora por encima del 3% en el PIB. En los últimos meses ha sido el presidente de la Generalitat, Quim Torra, quien ha resaltado que Cataluña estaba recuperándose de la crisis más rápido que el resto de España.

Movimiento defensivo

Agbar aseguró hace un año que su marcha era temporal y explicó que el paso respondía a la necesidad de “preservar la seguridad jurídica de los inversionistas y la protección de los intereses de los trabajadores, clientes y proveedores”. El rechazo a una posible declaración de independencia se decidió en un consejo extraordinario celebrado en París. Este grupo participó entonces en una diáspora de empresas, entre las que destacaron La Caixa, Sabadell, Abertis, Colonial, Gas Natural, Cellnex, Codorníu, Dogi y más de 4.000 pymes. A ello se sumó la fuga de 30.000 millones en depósitos bancarios, lo que jugó claramente contra la marea independentista.

En el caso de Agbar, durante años en el entorno de La Caixa, se trataba de un agente muy pegado al terreno. De hecho, es accionista de numerosas operadoras del agua que han mantenido allí su sede durante la tormenta política y social.

“El cambio del domicilio social no ha tenido afectación alguna al servicio que prestamos a nuestros clientes ni ha afectado a las inversiones planificadas, reafirmando así el compromiso que el grupo mantiene históricamente con cada uno de nuestros usuaria Agbar en su nota de prensa.

A finales de junio fue el magnate mexicano Carlos Slim, propietario de FCC, quien aseguró que nunca tuvo dudas acerca de mantener al conglomerado de infraestructuras y servicios con su sede social en Barcelona. El empresario dijo no temer, ni en 2017 ni ahora, el triunfo de decisiones políticas unilaterales y tan drásticas como es una declaración de independencia. Más tibios han sido otros, que sin cerrar la puerta al retorno carecen de planes para hacerlo a corto o medio plazo.

Apoyo clave

Declaración de intenciones. La decisión de Agbar de regresar a Barcelona ha sido desvelada poco antes de que el presidente Quim Torra compareciera en un acto multitudinario en el Teatro Nacional de Cataluña. Durante la conferencia, titulada Nuestro momento, Torra se dirigió a las instituciones del Estado ofreciendo diálogo, en busca de una solución bilateral al conflicto catalán. Sin embargo, recordó que “no hemos dado ningún paso atrás ni hemos renunciado a nada”, al tiempo que exigió la libertad para los políticos presos.

Palabra de Ángel Simón. “Las empresas necesitan un marco estable, creíble y un clima favorecedor de las iniciativas. También seguridad jurídica para trabajar a largo plazo con unas reglas del juego iguales para todos. Sabiendo que el interés del ciudadano está siempre por encima de cualquier interés táctico y de cualquier tentación populista”, dijo el presidente de Agbar en febrero al ser distinguido con la Clau de Barcelona.