Un verano de apatía y pérdidas para la Bolsa española

El Ibex se asoma al 9.400 tras ceder el 1,6% en dos meses

Solo en un puñado de sesiones ha subido o bajado más del 1%

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Los meses de verano no tienden a ser tranquilos en los mercados. El volumen de negociación se sitúa por debajo de la media, sobre todo en agosto, por lo que cualquier acontecimiento puede acentuar la volatilidad y que las subidas y las bajadas sean más intensas.

La votación del referéndum sobre el brexit, el temor a una crisis de la economía china tras la devaluación del yuan o las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte han marcado los últimos veranos. Y esta temporada estival está siendo protagonizada, con permiso de las tensiones comerciales impulsadas por Estados Unidos, por Turquía y Argentina. Dos países que ayer volvieron a marcar el paso de los emergentes por el desplome de sus divisas y que lastraron a las Bolsas europeas.

El Ibex se dejó un 1,06% y puso en jaque los 10.400 puntos, acercándose a los mínimos del año. El selectivo se vio lastrado por grandes valores como BBVA, Telefónica e Inditex, que registraron caídas superiores al 2%. Por delante de ellos, el valor más penalizado fue Dia, que cedió un 4,15% lastrado por el peso del mercado argentino en sus cuentas, dado que el 16% de sus ingresos provienen de este país.

El impacto de Argentina en las cuentas de las empresas españolas provocó que la Bolsa española liderara las caídas en Europa, donde el Cac cedió un 0,42% y el Dax restó un 0,54%. El Mib italiano bajó un 1,28% después de que el país transalpino colocara deuda a su nivel más alto en cuatro años.

El descenso de ayer acerca al Ibex, a falta de la sesión de hoy, a un recorte del 4% en el mes, y a registrar el peor agosto desde 2015. Con todo, la subida registrada en julio, del 2,58%, compensa parcialmente las caídas de este mes y hace que desde el 30 de junio el Ibex caiga un 1,61%.

Con ello, el selectivo se ha saltado la norma de veranos de volatilidad extrema. Y es que en la última década, el Ibex ha experimentado desplomes de hasta el 15% (en 2011, durante la crisis de deuda soberana) o alzas del 16% (en 2009, ante la creencia de que la crisis se acababa).

España no ha sido el único país europeo en experimentar esta situación. El Dax alemán también cierra uno de los veranos más apáticos de la última década, especialmente afectado por las amenazas comerciales de Trump debido al gran peso del sector automovilístico. No obstante, los temores se disiparon en julio, llevando a la Bolsa de Fráncfort a cerrar con una subida del 4%, compensada posteriormente con las caídas del entorno del 2,4% en el mes de agosto.

La situación ha sido completamente diferente al otro lado del Atlántico, cuyas Bolsas suman día a día nuevos máximos. “Los grandes impulsores de las últimas subidas en EE UU, la Reserva Federal y el acuerdo comercial con México apenas han tenido un impulso aquí”, explica Aitor Méndez, de IG. Estos motores no han conseguido, sin embargo, llegar a Europa debido a “los permanentes mensajes pesimistas de la Administración Trump sobre las negociaciones con China y el peor comportamiento de las Bolsas del gigante asiático”, puntualiza.

La Bolsa de Londres ha sido el tercer índice europeo que ha experimentado una situación excepcional estos dos últimos meses, que concluyen con una caída del 1,59%. El FTSE ha sufrido vaivenes a lo largo de estos 60 días por el curso de las negociaciones sobre el brexit. Cuando los rumores han especulado sobre una ruptura de las conversaciones entre la UE y Londres, la libra esterlina ha sufrido caídas. Sin embargo, como puntualiza Felipe López, analista de SelfBank, esto “paradójicamente favorece a las empresas británicas que cuentan con mucha presencia en el exterior”.

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