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Turismo, presente y futuro

El Gobierno orienta su estrategia hacia la captación de turistas cosmopolitas

Viajeros transitan por la terminal 4 del aeropuerto de Barajas en Madrid. EFE

El Gobierno de España asume un nuevo tiempo, marcado por nuevos horizontes y oportunidades en el escenario turístico, en una clara tendencia a la estabilización después del crecimiento experimentado en los últimos años. En esta línea, el nuevo Gobierno considera fundamental y estratégico para el conjunto del programa de actuación del Gobierno, vertebrar en la gestión pública líneas de actuación que nos permitan ser un destino líder y a la vanguardia en todos los ámbitos, provocando la participación imprescindible de la iniciativa privada.

Desde esta perspectiva, Turespaña proyecta su gestión sobre un plan flexible, operativo y adaptable a los nuevos horizontes que se plantean. En este sentido se trabaja en la captación del turista cosmopolita, implementando acciones de promoción exterior de marketing segmentado, mayor y mejor posicionamiento online, mayor coordinación con las comunidades autónomas y administraciones locales, así como potenciando los planes operativos de las 33 consejerías de turismo en el exterior.

Educación, formación, promoción, mejora del espacio turístico, financiación, planificación, conectividad... Son muchos los retos que deben asumir las administraciones públicas con incidencia directa en el Turismo. El Gobierno de España desde una perspectiva proactiva toma la iniciativa, más allá de las competencias determinadas de las administraciones, con el objeto de establecer un marco equilibrado entre los territorios. Ese liderazgo y esa proactividad son imprescindibles para asumir estos retos que España debe gestionar en el presente y futuro inmediato. El brexit, la estabilidad territorial y política, una estrategia certera, inteligente e innovadora en materia de promoción, en coordinación con los territorios, el alquiler vacacional, combatir la temporalidad y precariedad en el empleo y el impulso de un desarrollo equilibrado de la oferta, modernización y mejora de los espacios turísticos.

España es un destino líder, y como tal tiene la obligación de potenciar la estrategia turística que permita ampliar y multiplicar el impacto de la acción pública y privada en el ámbito económico de nuestro país. Es muy importante señalar que España debe avanzar en organización y coordinación entre administraciones y generar un espacio de participación adecuado con la iniciativa privada. Es fundamental coordinar y establecer canales que permitan optimizar conocimiento y multiplicar acciones que beneficien al conjunto del territorio de nuestro país.

Orientar el esfuerzo a una mejor gobernanza, con aspectos imprescindibles en la acción de gobierno en materia de innovación y sostenibilidad, deben ser los ejes vertebradores del destino de un país. España es la segunda potencia turística del mundo, tanto en gasto, solo por detrás de EEUU, como en número de turistas, solo por detrás de Francia. 82 millones de turistas y un gasto superior a 87.000 millones de euros, son los datos del ejercicio 2017.

En estos momentos podemos decir que la recuperación de otros destinos turísticos como Egipto o Turquía unido al siempre creciente marco de competitividad en el contexto internacional turístico nos lleva a establecer en España nuevas acciones que además de potenciar las actuaciones públicas y privadas, permitan ser competitivos y establecer estrategias en las que el gasto en destino genere mayor impacto positivo en la actividad económica.

En la actualidad, España se encuentra en un contexto en el que dispone de grandes activos; el conocimiento, la estrategia, las condiciones y características del destino, la profesionalización de la industria turística y el propósito de mejora permanente, entre otros hacen de nuestro país un referente en el escenario internacional. Estos activos deben ser gestionados con excelencia para ofrecer las mayores garantías de un destino que debe estar a la vanguardia en innovación, modernización, sostenibilidad y oferta en la esfera internacional.

El incremento de los ingresos turísticos en términos reales, la diversificación de mercados, la diversificación temporal, potenciar la marca turística España, son algunos de los objetivos que persigue la gestión del Gobierno español, además de orientar la estrategia al turista cosmopolita y atender a mercados lejanos como potencial marco de crecimiento.

El servicio de conocimiento y estudios turísticos de Turespaña en base a los datos de la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2018, comprende que la generación y mantenimiento del empleo el turismo supone el 13,7% del total del empleo. En este campo, debemos destacar que existe un amplio margen de mejora en materia de temporalidad, que supera el 35%, provocado por la estacionalidad y que impacta negativamente en determinadas familias profesionales de la industria.

Con objeto de profundizar en las cifras del empleo turístico, los datos exactos responden a 2,17 millones de asalariados y 483.861 autónomos del total de ocupados en la economía nacional, 19,34 millones, representando el 13,7% anteriormente citado. En cualquier caso, estas cifras indican que España debe asumir el reto estratégico que permita dar cobertura a la demanda existente y dar respuesta en el ámbito educativo y formativo a la potenciación de competencias, y así caminar hacia la excelencia en una industria que ofrece tanto a nuestra actividad económica.

Hector Gómez Hernández es director general de Turespaña