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El pago de los atrasos dispara el gasto en pensiones casi un 5%

La pensión media de jubilación supera por primera vez los 1.100 euros mensuales

Esta nómina volverá a crecer a fin de año con nuevas actualizaciones si el IPC supera el 1,6%

El último pacto entre el anterior Gobierno del PP y el PNV para subir las pensiones un 1,6% y un 3% las mínimas y no contributivas, que tenía como objeto que el Ejecutivo popular sacara adelante los Presupuestos Generales de 2018, ya ha pasado factura a las arcas públicas.

El gasto en pensiones se ha incrementado en 200 millones de euros solo en el mes de julio hasta sumar 9.217,96 millones de euros el pasado 1 de agosto, cuando se ha abonado la nómina completa con los atrasos pactados incluidos, que son la diferencia entre el 0,25% que habían subido las pensiones el 1 de enero, tal y como marcaba la ley, y el 1,6% y el 3% antes citados.

El Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social ha sido el encargado de facilitar hoy estos datos, que suponen un fuerte incremento del gasto en pensiones del 4,86% con respecto al mismo mes del año pasado, dos puntos más de lo que viene siendo habitual todos los meses desde 2014.

Con ello, la pensión media de jubilación superó por primera vez la barrera de los 1.100 euros. En concreto, se situó en 1.102,38, lo que supuso un incremento del 3,46% respecto al mismo mes del año pasado, 1,5 puntos más al año que lo que aumentaba desde 2014.

El gasto en pensiones había logrado contenerse y mantenerse en un crecimiento anual del entorno del 3% desde 2014, cuando empezó a aplicarse el índice de revalorización de las pensiones (IRP) que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy, aconsejado por un grupo de expertos. Estos expertos diseñaron una fórmula para el conocido como factor de revalorización que fijaba un suelo de incremento de las pensiones del 0,25% y un techo del IPC del año más un 0,5%. Mientras el sistema de pensiones fuera deficitario las pensiones no podrían subir más del 0,25%. Y eso es lo que han subido desde entonces cada año, hasta el reciente pacto presupuestario entre el PP y los nacionalistas vascos.

Pero este incremento de la nómina de las pensiones podría no ser el último este año, ya que el nuevo Gobierno del PSOE y Unidos Podemos llegaron la pasada semana a un preacuerdo para subir las pensiones exactamente lo que suba el IPC en 2018. Así, por cada décima que los precios superen el 1,6% que ya han subido las pensiones, el sistema incrementará su nómina en unos 230 millones. Si bien, aún no han precisado qué indicador de inflación utilizarán para realizar esta revalorización.

A la vista de la evolución prevista del gasto en pensiones, por encima del 5%, y de los ingresos, que podrían no llegar ni al 4%, distintas fuentes consultadas calculan que el déficit de la Seguridad Social podría irse por encima de los 19.500 millones este año y apuntan a los 22.000 millones en 2019. ¿Cómo van a financiarse estos números rojos? En el fondo de reserva quedan 8.000 millones que se verán mermados a final de año para pagar la extra de Navidad. Además el Gobierno gastará los 15.200 millones del crédito concedido por el Tesoro.

En este escenario, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha avanzado hoy que, "dado que el sistema solo con contizaciones no se puede mantener, hay que comenzar a adoptar medidas”. Si bien precisó que éstas no se adoptarán de forma unilateral por el Gobierno sino que saldrán del consenso del Pacto de Toledo y de la mesa del diálogo social.

Concretamente, ha citado varias posibilidades para financiar el déficit de la Seguridad Social con distintas figuras impositivas. “Si no es suficiente con cotizaciones, hay que inyectar impuestos. Y luego ya se puede debatir si nos vamos a impuestos especiales, tipo de impuesto a la banca, a las transacciones financieras, a la llamada tasa Google o a las tecnológicas. O nos vamos a hacer una reforma fiscal justa que implique más ingresos que los tienen que poner los que más tienen”, ha dicho.

En total, el sistema público abonó 9.638.029 millones de pensiones, un 1,11% más que en julio del año pasado. Este porcentaje fue el habitual por lo que no contribuyó al mayor gasto.

Por el contrario, lo que sí ha contribuido a que el coste no sea aún mayor es el hecho de que la crisis esté pasando factura a las nuevas pensiones. Así, el peso de las jubilaciones anticipadas con coeficientes reductores –y, por tanto, con pensiones de menores cuantías– ha pasado de ser el 23% en 2008 al 31% en 2016.A esto hay que sumar el impacto del IPC negativo durante varios años de la crisis, lo que ha afectado al cálculo a la baja de las nuevas pensiones. Si bien ambos efectos contenedores del gasto son transitorios. Además, PP y PNV también dejaron en suspenso el factor de sostenibilidad, que iba a empezar a aplicarse el 1 de enero, con un recorte alrededor del 0,47% de las nuevas prestaciones.

La nómina al detalle

El 61,6 % de las pensiones fueron de jubilación (5.941.425), seguidas de las de viudedad (2.360.235), incapacidad permanente (953.257), orfandad (341.298) y a favor de familiares (41.814).

Dentro de las de jubilación y por regímenes, la pensión media más alta se concentró en la minería de carbón (2.179,95 euros), seguida de la prestación por enfermedades profesionales (1.666,26 euros), la general (1.247,23 euros), la de trabajadores del mar (1.242,02 euros) y la de accidentes de trabajo (1.155,97 euros).

Las pensiones más bajas fueron las del Seguro Obligatorio de Vejez y Enfermedad (391,36 euros) y las de trabajadores autónomos (737,17 euros).

En el caso de los hombres, la pensión media del sistema fue de 1.173,70 euros, muy por encima de la de las mujeres (752,38 euros), una diferencia que también se observa en el caso de las prestaciones por jubilación, donde la masculina (1.274,40 euros) superó a la femenina (821,95 euros).

Por comunidades autónomas, la pensión media de jubilación más alta fue nuevamente la del País Vasco (1.360,75 euros), seguida de Asturias (1.336,53), Madrid (1.297,46), Navarra (1.249,58), Cantabria (1.171,74), Aragón (1.153,52), Cataluña (1.120,76), Castilla y León (1.082,20), La Rioja (1.047,71) y Canarias (1.032,44).

Por el otro lado, la pensión media de jubilación más baja fue la de Extremadura (910,30 euros), seguida de Galicia (921,44), Murcia (974,01), Andalucía (993,85), Comunidad Valenciana (1.006,19), Baleares (1.014,67) y Castilla-La Mancha (1.017,37).