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Powell desafía a Trump y seguirá con la subida gradual de tipos en EE UU

El presidente de la Fed descarta riesgos elevados de sobrecalentamiento

El jefe del Banco Central considera que la inflación está controlada

El presidente de la Reserva Federel (Fed) de EE UU, Jerome Powell (derecha), junto al presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, y a la presidenta de la Fed de Kansas, Esther Georgeson, el viernes en Jackson Hole, Wyoming (Estados Unidos).

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, aseguró el viernes en el cónclave de banqueros centrales que se celebra en Jackson Hole (literalmente el Agujero de Jackson) que "el proceso gradual de normalización monetaria sigue siendo apropiado", aunque avisó de que "como siempre existen riesgos externos e internos que con el tiempo podrían exigir una respuesta de política [monetaria] diferente".

Los tipos de interés en el país están entre el 1,75% y el 2% desde el pasado 13 de junio, cuando el mercado empezó a descontar que terminarían 2018 entre el 2,50% y el 2,75%. En marzo, ya los había subido. Hasta hace dos meses, se descontaban tres alzas en Estados Unidos en 2018, hasta una horquilla entre el 2% y el 2,25% para el conjunto del ejercicio. 

Powell, eso sí, ha reducido las posibilidades de que la economía estadounidense esté sobrecalentándose. "La inflación se sitúa en el entorno del 2%, pero no vemos signos de que se sitúe por encima de esa cota ni apreciamos riesgos elevados de sobrecalentamiento". Es decir, la subida de tipos será gradual y no habrá ni presiones ni urgencias en este proceso.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha mostrado contrario en las últimas semanas con la política de la Fed: “No estoy entusiasmado. No me gusta todo este trabajo que estamos haciendo en la economía y después ver cómo los tipos están subiendo”, ha asegurado Trump. Unas críticas que rompen una tradición de décadas según la cual los inquilinos de la Casa Blanca respetaban la independencia de la institución monetaria y se mantenían en la distancia.

El ímpetu de Trump también le ha llevado a criticar abiertamente al fiscal general de EE UU, Jeff Sessions, tras implicarle en un delito de financiación ilegal. La sombra de un posible impeachment ha llevado al magnate a afirmar en una entrevista en Fox News que “te digo algo: si paso por un “impeachment”, creo que la Bolsa quebraría, creo que todo el mundo sería muy pobre”. “No sé cómo quieres procesar a alguien que está haciendo un gran trabajo”, insistió.

La Fed decidió la primera subida de tipos en casi 10 años en diciembre de 2015  y el pasado octubre, bajo el mandato de Janet Yellen, comenzó la reducción del balance de la Reserva Federal, de modo que dejó de reinvertirse la deuda que llega al vencimiento, en el último paso del proceso de normalización de la política monetaria. El balance del Banco Central de Estados Unidos llegó a rozar los 4,5 billones de dólares y ahora ronda los 4,2 billones.

En diciembre de 2008, con el seísmo producido por la caída de Lehman Brothers, el entonces presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, bajó los tipos al 0% y comenzó el programa de compra de activos para estimular la economía (QE, en la jerga). Estas medidas excepcionales han ido revirtiéndose a medida que la crisis se ha ido aplacando.

En la zona euro los tipos de interés a corto plazo están en el 0% desde marzo de 2016, y Mario Draghi comenzó con el programa de compra de deuda en marzo de 2015. Este comenzó con 60.000 millones de euros mensuales, se incrementó momentáneamente hasta los 80.000 millones (entre abril de 2016 y marzo de 2017), y desde el pasado enero las adquisiciones bajaron a 30.000 millones y desde septiembre y hasta el próximo diciembre hasta los 15.000 millones. En enero de 2019 ya no habrá compras pero continuarán reinvirtiéndose los vencimientos de la actual cartera, que suma casi 2,5 billones de euros. El precio del dinero no subirá al menos hasta el otoño del próximo año.