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Lagos que son como inmensos mares

Estados Unidos y Canadá comparten los Grandes Lagos

Conforman la mayor masa de agua dulce del mundo

Lago Superior, en Canadá. Getty Images

Ofrecen kilómetros de playas, faros, dunas, islas, acantilados… En la frontera entre Estados Unidos y Canadá se concentra la mayor masa de agua dulce del mundo. Ambos países comparten un espacio hídrico excepcional: cinco grandes lagos dominan amplios territorios y, a pesar de que por su descomunal tamaño se comportan como mares cerrados, sus aguas son dulces, contienen nada menos que una quinta parte de las reservas del planeta y son el hábitat para una extraordinaria diversidad de especies animales.

La red de vías lacustres y fluviales que constituyen los Grandes Lagos –Superior, Míchigan, Hurón, Ontario y Erie– conforma la ruta navegable interior más larga del mundo. Por esas inmensas extensiones de agua dulce, que más parecen mares que lagos, navegan sin cesar barcos de toda clase: veleros, buques tanques, remolcadores, vapores de carga… Pescadores y amantes del kayak encontrarán aquí su sitio.

A lo largo de los casi 245.000 kilómetros que ocupan estos cinco lagos de origen glaciar, una extensión equivalente a la mitad de España, hay naturaleza salvaje y desbordante, parques naturales, pequeñas poblaciones turísticas que viven de las ventajas que ofrece su belleza y las oportunidades de recreo que brindan, y también grandes ciudades.

Chicago, a orillas del lago Míchigan, es la más deslumbrante. Destino obligado para arquitectos de todo el mundo, el skyline de esta ciudad, que bulle con el buen tiempo, asombra y fascina a la vez.

En sus orillas hay naturaleza salvaje, pequeñas poblaciones turísticas y grandes urbes, como Chicago o Toronto

Nueva York es el polo que atrae la mayor atención entre las grandes urbes estadounidenses, y con frecuencia se olvida que la conocida como “segunda ciudad”, después de la Gran Manzana, claro, concentra una intensa actividad económica y cultural que se desarrolla en el loop, poderoso centro financiero y bulliciosa zona de teatros, tiendas y restaurantes.

Además, Chicago es un buen punto de partida para visitar las playas del lago Míchigan, en especial las del oeste, reconocidas por su belleza, su arena blanca y sus aguas cristalinas; también para acercarse al Sleeping Bear Dunes National Lakeshore, un área protegida a unas cuatro horas en coche de Chicago en dirección noreste.

Aquí encontraremos inmensas dunas que alcanzan hasta los 140 metros de altura, bosques, playas y senderos para caminar por los más de 90 kilómetros preparados para ello.

Vista de la ciudad de Chicago y el lago Míchigan. Getty Images

Los estados de Indiana, Wisconsin, Illinois y Míchigan rodean el lago Míchigan, el único de los cinco situado solo en territorio estadounidense. Una de las formas de cruzarlo es a través del SS Badger, un ferri de pasajeros y vehículos que conecta las poblaciones de Manitowoc (Wisconsin) y la pequeña Ludington (Míchigan). Presta este servicio desde 1953.

El más grande es el Superior, con 520 kilómetros de largo por 250 de ancho; el más pequeño es el Ontario. Entre este último y el Erie se encuentran las famosas y muy visitadas cataratas del Niágara.

Curiosidades

En los Grandes Lagos hay más de 30.000 islas. Muchas de ellas son pequeñas y están deshabitadas, pero Manitoulin, en el Hurón, en la provincia canadiense de Ontario, es la mayor isla del mundo en un lago de agua dulce.

Tanto los lagos como los ríos que los comunican no están en un mismo nivel, de ahí la existencia de grandes y espectaculares saltos de agua, como las cataratas del Niágara.