Baraka demanda a Riu para frenar la venta a Corpfin del área comercial del Edificio España

Casanova amenaza con solicitar la paralización de las obras

La hotelera aclara que la inmobiliaria no es propietaria y limita su papel a comisionista

Baraka demanda a Riu para frenar la venta a Corpfin del área comercial del Edificio España

La relación entre Baraka y Riu, vendedor y comprador del Edificio España de Madrid, ha saltado por los aires. Ayer por la mañana, la promotora inmobiliaria de Trinitario Casanova anunció que había presentado una demanda contra Riu por saltarse supuestamente el pacto que habían alcanzado en la transacción cerrada en junio de 2017. En medio del conflicto está el área comercial que Riu está vendiendo al fondo Corpfin, según fuentes del sector inmobiliario.

El grupo de Casanova traspasó la sociedad propietaria del Edificio España (que adquirió el mismo al grupo chino Wanda) a la cadena hotelera y, siempre según la versión de Baraka, ambas partes habían firmado un documento mediante el cual la sociedad de Trinitario Casanova pasaría a ser propietaria de la zona comercial de 15.000 metros cuadrados situada en los bajos del edificio. Fuentes conocedoras del acuerdo señalan que el empresario murciano tenía una opción de compra de ese área.

Casanova denuncia que Riu ha incumplido ese pacto. Además, el empresario murciano ha solicitado que se paren las obras del Edificio España por, supuestamente, “no realizarlas conforme al proyecto pactado y a los informes correspondientes”.

Apenas un par de horas después, la hotelera remitió un desmentido a los medios de comunicación tratando de aportar su versión de los hechos. “No es cierto que Baraka tenga ningún contrato de derecho a compra o a escriturar la zona comercial del Edificio España. Lo que Baraka firmó con Riu en el momento de la compra del edificio fue un contrato de mandato, no representativo, de venta para la búsqueda de inversores de la zona comercial que no ha cumplido, pese a reiterados requerimientos por parte de Riu”, subraya la cadena en el comunicado, en el que precisa que el acuerdo establecía un período para que Baraka buscara inversores para adquirir los 15.000 metros cuadrados de zona comercial “a cambio de la correspondiente comisión”.

Ese es el quid de la cuestión: Baraka alega que el pacto le otorgaba una opción de compra de la zona comercial y Riu limita su papel al de comisionista por la venta de ese área que finalmente no se produjo.

La hotelera apunta en su alegato que ante el incumplimiento de lo acordado para la venta de la zona comercial optó por resolver el contrato. “Riu ha iniciado de forma directa un proceso de venta con un fondo inversor español. Este comunicado emitido por el Grupo Baraka es la previsible reacción que ya esperaba Riu por parte de Trinitario Casanova”, remarca la hotelera.

Tras detectarse varios inversores interesados en adquirir el área comercial, fuentes del mercado indican que el potencial comprador es el fondo español Corpfin, que recientemente creó el vehículo Inbest Real Estate por el que pretende destinar 400 millones de euros en compras. Precisamente ese local encaja en el tipo de inmuebles que busca esta firma, locales que se puedan transformar en megatiendas icónicas en el centro de Madrid.

Tanto Riu como Corpfin han declinado hacer comentarios sobre la posible transacción. Desde la hotelera se explicó que el comprador es un fondo español y que existe un preacuerdo firmado, que ahora está en due diligence. Se espera que en ese área comercial del inmueble en Plaza de España recaiga una o varias firmas que establezcan algún tipo de flagship store, aprovechando el tiró de la prevista reforma de la plaza y de las obras de aumento de aceras en Gran Vía.

La clave para saber cuál es el desenlace del conflicto se centra en conocer si Baraka persiste con su amenaza de paralizar las obras de reforma del edificio. Estas comenzaron el pasado 8 de enero de 2018 y el objetivo de la cadena, tal y como apuntó recientemente Pepe Moreno, consejero directivo de Riu, es inaugurar el edificio bajo la enseña Riu Plaza en el verano de 2019.

Un plazo de doce meses que puede verse prolongado si finalmente la demanda de Casanova es aceptada por los tribunales y que puede suponer un contratiempo en un escenario de dura competencia en Madrid, donde Four Seasons y W planean aperturas de establecimientos de cinco estrellas y Mandarin, la propietaria del Ritz, prepara la reforma de ese establecimiento para 2019.

La cadena mallorquina Riu logró la licencia de obras del Ayuntamiento de Madrid en septiembre de 2017 e inició en octubre los trabajos de remodelación proyectados en el inmueble. No obstante, en abril de este año el Ayuntamiento tuvo que remitir nuevamente a la Comunidad de Madrid el expediente de modificación del Plan General por el que se recuperaba para el edificio el nivel de protección que tenía con el PGOU de 1997 y que había sido rebajada por la Corporación anterior, liderada por Ana Botella.

El empresario murciano Casanova también ha entrado de lleno, en mayo, en otra operación urbanística en Madrid, en la operación Chamartín, conocida como Madrid Nuevo Norte, con la adquisición de los derechos de reversión a las más de 1.000 familias a las que en su día le fueron expropiados los terrenos.

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