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Las punteras biotecnológicas españolas captan un 50% de la inversión en el exterior

El pasado año obtuvieron un 60% más de capital en ampliaciones

España es el séptimo destino preferido entre los accionistas

Las empresas españolas de biotecnología convencen cada vez más a los inversores. Estas punteras compañía de base científica captaron el pasado año 135,1 millones de euros de capital, lo que supone un salto de más del 60% respecto al ejercicio anterior, según recoge el Informe Asebio 2017. En gran parte, el éxito proviene del dinero extranjero y de las firmas españolas de capital riesgo.

Este tipo de empresas investigan y desarrollan productos farmacéuticos, de alimentación, agricultura, combustibles o industriales con base en tecnologías que utilizan organismos vivos o derivados. Por su propia actividad científica necesitan largos periodos de tiempo y mucho capital hasta poner en el mercado sus innovaciones.

El capital extranjero es clave ahora en la apuesta por este tipo de compañías. “En los últimos años, el esfuerzo realizado por la biotecnología española ha recibido el reconocimiento de los mercados internacionales. Las empresas del sector han sido objeto de interés de grandes multinacionales farmacéuticas, de inversores internacionales, así como de los mercados de capitales, dando lugar a acuerdos y rondas de financiación sin precedentes en nuestro país”, se señala en el informe de Asebio, la patronal del sector.

Del total de las ampliaciones de capital, 68,8 millones de euros procedieron del exterior, lo que supone más de la mitad del total (51%) captado de inversores. España se sitúa en el séptimo lugar en el flujo recibido desde el exterior por este tipo de empresas, detrás de EE UU, Francia, Suiza, Alemania, Corea del Sur y Dinamarca, todos ellos países con fuerte presencia de la industria biofarmacéutica.

En 2018 incluso ese salto será aún mayor, ya que en enero se produjo una de las mayores operaciones corporativas de la historia del joven sector, cuando la farmacéutica japonesa Takeda lanzó una opa de 520 millones por la hispanobelga Tigenix. Esta empresa está especializada en terapias celulares, fue impulsada por la exministra de Ciencia Cristina Garmendia y contaba con Grifols como el mayor accionista (19% del capital).

En total, se llevaron a cabo 27 operaciones de ampliaciones de capital fuera de Bolsa, por 93,7 millones (frente a los 63,5 millones de 2016), con un importe medio por operación de 3,4 millones.

En Bolsa, también se vivió un buen año respecto a la obtención de fondos. Las empresas del sector Oryzon Genomics, Atrys Health, Sygnis, Reig Jofre e Inkemia recolectaron en 2017 41,3 millones de euros, frente a los 20,5 millones del año anterior. En general, cuanto más maduro sea el sector, más compañías estarán cotizadas y más sencillo y barato será para ellas acudir al mercado de capitales, sin tanta dependencia de darse a conocer entre firmas de capital riesgo, inversores privados y business angels.

En gran parte estas compañías son dependientes de las firmas de capital riesgo especializadas en invertir en biotecnología, tanto nacionales como extranjeras. Concretamente el capital riesgo destinó 30 millones, frente a los 23 millones del año anterior.

Entre las firmas de capital riesgo más activas se encuentran las nacionales Caixa Capital Risc, Ysios Capital, Columbus Venture Partners, Altamar o Inveready. En el caso de la mayor ampliación de capital, la protagonizada por Medlumics, que captó 34,4 millones, también participaron firmas extranjeras como la francesa Edmond de Rothschild Invesment, la irlandesa Seroba y la italiana Innogest. “Sigue la tendencia de coinversión entre grandes fondos internacionales y entidades españolas como Ysios Capital y Caixa Capital Risc”, se indica en el informe. Otras gestoras internacionales activos fueron la estadounidense Omega Funds, la británica Apposite, la alemana Asklepios y la canadiense Emerald.

Hay que sumar, por último, los 10,9 millones obtenidos de préstamos otorgados por entidades públicas como Enisa u otros entes regionales (la gallega Xesgalicia, la catalana Avançsa o el Institut Catalá de Finances). Por su parte, el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) financió con 21,4 millones al sector, lejos de los 25,7 millones de un año antes y de los 50,7 millones de 2015.

Protagonistas

Capital riesgo. Según el informe de la patronal Asebio existe una decena de gestoras de capital riesgo nacionales que invierten en biotecnología: CRB, Caixa Capital Risc, Ysios Capital (que tiene como socia a la exministra Cristina Garmendia), Clave Mayor, Healthequity, Columbus Venture Partners, IUCT Emprén y Altamar Private Equity.

Nuevos. Altamar Private Equitiy constituyó en la CNMV su fondo Alta Life Sciences Spain I, que aspira a alcanzar los 175 millones “y ser el mayor vehículo inversor de ciencias de la vida creado en España”, según el informe de la patronal.

Caixa. Uno de los más activos en 2017 fue Caixa Capital Risc, que participó en las ampliaciones de MedLumics, AptaTargets, Transplant Biomedical, GlyCardial Diagnostic e Imicroq.

Bionure. La biofarmacéutica barcelonesa Bionure utilizó una novedosa forma, el crowfunding a través de la plataforma Capital Cell para obtener un millón de euros de financiación.

Número. En España existen actualmente 651 empresas de biotecnología, que invierten 402 millones de euros en I+D, según datos del INE de 2016.