Marieta Jiménez (Merck): “La innovación es la llave para ser competitivo”

Es la presidenta y directora general de Merck en España

Cree que el buen líder debe probar sin miedo al error

Marieta Jiménez, presidenta y directora general de Merck en España.
Marieta Jiménez, presidenta y directora general de Merck en España.

Marieta Jiménez (Ciudad Rodrigo, 1966) es una apasionada del teatro y toda una experta en empresas multinacionales de la industria farmacéutica. Con un espíritu emprendedor y decidido, su experiencia como directora general de Merck en Suecia le enseñó que la influencia es más importante que el poder para liderar. Presidenta y directora general de la filial de la firma en España desde abril del año pasado, tiene claro que el líder debe tener un pensamiento disruptivo y servir de guía a la organización.

¿Cómo entiende la innovación?

La innovación es la llave para mantener una organización competitiva. El entorno en constante cambio en el que operamos nos exige movernos con rapidez y de manera ágil. Las dinámicas de innovación nos permiten competir no solo en términos de resultados, sino también de posicionamiento y relevancia de una organización, aspectos que facilitan las alianzas y la atracción de talento y que son críticos para la generación de valor y el desarrollo del éxito sostenido. En nuestra organización, estimular la generación de ideas y la curiosidad forma parte de lo que somos desde hace 350 años: poner en valor nuestra capacidad de innovación, y ser un referente en el liderazgo científico de España.

¿Cuál es el rol del consejero delegado en la innovación?

La innovación es real y efectiva cuando forma parte de la cultura de la organización y ocurre a todos los niveles. No es algo aislado que tenga lugar en un departamento o en un grupo limitado de personas. El rol del consejero delegado es el de velar por que esa innovación ocurra. Para ello, debe ser un ejemplo de pensamiento disruptivo y servir de guía a la organización. Para mí, hay cuatro aspectos que son fundamentales: estimular entre nuestros empleados el espíritu innovador y generar las mejores condiciones en nuestra compañía para que aflore la capacidad de innovar. También debemos atraer talento, inversiones y procesos a nuestra compañía para que generen un impacto en nuestra capacidad de innovación y, por último, estar dispuestos a dar visibilidad a esas iniciativas y el resultado e impacto que tienen.

¿Qué cualidades configuran a un buen líder innovador?

Para mí, debe actualizarse constantemente, potenciar la creatividad, probar sin miedo al error, rodearse de talento y poner pasión en lo que hace. Hoy en día, un buen líder tiene que ser innovador, no tiene que tener todas las respuestas, pero sí saber hacer las preguntas adecuadas que disparen los flujos de ideas y proyectos de innovación.

¿Qué valora más al contratar a un colaborador cercano para transformar?

Valoro que no tenga miedo a equivocarse, que apueste por sus ideas y, sobre todo, que las defienda con pasión. También es importante que sepa trabajar en equipos multidisciplinares, ya que es ahí donde surge la innovación. Son igualmente muy importantes la resiliencia y la autoconfianza para superar las dificultades y las barreras que se plantean ante cualquier contexto de cambio. Por último, destacaría la capacidad de comunicar e influir, hay que saber ilusionar y convencer.

¿Cuáles son las claves para dirigir a un equipo innovador?

La clave es dar una visión clara y una estrategia. Hay que fijar la vinculación con el negocio y los resultados para que el equipo tenga un propósito claro. Estar abierto a nuevas ideas, productos o servicios que puedan ayudarnos a conseguir esa estrategia y, por supuesto, garantizar que existen los mecanismos necesarios para innovar.

¿Cuál es la importancia de la cultura innovadora en su gestión?

Desde que llegué a Merck España marcamos juntos las prioridades de la compañía, y una de ellas es la de fomentar una cultura real de innovación. Cada una de las personas que integramos Merck tenemos la llave para decidir el futuro de la compañía y podemos aportar ideas para el crecimiento de la organización. Esta es la premisa que ha inspirado la creación de nuestra Oficina de Innovación en España, donde pretendemos formar a nuestros empleados para que se conviertan en verdaderos innovadores, a través de diferentes espacios. En uno de ellos se analizan las dinámicas de mercado para detectar las necesidades de los diferentes agentes del sector y las oportunidades a través de las nuevas tecnologías y otras empresas. En otro espacio se fomenta la curiosidad para lograr que nuevas ideas surjan. También contamos con espacios de co-creación donde compartir ideas, poder filtrarlas y validarlas para, finalmente, testear las buenas de manera ágil y colaborativa.

@ANunezMartin

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