La CNMC recurre la norma de Carmena para regular los pisos turísticos en Madrid

Considera contraria a la competencia la obligación de contar con licencia

También revoca la normativa aprobada en San Sebastián y Bilbao

Fachada de la sede de la CNMC, en Madrid.
Fachada de la sede de la CNMC, en Madrid.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se ha convertido en el principal defensor de las viviendas turísticas. Primero tumbó algunas normativas turísticas y obligó a rectificarlas a autonomías como Madrid o Canarias y posteriormente ha hecho lo mismo con las regulaciones urbanísticas aprobadas por algunos ayuntamientos como Madrid, San Sebastián o Bilbao. Esta mañana, el organismo presidido por José María Marín Quemada ha hecho público el recurso a las normativas para viviendas turísticas de estos tres municipios con distintos argumentos.

El más importante es el que afecta al ayuntamiento de Madrid, que preside Manuela Carmena, que sobrepasado por el fenómeno de las viviendas turísticas, optó por utilizar sus competencias urbanísticas para reclamar una licencia a cualquier particular o profesional que alquilara un piso para turistas y aprobó una moratoria de un año, ampliable otro más, en el que no se concederían licencias hasta aprobar una normativa. Ese parón afecta de forma global al distrito centro, donde no se concederá ningún permiso a ningún tipo de establecimiento, y de forma parcial a las áreas de Palos de Moguer, Recoletos, Goya, Trafalgar y Arguelles, en el que no se concederán licencias a viviendas de uso turístico. El recurso, sin embargo, no habla nada del punto más polémico de la norma, que ha soliviantado a particulares y profesionales. En concreto establece la posibilidad de alquilar un piso durante 90 días sin restricciones, siempre que se cuente con licencia, y solo se podrá superar ese límite si la vivienda cuenta con un acceso directo a la calle. Chema González, presidente de la Asociación de Gestores de Apartamentos Turísticos Vacacionales (Asotur), anunció recientemente en una entrevista con Cinco Días que si el ayuntamiento de Madrid no revocaba esa norma, “que supone ilegalizar la práctica totalidad de los apartamentos turísticos en Madrid”, acudirían a los tribunales.

El recurso de la CNMC también afecta a las legislaciones de Bilbao y San Sebastián, ya que ambas limitan las viviendas turísticas a pisos situados en plantas bajas. Esta medida persigue aislar estos pisos de las comunidades de vecinos y así evitar los incontables problemas de convivencia entre vecinos y turistas como consecuencia de la proliferación de este tipo de pisos. En el caso de Bilbao, la CNMC aclara que la norma establece que solo pueden ser viviendas de uso turísticas las plantas bajas o las primeras plantas, siempre y cuando tengan acceso directo a la calle. “Además se exige autorización y registro para las viviendas de uso turístico y se incluyen otros obstáculos, como exigencias de oferta máxima de tres habitaciones por vivienda y limitación a edificios de uso residencial”. Respecto a San Sebastián, el recurso se centra en la limitación a plantas bajas o primeras plantas y amplía su denuncia ante la prohibición de que haya nuevas viviendas en determinadas zonas del centro de la ciudad.

En el comunicado remitido a los medios de comunicación, la Comisión lamenta tener que haber interpuesto los tres recursos y recuerda que lo intentó evitar. “Se envió requerimientos previos a los tres ayuntamientos afectados para que justificaran la necesidad y la proporcionalidad de una serie de restricciones impuestas a la hora de alquilar apartamentos y viviendas turísticas. Al no haber sido contestados satisfactoriamente, la CNMC ha presentado el correspondiente recurso contencioso-administrativo”, recalca en el texto.

 

 

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