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Trump suma 200.000 millones más a la guerra arancelaria con China

Castiga a 6.000 nuevos productos procedentes del gigante asiático El gobierno chino amenaza con “las contramedidas necesarias”

El gobierno de EE UU amenaza con llevar la guerra comercial abierta con China y Europa hasta las últimas consecuencias. La autoridad comercial estadounidense confirmó ayer la imposición de un gravamen adicional del 10% sobre para la importación de 6.000 productos chinos, que en su conjunto suman una valoración de 200.000 millones de dólares. En la lista de bienes afectados se pueden encontrar frutas y verduras, cereales, maderas, materiales de construcción, productos químicos o tabaco. Se trata de la mayor cifra alcanzada hasta la fecha dentro de la escalada arancelaria que protagonizan ambos gigantes económicos mundiales.

Sus gobiernos tendrán de plazo hasta el 1 de septiembre para negociar un acuerdo que, vistos los cruces de acusaciones entre ambos, no parece probable. A primeros de abril, EE UU amenazó con aranceles del 25% a productos chinos valorados en 50.000 millones de dólares, equivalentes a 43.000 millones de euros, una medida que ejecutó a mediados de junio. Además hay que sumar otros 34.000 millones de dólares, que también podrían alcanzar los 50.000, afectados desde el viernes por un arancel extra del 25%, a lo que el Gobierno chino respondió con una medida similar.
Precisamente, la respuesta de Pekín terminó de encender la mecha en la Casa Blanca: “Como consecuencia de las represalias de China y de la ausencia de cambios en sus prácticas, el presidente ordenó que dé comienzo el proceso de imponer aranceles del 10% sobre 200.000 millones adicionales de importaciones chinas”, afirmó ayer en un comunicado Robert Lighthizer, el responsable de la autoridad comercial de EE UU. “Durante más de un año, la Administración Trump ha instado pacientemente a China a dejar de aplicar prácticas desleales y compita de verdad en el mercado. Hemos sido muy claros sobre los cambios que China debería emprender, pero no ha cambiado su comportamiento, lo que pone en riesgo el futuro de la economía de EE UU”.

En apenas un mes el Gobierno de Trump, decidido a reducir a toda costa el déficit comercial de su economía, ha superado los 300.000 millones de euros en productos chinos afectados por su política arancelaria. Y la cifra podría seguir subiendo, dado que el mismo Trump ha amenazado con un nuevo cartucho de aranceles a bienes por valor de otros 300.000 millones. De cumplir con la amenaza, se superaría con creces la cifra que EE UU importó de productos chinos el año pasado: 505.000 millones de dólares.

EE UU redobla su apuesta, y si los hechos se suceden como hasta ahora, llegará una nueva respuesta de China. Ya lo avanzó ayer una portavoz de su Ministerio de Exteriores, Hua Chunying, quien definió las decisiones del Gobierno Trump como de “matonismo comercial”, informa Efe. “Washington ha perdido el sentido común y es muy peligroso”, sentenció. El Ministerio de Comercio chino también publicó un comunicado donde calificaba de “inaceptable” el movimiento de EE UU: “Tomaremos las contramedidas necesarias”. La primera, otra denuncia ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), un organismo que también es objeto de duras críticas por parte de los portavoces estadounidenses, acusándola incluso de incapaz de resolver las, según ellos, “políticas comerciales injustas” que lleva a cabo China.

“Dado el gran y creciente papel que tiene China en el comercio itnernacional, y el daño que sus políticas provocan, este ajuste de cuentas no se puede posponer más”, afirmó Dennis Shea, representante de la autoridad comercial estadounidense, en una reunión de la OMC que se llevó ayer a cabo. “Está más que claro que la OMC no proporciona todas las herramientas necesarias para poner remedio a esta situación”, añadió.

Antes, en esa misma cita, el viceministro chino de comercio internacional, Wang Shouwen, había pedido a los miembros de la OMC que “planten cara ante la intimidación, el proteccionismo y el unilateralismo”.

Y en medio de la escalada arancelaria y verbal se encuentra Europa, que también se está viendo afectada por la política proteccionista de EE UU. Este ya impuso gravámenes al acero y al aluminio por valor de 6.400 millones de euros, y amenazó con imponer más aranceles al sector automovilístico del continente. La Unión Europea contestó con un primer lote de aranceles de 2.800 millones y amenazó con 50.000 millones más.

Las repercusiones económicas de esta guerra comercial ya son un motivo de preocupación para los responsables comunitarios. “Estamos preocupados o, en todo caso, ocupados por la posibilidad de un impacto económico”, afirmó el comisario europeo de Economía Pierre Moscovici.“Las derivas proteccionistas son el principal riesgo al que se enfrenta la tasa de crecimiento de la UE, aunque ahora mismo sigue siendo sólida y robusta”, añadió Moscovici.

Este, en declaraciones recogidas por Efe pidió una respuesta “firme y unida de los veintiocho. Tenemos la voluntad y la necesidad de actuar juntos”.

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