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El seguro veta 51 palabras para hacer sus contratos comprensibles

Unespa publica una guía para simplificar los términos de los documentos que se entregan a los clientes Entre los productos afectados figuran los seguros de automóviles, hogar, salud o decesos (muerte)

Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa.

Diferimiento, extorno, bonus-malus (autos), provisión matemática, infraseguro,… y suma y sigue. No es raro que a muchos se nos quede la cara de tonto cuando tenemos que contratar algún seguro. Ahora esta situación podría solucionarse gracias a la iniciativa de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa), que ha elaborado un informe - Guía de buenas prácticas en el uso terminológico utilizado en el documento de información de productos de seguros no vida- para hacer estos y otros términos más accesibles al cliente.

La guía incluye hasta 51 términos, que por razones de complejidad técnica, pueden ser remplazados en los documentos de información sobre productos de seguros. Todas estas palabras han sido evaluadas y puestas a prueba con los consumidores por medio de encuestas y estudios, y posteriormente organizadas en tres grupos:

  • Términos técnicos que presentan una mayor complejidad y que, por lo tanto, se considera conveniente no utilizar. En su lugar, se explicará su significado con un lenguaje más accesible.
  • Términos técnicos empleados por el seguro que pueden reemplazarse fácilmente por palabras cotidianas o expresiones más familiares.
  • Términos técnicos que se propone sustituir por una breve descripción al no haberse encontrado una palabra alternativa en el lenguaje común.

Así, por ejemplo, diferimiento pasaría a ser tabla de valoración; extorno, devolución; provisión matemática, fondo o saldo acumulado; bonus-malus, cálculo del precio del seguro en función del historial de accidentes; e infraseguro, asegurar algo por debajo de su valor.

Otros que parecen ser más fáciles pero, aún así, pueden generar algún tipo de duda al cliente son: prima, que se traduciría por precio, aportación o pago; póliza, contrato; pérdida pecuniaria, pérdida económica; y rescate, reembolso anticipado. 

“Los términos jurídicos y la jerga profesional hacen que los productos aseguradores resulten, en ocasiones, difíciles de comprender por parte del público general”, afirma la asociación. “Unespa anima a sus integrantes a superar esta barrera lingüística”. Las compañías asociadas pueden adherirse a esta guía de buenas prácticas libremente.

Hasta la fecha se han sumado a esta práctica 38 aseguradoras que juntas representan el 55,17% del mercado. Allianz, Caser, BBVA Seguros, Fénix Directo, Mapfre España o Sanitas, son solo algunas de las empresas que se han querido apuntar a esta iniciativa.

La normativa exigirá estandarizar el formato del documento informativo de los seguros no vida. Este prospecto deberá ponerse a disposición de los clientes antes de que adquieran el producto. En esta hoja explicativa se indicará, de manera clara y sencilla, las características del seguro para que la persona interesada en él pueda valorarlo.

El documento íntegro y la ficha para que las entidades aseguradoras puedan adherirse a la guía se encuentran disponibles en el apartado de autorregulación de la página web de Unespa (http://www.unespa.es/que-hacemos/autorregulacion/).

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