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Nicolas Didelot (DWS): “Este año ya no está tan claro comprar ante una corrección”

El experto advierte de los riesgos del proteccionismo y del momento avanzado del ciclo Cree que es posible apurar rentabilidad con los emergentes y con la depreciación del euro

Nicolas Didelot, especialista en inversiones multiactivo de DWS

Las señales de agotamiento que se comienzan a apreciar en el mercado y la confusión permanente que causa en los inversores la ola de proteccionismo desatada desde la Casa Blanca pueden complicar este año la remontada en el segundo semestre. Así lo reconoce Nicolas Didelot, especialista en inversiones multiactivos de DWS, que explica que el fondo Deutsche Concept Kaldemorgen –principal referencia de la gestora en esta estrategia de inversión– sufre una pérdida en el año de más del 1%. Este producto, con 15.000 millones de euros bajo patrimonio, es el más conservador dentro de la gama de multiactivos de DWS, que mueve 100.000 millones de euros y que este año afronta un entorno más volátil e inesperado en el que intentar desmarcarse de la marcha del mercado.

Después de un 2017 en espera de una corrección que no llegó, la apuesta por los emergentes y por la apreciación del dólar son ahora las dos grandes vías de rentabilidad en las que se posiciona el fondo, que aprovechó la corrección de febrero para elevar su exposición en Bolsa.

¿Cuáles han sido los últimos cambios en la cartera de su principal fondo de multiactivos?

Aprovechamos entornos como el actual, de mayor volatilidad, como hicimos en la corrección de enero de 2016 tras la que el fondo rebotó bastante. También ha sido así con las últimas caídas de mayo. Cuando se supo que había coalición de Gobierno euroescéptica en Italia, el fondo liquidó toda la posición en bonos italianos, antes de la formación de Gobierno. El fondo compró después bonos rusos, que suponen el 4% de la cartera, y también bonos americanos. En 2017 estuvimos bastante conservadores. El fondo tenía entre el 25% y el 30% en acciones, estuvo todo 2017 esperando una corrección para comprar y ese punto de entrada no llegó. Pero en febrero aprovechó para cerrar esas posiciones cortas y ahora tenemos alrededor del 40% en posición neta en acciones. Tenemos una preferencia, que también era así el año pasado, por las acciones europeas frente a las americanas por razones de valoración pero este año lo equilibramos más porque esa diferencia ya no es tan grande.

¿No les pareció interesante comprar deuda española tras la crisis italiana?

No tenemos deuda española. Se ha decidido eliminar riesgo político de la zona euro por la crisis política italiana, pero tampoco teníamos deuda soberana española antes. No pensamos en hacer arbitraje entre deuda española e italiana. La deuda rusa te da el 7%. En acciones sí tenemos títulos españoles, en el sector financiero. El impacto político del cambio de Gobierno en España no es como el visto en Italia. En España no hay un movimiento euroescéptico.

¿Y cuál es su posición respecto a los mercados emergentes? Están sufriendo con el proteccionismo y el alza del dólar.

Tenemos más acciones en China, con el 4% del fondo. Empezados esta posición hace poco, hace 12 meses. Tenemos una posición corta en el índice y otras posiciones largas en valores directos. Y con la deuda rusa sí aumentamos significativamente la posición en emergentes. Este año tenemos deuda y también Bolsa emergente. Ha subido nuestra exposición.

¿Temen un agravamiento del conflicto comercial a nivel global?

La amenaza de guerra comercial crea disrupción. El 38% de la cartera del fondo es renta variable y si se materializa ese riesgo de guerra comercial, aunque ahora no parece probable, tenemos que estar muy vigilantes. Hay que ver qué pasa con las represalias a los aranceles, eso crea volatilidad. Además, tenemos un ciclo positivo de nueve años y que sabemos que dentro de dos años será más lento, eso crea mucho ruido. No vemos una recesión dentro de seis meses en EE UU y tampoco pensamos que esas amenazas de guerra comercial se vayan a llevar a cabo de inmediato pero lo estamos vigilando.

¿Creen que el entorno actual ofrece nuevas oportunidades de compra?

En este momento si se cae el mercado seríamos mucho más cuidadosos. No sería un caso de entrada tan claro por los riesgos que suponen la guerra comercial y el cambio en política monetaria y por el momento del ciclo. Esa es la gran diferencia respecto a 2017, que no esté tan claro comprar en una corrección. En febrero de este año sí fue evidente y eso fue un punto de entrada. Pero de ahora en adelante hay que ser más cuidadoso. No va a ser cuestión de comprar mucho porque puede ser que caiga más.

¿Creen que será posible remontar rentabilidades en el segundo semestre?

Es difícil avanzar una expectativa de rentabilidad del fondo para este año con todo lo que tenemos encima de la mesa: política monetaria por un lado, las amenazas de Trump…En divisas hay una posibilidad de rendimiento, pensamos que se puede ganar con la depreciación del euro. Debería subir el dólar, pese al ruido del déficit fiscal de EE UU que hace de contrapeso. El reto es generar rendimiento –en el lado de la deuda si no vas por emergentes no vas a sacar mucho– y qué hacer con la liquidez, no perder por culpa de la liquidez si tienes en cash el 20% de la cartera, que también nos sirve para amortiguar el riesgo.

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