Goirigolzarri: “Hay tiempo para dilatar el plazo de privatización de Bankia. Ahora no es el momento”

Alerta del efecto sobre la rentabilidad sobre el sector de un impuesto a la banca

Reconoce que la entidad está en el mercado, aunque no ve probable una fusión

El presidente de Bankia, Ignacio Goirigolzarri.
El presidente de Bankia, Ignacio Goirigolzarri. EFE

Al presidente de Bankia, Jose Ignacio Goirigolzarri, ya no le suena tan mal dilatar el plazo de privatización de la entidad, en un principio fijado para 2019. “No tiene sentido hablar ahora, a unos 20 meses, de modificar el plazo de privatización de Bankia. Todavía hay tiempo”, ha afirmado el banquero.

Un día antes, Goirigolzarri, en su intervención en el Congreso sobre el rescate bancario, había admitido que este no era el momento idóneo para la privatización de la entidad, por la presión de los accionistas, pero que este plazo no se podía demorar “eternamente”. Y este miércoles ha abonado la idea de una puerta abierta a extender el plazo, si bien ha afirmado que aún no se ha reunido con la nueva ministra de Economía, Nadia Calviño, aunque espera hacerlo próximamente. Y ha aclarado que ese plazo está marcado por ley y es el Gobierno quien puede modificarlo.

Más allá de realizar más colocaciones en Bolsa, como ya ha hecho en dos ocasiones el FROB, Gorigolzarri ha dejado también la puerta abierta a una posible operación corporativa. Ha sostenido que “están en el mercado”, aunque no considera que no hay “un alto porcentaje de posibilidad”.

Donde no ha variado un ápice su postura es en la posibilidad de que Bankia sea un banco público, tal y como defienden algunos grupos políticos como Podemos o sindicatos como UGT. Ha reiterado su rechazo, como hizo el martes en el Congreso, a una banca pública comercial del tamaño del de Bankia para “realizar acciones de política económica y social” por “no conocer ningún modelo sostenible”.

También ha cuestionado que sea un elemento para dar crédito de forma contracíclica y se ha preguntado sobre quién pagaría las provisiones necesarias. “Me sorprende que tengamos tan poca memoria. Y seis años después hablemos otra vez de esto”, ha rematado.

Con respecto a la introducción de un impuesto finalista a la banca para financiar a las pensiones, que había porpuesto Pedro Sánchez cuando estaba en la oposición, Goirigolzarri se ha mostrado más cauto que lo había hecho Carlos Torres, consejero delegado de BBVA, dos días antes. Torres había alertado de un encarecimiento del crédito.

Según el presidente de Bankia, el mayor impacto afectaría a la rentabilidad sobre fondos propios, una de las tareas a mejorar que ha peusto tanto para Bankia como para el sector en general. Y ha vaticinado que introducir una nueva figura impositiva al sector hará que la banca esté infracapitalizada, dificulte las codniciones para dar crédito y no pueda financiar a la economía.

BBVA y Repsol cierran una línea de crédito a través de blockchain

BBVA y Repsol acaban de renovar una línea de crédito por 325 millones. Pero la novedad está en que ha sido la primera vez que para ello han utilizado la tecnología de blockchain. Así lo ha explicado Alicia Pertusa, responsable de Estrategia y Blockchain de BBVA, en las jornadas que el banco organiza junto a la UIMP y la APIE. Este préstamo supone el primer paso en un acuerdo entre ambas compañías en esta tecnología de bloques.

El lunes, el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres, ya anunció que la entidad bancaria trabaja para cerrar próximamente el primer préstamo sindicado negociado a través de blockchain. Lo que se suma al primer préstamo corporativo negociado a través de esa tecnología de bloques con Indra por 75 millones.

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