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AT&T culmina con Time Warner el viaje de las telecos a la TV

Las operadoras se posicionan bajo la presión de grupos como Netflix Telefónica fue uno de los primeros grupos en entrar en ese camino

Logotipos de AT&T y Time Warner. REUTERS

AT&T está ahora más cerca de cerrar una operación histórica: la compra de Time Warner por 85.000 millones de dólares (unos 72.100 millones de euros), 108.000 millones al incluir la deuda. La Justicia estadounidense falló en favor de la operadora en el litigio abierto contra el Departamento de Justicia de EE UU, que había bloqueado la operación, bajo el argumento de que impactaría a la competencia al reducirse las alternativas para los consumidores.

Ahora el escenario va a cambiar. La transacción supone una fusión vertical, al integrarse una teleco distribuidora de contenidos como AT&T, con un creador de contenidos como Time Warner. La operadora va a controlar, además de DirecTV, múltiples canales televisivos como TBS y TNT; productoras como HBO y Warner Bross, junto con los derechos televisivos de torneos deportivos como la NBA, la NCAA y la PGA, con gran predicamento en el mercado estadounidense.

De esta forma, la operadora se reposiciona en el negocio. Tanto AT&T como Time Warner, ya estaban encarando la competencia de las denominadas FAANG, Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google, que han situado los negocios vinculados al vídeo y los contenidos como una prioridad estratégica.

En este sentido, uno de los retos a los que se enfrenta AT&T es recuperar el tirón en el negocio de la televisión de pago. La teleco, según Bloomberg, ha perdido cerca de un millón de clientes de televisión de pago por la presión de grupos como Netflix, que ya se ha convertido en la compañía de contenidos con mayor capitalización bursátil de EE UU, y Hulu, entre otros.

La prensa especializada de EE UU apunta que AT&T podría aprovechar su posición en la banda ancha fija y en la telefonía móvil para la distribución de sus canales a través de las ofertas planas de datos.

En la misma línea, la operación abre la vía a nuevas transacciones en el sector, entre distribuidores y creadores de contenidos. La más destacada es la posible compra de Fox por parte de Comcast, que está compitiendo en una guerra de ofertas con Walt Disney. La empresa de Mickey Mouse ha presentado una oferta de 54.000 millones de dólares por Fox, si bien en el mercado se apunta a que Comcast, propietaria de NBC Universal, va a presentar una oferta superior, totalmente en efectivo. Comcast, además, está pujando por el 61% de la europea Sky, que no posee Fox.

El mercado estadounidense está caliente. Viacom y CBS planean su fusión, mientras que Discovery cerró en marzo la compra de Scripps Network por 14.600 millones de dólares. En diciembre, Lionsgate concluyó la adquisición de Startz por 4.400 millones.

De igual forma, la fusión de AT&T y Time Warner deja claro el asalto de las telecos al mundo de los contenidos. Un negocio que se ha convertido en una vía de crecimiento de ingresos y captación de nuevos clientes para las operadoras. En este caso, España es un mercado paradigmático. Y es que la gran mayoría de los usuarios de la televisión de pago están bajo la gestión de las grandes operadoras, Telefónica, Vodafone y Orange.

El incumbente español es uno de los grupos más activos. Tras compras DTS, matriz de la antigua Canal+ en 2015, Telefónica ha acelerado en su expansión en este negocio de la mano de sus redes de fibra óptica, no solo en España, sino también en Latinoamérica, con el lanzamiento de canales como Movistar Series o #0, la producción de películas y series televisivas, y recientemente con alianzas con compañías como Netflix. El ámbito del vídeo supuso en el primer trimestre cerca del 6% de los ingresos de la operadora, que cuenta con un total de 8,6 millones de clientes de televisión de pago.

Pero no es la única. Deutsche Telekom, BT, Orange, Vodafone… avanzan en el ámbito de la televisión, dentro de sus plataformas y servicios de banda ancha. Entre otros movimientos, han impulsado acuerdos con las citadas Netflix y Amazon, entre otros. BT, por ejemplo, acaba de cerrar un acuerdo para ofrecer los contenidos de Amazon Prime Video dentro de su plataforma. La teleco ya ofrece Netflix y prevé empezar a ofrecer Now TV en 2019. En este sentido, la presión de Amazon se empieza a notar en mercados como Reino Unido, donde ha adquirido parte de los derechos televisivos de la Premier League de fútbol.

Deutsche Telekom estableció una alianza con Netflix en Alemania y planea lanzar un canal de series bajo la fórmula OTT. Vodafone, por su parte, anunció la compra de las filiales de Liberty en Alemania y otros tres países del centro de Europa para reforzarse en la banda ancha y la televisión de cable.

En definitiva, el sector está en movimiento y AT&T ha dado un nuevo impulso a este viaje de las telecomunicaciones a la televisión.

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