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El rescate del FMI empaña el interés de las pymes por Argentina

El desplome del peso frente al dólar encarece las exportaciones El recorte del gasto afectará a los negocios de las filiales españolas

Manifestación en Buenos Aires contra la intervención del FMI, el 1 de junio pasado. Reuters

La asociación de fabricantes españoles de material eléctrico tiene programado enviar una misión comercial a Buenos Aires en octubre, pero los últimos acontecimientos la han llevado a considerar su cancelación. “Ahora mismo solo una empresa apostaría por participar, otras ya han anunciado que no irán”, informa Rosa María Meseguer, directora de la unidad de negocios de Amec-Amelec.

Hace un mes, el Gobierno de Mauricio Macri pidió ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo le contestó el viernes pasado con una línea de crédito de 42.380 millones de euros. El rescate ha sembrado desconfianza entre las empresas españolas interesadas en exportar a Argentina y creado inquietud entre las que ya lo hacen.

Meseguer explica que organizaron la misión porque hasta hace poco el clima económico no parecía desfavorable y varios de sus asociados pretendían abordar el país atraídos por una serie de proyectos de baja tensión y energías renovables. “Lamentablemente, ahora se abre una gran incertidumbre”, dice.

La situación también ha reducido el poder de convocatoria de una misión que Fluidex, la asociación de exportadores de equipos para la manipulación de fluidos, enviará del 2 al 6 de julio.

“Cuando se planteó el viaje, el interés mostrado por las empresas fue grande, pero finalmente solo cuatro han confirmado. Los motivos son varios, pero uno de ellos es el rescate del FMI”, refiere Gontzal Ruiz, director de proyectos de Fluidex. “También hay que tener en cuenta que existe producción local de nuestros equipos, por lo que en una crisis financiera el producto extranjero pierde competitividad”, añade.

Argentina pidió la ayuda para protegerse de la fuga de capitales y el desplome de su moneda provocado por el alza de tipos en EE UU. “El peso argentino se ha depreciado alrededor de un 15% en el último mes. Ello encarece en la misma proporción las exportaciones españolas y abarata las importaciones”, señala Alfredo Bonet, director internacional de la Cámara de España.

En 2017, unas 6.619 empresas españolas exportaron a Argentina, cerca de un 20% más que el año anterior, según datos del Icex. Sin embargo, solo 1.632 de estas llevan haciéndolo de manera regular cuatro años seguidos. “De ellas, la gran mayoría son pymes”, apunta Bonet.

Desde que Macri pidió la ayuda, los consumidores argentinos han estado en alerta, por lo que la turbulencia afecta también a las firmas españolas con filiales en el país. Así, por ejemplo, Sociedad Geográfica de las Indias, una agencia especializada en viajes de lujo a India, se ha visto obligada a realizar ajustes en sus paquetes para poder adecuarlos a la pérdida de poder adquisitivo de sus clientes argentinos.

“Si antes una reserva costaba 9.000 dólares por persona, ahora la hemos bajado a 7.000 para hacerla más asequible. Para ello, hemos tenido que hacer algunos cambios en el producto: la cena que ofrecíamos en un palacio la hemos trasladado a un restaurante y en lugar de llevarlos a la isla de Elefanta en yate de lujo hemos alquilado un barco privado”, detalla Pablo Pascual, director financiero de la agencia.

Sociedad Geográfica de las Indias es una de las 150 empresas españolas establecidas en Argentina, de las que aproximadamente la mitad son pymes, cal­cula la Cámara.

A cambio del préstamo, Argentina se ha comprometido a un ajuste fiscal de 16.528 millones. Bonet sostiene que el impacto de esta política sobre las compañías españolas con negocios allí dependerá de su efecto sobre la demanda interna. “Algunos programas de inversiones públicas verán probablemente recortados sus presupuestos”, indica.

El mayor temor es a que se repita una catástrofe financiera como la de 2001. En Amec-Amelec, algunos de cuyos asociados tienen fábricas en el país, ven la situación con pesimismo.

Sin embargo, Meseguer recuerda que décadas de volatilidad han convertido al empresario con negocios en Argentina en un operador muy experimentado en situaciones difíciles. “Los próximos meses nos darán una respuesta más clara del impacto real de esta nueva crisis”, afirma.

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