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Recetas para sortear las embestidas del riesgo político en la cartera

Los expertos no ven con alarma la llegada al poder de Sánchez aunque auguran volatilidad y elecciones anticipadas Insisten en marcar distancias entre España e Italia y frente a la crisis de 2012 y ven oportunidades pero de forma selectiva

Pedro Sánchez, nuevo presidente del Gobierno, prometiendo su cargo ante el Rey Felipe VI.

Los mercados de España e Italia han regresado esta semana por momentos a las jornadas más crudas de la crisis del euro de 2012. El ascenso meteórico de la prima de riesgo italiana, reflejo de un renovado temor a un rechazo del euro en la tercera mayor economía de la zona, hizo saltar todas las alarmas. Italia se convertía en el epicentro de una inquietud que parecía olvidada pero que ha puesto sobre la mesa la vulnerabilidad que aún padece el proyecto europeo. Y los momentos de pánico que en la jornada del martes desató la crisis institucional italiana, reconducida en la jornada del jueves, se contagiaron también al mercado español, pendiente a su vez de su propia revuelta política y de la moción de censura contra Mariano Rajoy, que el viernes hizo presidente al socialista Pedro Sánchez.

La actualidad en Italia y España ha dejado esta semana episodios completamente inesperados para los inversores y para el conjunto de los ciudadanos y ha puesto de nuevo sobre la mesa el impacto que la política llega a tener sobre la inversión. Donald Trump ya está siendo un ejemplo palpable de ello en el transcurso del año y su amenaza de guerra comercial tomó cuerpo también está semana al confirmar los aranceles sobre el acero y el aluminio a los productos de la UE, México y Canadá.

La semana concluye con la Bolsa italiana y española al alza y con las primas de riesgo lejos de los máximos alcanzados el martes. Los expertos coinciden en que la incertidumbre política va a seguir muy presente, especialmente en el caso italiano, lo que invita a la prudencia. Aunque las contundentes caídas vistas esta semana también abren oportunidades de compra selectiva, en un mercado en el que hay que asumir una mayor volatilidad. “La estrategia no es refugiarse en liquidez o metales preciosos sino una elevada diversificación para reducir el impacto de los numerosos riesgos políticos y cambiarios”, explica Roberto Ruiz-Scholtes, director de estrategia de UBS Banca Privada en España.

Para empezar, el principal riesgo político sobre la mesa es Italia, que tiene capacidad de contagio sobre España, aunque se ha demostrado que limitado. “Es obvio que ha tenido un efecto arrastre sobre España y Portugal, pero no como en 2011 o 2012. No se han movido en tándem la deuda española y la italiana. Es interesante ver cómo el mercado discrimina en contra de Italia”, señala Antonio García Pascual, economista jefe de Barclays para el sur de Europa.

Los expertos destacan las diferencias entre Italia y España, con una economía menos endeudada, mayor crecimiento económico y sin la presencia de partidos políticos de un discurso antieuropeo. Y también apuntan a la distancia entre los temores surgidos ahora sobre el euro, por el discurso rupturista de los dos grandes partidos italianos, y la crisis vivida en 2012. “La UE cuenta con un entramado institucional mucho más sólido, está en funcionamiento la unión bancaria, los bancos han mejorado notablemente su solvencia, la economía se recupera y el BCE está todavía comprando cantidades masivas de bonos. Vemos probable que el martes se alcanzara el punto álgido de primas de riesgo en este episodio”, resume al respecto Ruiz-Scholtes.

La prima de riesgo española llegó a descender el viernes de nuevo por debajo de los 100 puntos básicos, regresando al nivel previo al estallido de la crisis política italiana y ajena también a temores por el cambio de Gobierno en España. El ruido político, que no tuvo eco en el mercado español el viernes a pesar de la caída inesperada de Rajoy, sí puede estar presente en próximas jornadas en el ánimo de los inversores, que seguirán muy de cerca la actualidad italiana por su capacidad de contagio y también la posibilidad de elecciones anticipadas en nuestro país.

“Podemos ver volatilidad en el corto plazo en España, pero la situación no va a ser muy diferente a la actual, de nuevo hay un gobierno en minoría. Lo más probable es que haya en cualquier caso elecciones anticipadas, de las que podría salir un gobierno estable de centro izquierda o centro derecha, ante lo que el mercado no debería preocuparse mucho, pues debería ser más estable y reformista que uno de minoria del PP o del PSOE . Las encuestas serán clave”, advierte García Pascual. De hecho, el aspecto más sensible para los inversores sería el ascenso de Podemos, no ya la llegada de Sánchez al poder.

“Vale la pena recordar que el Partido Socialista es de centroizquierda y pro-europeo. Por lo tanto, la posibilidad de que se apliquen políticas no convencionales no debería verse como un riesgo para los mercados financieros europeos”, recuerdan desde Fidelity, donde aseguran no haber hecho cambios significativos en su cartera.

En Unigestion prefieren ser más cautos. “La combinación del peligro político tanto en Italia como en España pesaría sobre los activos europeos en su conjunto. Ahora que el riesgo está claramente identificado, se deben sopesar diferentes estrategias de cobertura para administrar la asignación de activos y amortiguar los episodios de aversión al riesgo”, explica la firma, que prefiere Bolsa de países desarrollados a Bolsa emergente, la predilecta de muchas otras gestoras.

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