Las cuentas de 2017 marcan hoy la última batalla del conflicto en El Corte Inglés

El presidente afronta esta tarde en minoría su último consejo ordinario

EY ha pedido más información sobre su área de seguridad

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El presidente no ejecutivo de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, afronta hoy el que será su último consejo ordinario al frente del grupo distribuidor. Una cita que, en un principio, solo estaba diseñada para la aprobación de las cuentas del último ejercicio, pero a la que Gimeno ha incorporado nuevos puntos del día para su discusión en la tarde de hoy, algo que contempla el ejercicio de su cargo, y que desde fuentes cercanas a la compañía interpretan como su última maniobra antes de que el consejo le destituya durante la primera quincena de junio.

Entre esos puntos están la presentación de un plan estratégico para la modernización de El Corte Inglés que, en un plazo de dos años, acabe con su salida a Bolsa; la aplicación de la normativa del Buen Gobierno Corporativo para aumentar el número de consejeros independientes; e información sobre la investigación encargada a EY, auditor de la compañía, sobre supuestas irregularidades en el departamento de seguridad de la misma. Todos ellos, indican desde el entorno del ejecutivo, son indispensables para hacer de El Corte Inglés una empresa competitiva y más transparente.

La cuestión del área de seguridad es el punto donde se centra ahora el grueso de conflicto entre Gimeno y el resto del consejo. El entorno del todavía presidente desliza la posibilidad de que este pida la reformulación de las cuentas, después de que EY, según ha podido saber CincoDías, haya pedido a El Corte Inglés ampliar la información relativa a su área de seguridad, que durante años dirigió Juan Carlos Fernández-Cernuda, y que investiga esta firma, aunque no a través de una auditoría.

Según informó ayer Expansión, EY habría recibido informacion anónima sobre las supuestas irregularidades en este área, algo que, además, afectaría a la redacción del informe de auditoría, del que también se encarga EY como responsable de auditar las cuentas. Desde El Corte Inglés se insiste en que estas se presentarán mañana con normalidad. Fuentes cercanas a su consejo de administración explican que, en el caso de que Gimeno plantee una reformulación de las cuentas, esta no prosperará dada su minoría en el órgano de gobierno, al igual que su hoja de ruta para sacar el grupo a Bolsa en dos años.

En abril, Gimeno confirmó que las cuentas del último ejercicio iban “a cerrar con un incremento de los beneficios de dos dígitos. El Corte Ingles va bien y va a seguir yendo bien”.
Gimeno afrontará durante las próximas semanas su destitución como presidente. Cuatro consejeros le pidieron la convocatoria de un consejo extraordinario el pasado 4 de mayo. Gimeno tiene hasta el 5 de junio para convocarlo. Si no, los propios consejeros tendrán la facultad de hacerlo.

Dimas Gimeno fue nombrado en 2013 como consejero director general del grupo de distribución por su tío, Isidoro Álvarez. Tras la muerte de este, ascendió a presidente ejecutivo del grupo en septiembre de 2014. Esas funciones ejecutivas le fueron retiradas el pasado octubre. Entre medias, El Corte Inglés ha vivido la entrada de su inversor catarí, la refinanciación de 4.900 millones de deuda en 2013 y de 3.650 en 2018, o una emisión de bonos de 600 millones. El grupo lucha por recuperar sus niveles de ingresos y de beneficios a falta de, como coinciden varios expertos del sector, una transformación que le aterrice en la era digital.

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