La ‘fintech’ iberoamericana planta cara al liderazgo anglosajón y asiático

Firmas de 20 países se alían para crear un mercado de 700 millones de clientes

España, México y Brasil ultiman sus campos de pruebas de innovación

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Rodrigo García de la Cruz (en el centro), presidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), con sus homólogos de la veintena de países reunidos en la Alianza Fintech Iberoamericana.

Madrid acogió la pasada semana la Cumbre de la Alianza Fintech Iberoamérica, que reunió a los representantes de las asociaciones de empresas de innovación financiera y tecnológica de 20 países en su primer aniversario. “Es posiblemente la mayor iniciativa fintech del planeta”, celebró Rodrigo García de la Cruz, presidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) y responsable hasta ahora de esta alianza. Con ella, avanzó, aspiran a crear “un mercado único de 700 millones” de clientes de habla española y portuguesa que permitirá a las firmas iberoamericanas pugnar por el liderazgo global del sector anglosajón o el pujante mercado asiático.

El objetivo es prometedor, pero el reto no es sencillo. Y España es una pieza clave. El Observatorio de Innovación y Tendencias Fintech 2018, elaborado por la consultora Finnovating mediante una encuesta a un centenar de consejeros delegados de empresas del sector indica que el 77,8% considera este país como un puente de unión entre el mercado europeo y el latinoamericano. Un diamante en bruto, en términos de negocio potencial, que los datos indican que está sin pulir frente a otros polos de actividad. Así, el 69,4% de las fintech cree que hoy día Reino Unido es el país que más facilidades presenta para crear una empresa de innovación financiera, seguido de EE UU (16,7%), Francia (5,3%) o Alemania (5,3%) mientras que España se sitúa en el décimo puesto. Pero también hay cifras prometedoras. Según el observatorio presentado el jueves en la Fintech Unconference, las fintech latinoamericanas consultadas elevan España a la cuarta posición, solo por detrás de Reino Unido, EE UU y Alemania.

Pero más allá del actual liderazgo británico, “EE UU, India, Abu Dabi y otros países se están posicionando para liderar el sector fintech del futuro”, expuso en la cumbre García de la Cruz, destacando que el sector iberoamericano debe aprovechar las sinergias de la alianza para entrar en esta carrera y subir puestos.

Los participantes en la cumbre coincidieron en señalar que una de las principales dificultades para internacionalizarse expandiéndose por Iberoamérica son las diferencias regulatorias y de hábitos de consumo de cada región. “En nuestro caso, fue una equivocación intentar trasladar directamente el modelo español a México”, reconoció Jorge Bardón, vicepresidente de AEFI y director general de la firma de préstamos al consumo IPF Digital Spain. Así, ilustró, mientras que en España es posible captar a 25 de cada 100 clientes interesados, en el mercado mexicano la tasa de conversión cae al 7%. “La expansión latinoamericana supone un choque cultural”, coincidió en señalar Rain Sepp, consejero delegado y cofundador de Robin, una firma que capta clientes para terceros, como para IPF en México, a través de redes sociales.

En este sentido, algunos de los participantes en la cumbre como el representante de Colombia Fintech, Juan Saldarriaga, identificaron España como un mercado más maduro en algunos ámbitos de negocio que lo convierten en un buen campo de pruebas en el que anticipar el desarrollo que está por venir en otros puntos de Latinoamérica. A su vez, otras plazas clave destacan en ámbitos como el regulatorio, caso de México que acaba de lanzar la primera ley integral de fintech, recordó el responsable de la asociación azteca, José Francisco Mere, que releva a García de la Cruz como presidente de la alianza al concluir su año de mandato.

Otros países, como Brasil, prevén un crecimiento exponencial. “Para 2035, las startups aportarán el 5% del PIB” del país, auguró Bruno Diniz, responsable del área fintech en la confederación brasileña Abstartup.

Para superar las barreras existentes y lograr sus objetivos, la alianza creará un comité de regulación internacional que pondrá en común la normativa específica de cada país; impulsará las mejores prácticas testadas; hará propuestas a reguladores y supervisores nacionales; facilitará la internacionalización de las firmas interesadas mediante la creación de oficinas locales y aprobará un código de buenas prácticas para dar seguridad a los consumidores.

La alianza confía además en el impulso de los distintos Gobiernos a este incipiente sector, como demuestra el hecho de que España, México o Brasil preparen ya un campo de pruebas desregulado para la innovación financiera, los llamados sandbox, que hasta la fecha solo se habían impulsado en países anglosajones o en Singapur.

Dos polos clave

España. Según la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) es el país del mundo con mayor eclosión de nuevas firmas financieras de corte tecnológico. Actualmente suma 302 firmas y varias ramas de actividad con foco en servicios bancarios, de seguros o regulatorios. El sector prevé crear unos 4.500 puestos de trabajo en el plazo de un año lo que supondría casi duplicar su plantilla actual. Según el observatorio de Finnovating presentado el pasado jueves en la Fintech Unconference, pero cuyos datos adelantó este diario hace ya unas semanas, el 88% de las firmas del sector ven a la banca como un colaborador y el 75% ya tienen acuerdos con empresas tradicionales.

México. Cuenta con más de 150 fintech que han levantado más de 250 millones de dólares de fondos de inversión. Su reciente ley integral de fintech establece las bases para invertir en criptodivisas, desarrollar un campo de pruebas desregulado para el sector y da garantías a los consumidores de los nuevos modelos de negocio. México aspira a mejorar con estas firmas el acceso a los servicios bancarios de su población, con cerca del 50% de adultos sin cuenta bancaria y con solo un 40% de pymes con acceso a financiación bancaria.

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