El Corte Inglés devuelve 200 millones de su crédito puente en cuatro meses

El grupo emitirá el bono pactado en la refinanciación en otoño

El coste del préstamo no subirá hasta el próximo enero

Uno de los centros comerciales de El Corte Inglés.
Uno de los centros comerciales de El Corte Inglés.

El conflicto que enfrenta a las hermanas Álvarez Guil con su primo Dimas Gimeno en el El Corte Inglés aprieta pero no ahoga al líder de la distribución. A finales del pasado enero, la compañía zanjó su financiación para los próximos cinco años con un préstamo de 1.450 millones de euros y una línea de crédito por 1.000 millones. Quedó en el aire un crédito puente por 1.200 millones a un año de plazo, ampliable a dos.

Pero la dirección financiera del grupo ha estado trabajando con intensidad desde que se rubricó el contrato de financiación. Así, en cuatro meses ha rebajado el importe de ese préstamo puente de 1.200 a 1.000 millones de euros, según fuentes financieras. El Corte Inglés ha reordenado su balance, su posición de tesorería y sus activos para recortar ese pasivo un 17%.

El Corte Inglés

En todo caso, El Corte Inglés se prepara para emitir el bono y sustituir ese préstamo puente. El importe podrá ser inferior al previsto inicialmente de 1.200 millones, ante la rapidez con la que el grupo ha amortizado una parte de la deuda. Pero el importe final de la emisión se decidirá en función del apetito de los inversores, según fuentes financieras.

Los preparativos para la emisión estaban en marcha desde marzo, aunque las disputas harán que se emita en otoño, como publicó CincoDías el 8 de mayo. Fuentes financieras advierten de la importancia de que El Corte Inglés no apure en exceso los plazos para tal emisión, de modo que no termine por encarecerse el coste de financiación del grupo.

El valor de los inmuebles y el rating

Pagarés. Los 1.200 millones inicialmente concedidos como préstamo puente por Santander, Bank of America Merrill Lynch y Goldman Sachs, junto con otras 10 entidades –CaixaBank, Bankia, Sabadell, BBVA, Société Générale, Crédit Agricole, Credit Suisse, BNP Paribas, Deutsche Bank y Unicredit– se firmaron para acabar con el programa de pagarés de trabajadores, exempleados, jubilados y herederos. En enero, aseguró que analizaba las distintas opciones a su alcance para, en los próximos meses, reemplazar el préstamo puente por financiación a medio y largo plazo”. “Entre las opciones objeto de dicho análisis se encuentran los mercados de capitales, principalmente la emisión de bonos”, explicó. Para esa emisión, necesita las notas de dos agencias. En el mejor de los casos, la calificación sería un escalón inferior al grado de inversión de BBB- en S&P y Fitch y de Baa3 en Moody’s. Es decir, la mejor nota posible sería de BB+, según la nomenclatura de S&P y Fitch, y de Ba1, según la de Moody’s.

Valoración del ladrillo. Los grandes almacenes, hipermercados, locales minoristas, almacenes, oficinas y edificios industriales contribuyen en un 61%, 28%, 6%, 3%, 1% y 1%, respectivamente, al valor de la cartera de los inmuebles de El Corte Inglés, por cerca de 17.000 millones de euros, según la última tasación.

La salida a Bolsa es la fórmula de medio plazo para que Gimeno, su madre y su tío vendan su 7% y dar estabilidad accionarial

La sustitución del crédito puente por un bono permitirá reforzar la estructura de financiación del grupo, de cara al medio y largo plazo. Tal crédito puente es por un año, ampliable a dos, pero será ya pasados los primeros 12 meses cuando comenzará a subir de coste. Así, su prolongación en el tiempo penalizará a la compañía, que deberá pagar un tipo de interés más alto. Este es un incentivo para no apurar los plazos e intentar lanzar el bono en cuanto sea posible.

En los meses de septiembre, octubre o noviembre podría abrirse una ventana de oportunidad propicia para que El Corte Inglés acudiera por primera vez al mercado de capitales con mayúsculas, ya con un rating de deuda sénior, aquella que se emite sin más aval que el del propio negocio.

Ahora cuenta con un programa de pagarés por 500 millones que cotizan en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) y 600 millones en bonos que emitió Hipercor en 2015 sin rating.

“La emisión del bono puede aplazarse pero no demasiado. Lo conveniente es emitirlo en cuanto se pueda y lo lógico será hacerlo una vez se haya resuelto la cuestión del gobierno de la compañía”, explican fuentes conocedoras de la hoja de ruta de El Corte Inglés.

El grupo tiene previsto un consejo de administración el próximo 30 de mayo en el que aprobará las cuentas del pasado ejercicio, cerrado el 28 de febrero. Y varios consejeros han pedido también la celebración de un consejo extraordinario en el que abordar la salida de Dimas Gimeno de la presidencia, no ejecutiva desde el pasado octubre, y que está previsto –aunque no convocado– para la primera quincena de junio.

Ya tras la junta de accionistas que el grupo celebrará en agosto podría haber quedado definido el nuevo organigrama de poder de El Corte Inglés, con Dimas Gimeno fuera de la presidencia y el consejo, lo que resolvería la duda que ahora se plantearía cualquier inversor que pueda estar interesado en activos de El Corte Inglés: quién está al frente de la compañía.

A los efectos, el día a día de la marcha de El Corte Inglés está desde octubre en manos de sus dos consejeros delegados, Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa. Fuentes próximas a la compañía aseguran que la encendida disputa accionarial no contamina por el momento el negocio, si bien hay ya un indicador que refleja la guerra de poder interna. La rentabilidad del bono de Hipercor, sociedad fusionada oficialmente con el Corte Inglés en noviembre de 2017, se ha disparado en el mes de mayo –coincidiendo con las noticias del conflicto accionarial– desde niveles del 2% al 2,4%, a máximos desde octubre de 2017. Si bien este bono, con vencimiento en enero de 2022, tiene escasa liquidez, el repunte de su rendimiento, que se comporta de manera inversa a su precio, refleja la incertidumbre de la situación por la que atraviesa El Corte Inglés.

Como alternativa, el Corte Inglés también cuenta con una notable cartera de inmuebles –por 16.875 millones de euros, de acuerdo a una tasación de Tinsa efectuada en 2015– y con la opción de vender alguno de ellos para cancelar el crédito puente o parte de él. De acara a medio plazo, la salida a Bolsa de El Corte Inglés es el punto de llegada al que aspira el grupo de distribución y sus acreedores. Sería la fórmula que permita hacer caja a Dimas Gimeno, a su tío y su madre, dueños en conjunto del 7% del capital.

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