La empresa china que puede fracasar con su oferta por EDP

La compañía China Three Gorges puja a la baja por la energética portuguesa

Nueva imagen corporativa en las oficinas centrales de la empresa energética EDP en Lisboa, Portugal.
Nueva imagen corporativa en las oficinas centrales de la empresa energética EDP en Lisboa, Portugal. EFE

China Three Gorges (CTG) está fracasando con la estrategia de su oferta por la firma portuguesa EDP. La empresa china ofrece una pequeña prima probablemente con la esperanza de evitar pagar los cerca de 10.000 millones de euros necesarios para hacerse con el control toral. Pero este movimiento podría fracasar sin un aumento del precio, y esa tacañería puede acabar con la negociación.

CTG propone 3,26 euros por acción, lo que supone solo un 4,8% por encima del precio al cierre del pasado viernes. Sin embargo, la corporación asiática dice que su oferta es casi un 18% superior al promedio ponderado de los últimos seis meses, ajustado por el pago de dividendos. Tener una perspectiva más larga tiene su mérito, ya que los meses de especulaciones en torno a la adquisición probablemente hayan inflado el precio de las acciones de EDP. Y una oferta relativamente baja tiene sentido para el postor.

Aunque CTG está obligada a lanzar una oferta por el total de la compañía, sus planes parecen más modestos: quiere controlar al menos el 50% de los derechos de voto y mantener a la empresa cotizando en la Bolsa portuguesa.

Incluso con ese estándar, la oferta parece demasiado baja, solo un 7% por encima del precio promedio de los analistas, cifrado en 3,03 euros por acción. Por lo tanto, muchos inversores podrían resistirse a ofrecer sus acciones, especialmente si la junta de EDP está en contra del acuerdo. La falta de generosidad también abre la puerta a otros oferentes, aunque tendrían que decidir qué hacer con el 23% de CTG. De hecho, las acciones de EDP subieron el pasado lunes, superando el precio de la oferta. Eso sugiere que los operadores esperan una propuesta mejor, ya sea de un rival europeo o una oferta más elevada de la propia CTG.

Una oferta muy baja puede crear tensiones políticas. Si EDP se resiste, la imagen del Estado chino luchando por una infraestructura europea no será positiva. El resultado podría traer cambios en las políticas de la Unión Europea que perjudicarán a todas las empresas chinas. La República Popular ya se ha hecho notar alguna vez por pagar en exceso en el extranjero. Si alguna vez ha habido un momento para que Pekín le pida a sus compañías que se estiren un poco en el precio, seguramente sea este.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías

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