“El efecto del alza de rating ya está amortizado en el soberano”

Sí reconoce mayor apetito por la deuda bancaria tras la mejora del perfil de riesgo crediticio de España

Afirma que el contexto empieza a ser el propicio para reactivar las emisiones de deuda autonómica

Pedro Santamaría, director de mercado de capitales de HSBC
Pedro Santamaría, director de mercado de capitales de HSBC

El banco para el que trabaja se ha convertido en referencia en el mercado español de emisiones de deuda y ha trepado hasta el podio en actividad, junto a Santander y BBVA. La división que dirige Pedro Santamaría en HSBC ha coordinado este año colocaciones de bonos híbridos de Iberdrola y Ferrovial, de bonos en dólares de Telefónica o el reciente estreno en los bonos verdes de BBVA, además de estar en el grupo de creadores de mercado del Tesoro español. Para el resto del año, Santamaría augura un menor volumen de emisiones y un mercado sujeto a mayor volatilidad.

¿Se están complicando las condiciones de financiación para las empresas españolas con el proceso de retirada de estímulos?

Lo que vemos es que la retirada de estímulos está contribuyendo a que los diferenciales se amplíen y haya más volatilidad de mercado. Eso, unido a ciertos riesgos geopolíticos, hace que las ventanas de emisión sean más limitadas. Aun así, hay muchos emisores que ya han hecho el trabajo y han ido anticipándose, en previsión de que la segunda parte del año va a ser más complicada. Es el caso, por ejemplo, de Telefónica, que prácticamente ya ha hecho todo lo que tenía que hacer en el año. La segunda parte del ejercicio lo normal es que sea más tranquila en emisiones porque se ha ido anticipando el trabajo.

¿Podrían los movimientos corporativos convertirse en un nuevo motor para las emisiones de deuda?

Sí puede haber movimientos corporativos que influyan en un repunte de la actividad en un momento dado. Con los tipos tan bajos es una alternativa aprovechar la situación actual para financiar posibles compras, aunque hay menos movimientos corporativos de los que cabría esperar con unos tipos tan reducidos.

¿Cómo ha influido la mejora del rating soberano en la financiación del Tesoro? ¿Su efecto positivo está ya amortizado?

En gran medida, sí. Lo vimos incluso antes de la subida de rating, en las dos o tres semanas previas, con inversores anticipándose. Ciertos bancos centrales y cuentas asiáticas hasta ahora reticentes a invertir en España ya han dado el paso, en lo que al soberano se refiere. Pero también vamos a ir viendo cómo esas cuentas, una vez reabierta la vía de invertir en el bono soberano, están también planteándose invertir en entidades privadas, como siguiente paso. Gran parte del sector financiero se ha beneficiado de la subida de rating soberano y ha visto mejorado su rating, y ciertos inversores como los asiáticos nos comentan que están considerando abrir línea de inversión otra vez con los bancos que se hayan beneficiado de esta subida del soberano.

"A muchas firmas les gustaría emitir deuda ligada a inflación pero los inversores de esos bonos buscan un rating muy alto”

¿Cree realista la pretensión de Hacienda de financiar parte del coste de la subida de las pensiones con el ahorro que se consiga en la financiación del Tesoro gracias a esa mejora de rating?

Habría que ver cuánto se ha abaratado el coste de financiación desde enero a ahora. En gran medida ya habrán reflejado gran parte de esos ahorros. Que el rating soberano haya subido ayuda y es posible que España se siga beneficiando de cierto estrechamiento frente a la deuda alemana, que va a subir y arrastrará a todos. Pero dependerá de muchos factores.

En el momento actual de mayor volatilidad, ¿cuáles son los principales riesgos?

Donald Trump y su política proteccionista es un riesgo fundamental que va a seguir dando coletazos. También está el temor de los inversores a un brexit duro. Y aunque la subida de tipos de interés es también una preocupación, los bancos centrales están retirando estímulos con cautela y están tratando de anticipar al mercado sus movimientos para no provocar correcciones abruptas.

En la última subasta del Tesoro se vio el gran apetito del mercado hacia los bonos ligados a la inflación. ¿Vamos a ver pronto emisiones corporativas de bonos ligados a inflación?

Es algo que a muchas entidades les gustaría. Pero es difícil casar los deseos de las empresas con los de los inversores, porque los compradores de estos bonos, que suelen ser compañías de seguros o planes de pensiones, buscan un rating muy alto o soberano. En el mercado británico de la libra ha habido más ejemplos y también en corporativo, pero en general con rating muy alto, más en doble A o A sencilla. Pero el volumen no sería suficiente para cubrir una emisión de las que suele hacer, por ejemplo, Santander, que tiene rating superior al soberano. Podría emitir 1.000 millones, pero los volúmenes de bonos de inflación son menores. Cuando miras qué volúmenes se pueden hacer no resulta atractivo para ninguna de las dos partes.

¿Se ha moderado este año el apetito por la deuda bancaria tras el rally de 2017?

En 2017 gran parte de la comunidad inversora pasó de estar infraponderada a sobreponder banca. En general, siguen positivos, la posible subida de tipos dará lugar a subida de diferenciales en el negocio bancario y eso se percibe bien por los inversores. Pero el papel de las entidades financieras ha corrido mucho y, a pesar de que los inversores están sobreponderados en entidades financieras, muchos creen que los niveles actuales están muy ajustados. En cuanto a las emisiones, hay algunos bancos que aún deben terminar de rellenar los colchones de solvencia, pero en general están bastante cubiertos.

¿Y la deuda de comunidades autónomas? ¿Es momento de que se reactiven estas emisiones en mercado?

Demanda habría, sin duda. Es necesario que el coste de emisión se aproxime al del Tesoro para que se animen, y nos estamos acercando a ese punto. Sí ha habido una buena ocasión en las semanas de mejora del rating, pero las comunidades autónomas deben hacer una serie de peticiones y autorizaciones y sus ritmos no permiten moverse tan rápido como el mercado requiere. Hay autonomías que lo pueden estar barajando, en especial las de mejor rating, pero desde que tomas la decisión hasta que estás listo, lleva tiempo.

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