Madrid estrena un programa pionero de medición de la contaminación de los vehículos en tráfico real

Se instalarán dos medidores por las vías de la capital durante dos años

El proyecto Life Gystra cuenta con un presupuesto de 1,5 millones

Madrid estrena un programa pionero de medición de la contaminación de los vehículos en tráfico real

Más datos y más reales para analizar el tráfico madrileño. A partir de este mes, la capital implementará “el mayor programa de medición continua de emisiones de vehículos en circulación realizado hasta la fecha en Europa” a partir de tecnologías de teledetección de la contaminación. Este programa pertenece al proyecto europeo Life Gystra, financiado por la Unión Europea y que tiene como objetivo desarrollar una nueva política de movilidad sostenible basada en información empírica sobre las emisiones procedentes del tráfico de carretera. Tendrá dos años de duración y un presupuesto de 1,56 millones de euros, de los que un 60% vienen de fondos europeos.

El sistema de teledetección permite “determinar las concentraciones medias de diferentes gases contaminantes y partículas producidos por cada vehículo en conducción normal”, según detallaron ayer en la jornada “Gases contaminantes en los vehículos y políticas medioambientales: el potencial de la teledetección”, organizada en la representación de la Comisión Europea en Madrid. El sistema, ya instalado y funcionando en el Paseo de la Castellana, permite analizar datos de CO, CO2, hidrocarburos, NOx y partículas, además de datos de velocidad y carga, en los segundos que tarda un coche en pasar por delante de los infrarrojos del sistema. El sistema, además, toma una foto de la matrícula para poder registrar los datos exactos del vehículo (motor, antigüedad) y realizar un “muestreo exacto del parque automovilístico”, explica Javier Buhigas, coordinador técnico de Opus RSE, la empresa dedicada a esta tecnología en Europa.

De este modo, el sistema puede analizar, que tarda una media hora en ser instalado y empezar a trabajar, puede escanear alrededor de 1.000 vehículos a la hora. Se instalan en el lateral de la vía y su medición es indetectable por el vehículo. Además, no solo medirán las emisiones de turismos sino de cualquier vehículo (buses, camiones, furgonetas) que pase por la zona. “El caso Volkswagen demostró la importancia y necesidad de la vigilancia de las emisiones en situación de conducción real. Destapó una situación de manipulación generalizada de los datos de contaminación que se hubiera evitado si las autoridades se hubieran dado cuenta de que lo relevante es la medición en situación de conducción real” destacó Manuel Pujadas, del departamento de Medio Ambiente del Ciemat, participante en la jornada.

De hecho, fue este sistema el que hizo saltar las alarmas en EEUU y destapó todo el escándalo del diéselgate. Esta teledetección fue capaz de probar que los vehículos VW diésel portaban un software que manipulaba las cifras de emisiones de NOx en las pruebas de laboratorio y que realmente emitían mucho más. La empresa Opus RSE es la encargada en Europa de desarrollar esta tecnología, “mucho más avanzada en EEUU”, destaca Buhigas.

Junto a ella, en este proyecto en Madrid colaboran Cartif, la Dirección General de Tráfico y el Ciemat. Además, tienen otro socio en el ayuntamiento de la ciudad de Sofía (Bulgaria) con el que realizarán otro examen de dos años pero solo a una flota concreta de autobuses de la ciudad. “Esperamos poder contar con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid”, expresa Buhigas. Esta tecnología “permitirá generar normas más justas, basadas en datos reales y no en extrapolaciones. Se podrá saber qué parte del parque circulante contamina más, qué zonas son más sensibles o sobre qué vehículos actuar. Tiene un potencial enorme en políticas medioambientales”, señala.

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