Las Bolsas buscan aliados para salir de la apatía

Los analistas ponen el foco en los resultados empresariales que en EE UU están superando las previsiones

El consenso es moderadamente pesimista con las estimaciones para las cuentas de las cotizadas españolas

Las Bolsas buscan aliados para salir de la apatía

La recomendación más repetida por las firmas de Bolsas como un mantra sigue siendo que la renta variable es la única opción de inversiónpara todos aquellos que quieran sacar algo de rentabilidad a sus ahorros, ante la ausencia de alternativas de inversión en este mundo de tipos bajo cero. Sin embargo, la apatía se ha adueñado de las Bolsas europeas, que buscan alicientes para salir del letargo en el que están sumidas por culpa de la amenaza de guerra comercial y para recuperar el terreno perdido desde febrero. 

Los resultados empresariales podrían ser los aliados que necesitan las Bolsas para su despegue, después de que esta semana haya resurgido por momentos el temor a la inflación ante el empuje de los precios de las materias primas. David Pina, analista colaborador de Activtrades, asegura que se espera una temporada muy positiva para las compañías estadounidenses por el impacto de la rebaja de impuestos de Donald Trump. “Las perspectivas indican que las empresas que componen el S&P 500 podrían mostrar una mejora en el beneficio neto por acción del 18% y un incremento de ventas del 8%”, recuerda el experto que añade que la interpretación de los beneficios corporativos del primer trimestre en EE UU será “un poco más compleja de lo normal por el impacto de la rebaja fiscal de Trump. Habrá que contrastar los resultados de ventas y los márgenes de beneficio”.

El analista va más allá y apunta que las previsiones de beneficios para 2019 sin el impacto de la bajada de impuestos, son de un alza del 10%, mostrando que las perspectivas siguen siendo favorables para los mercados de acciones de EE UU a corto-medio plazo. De momento, los resultados que se han ido publicando están mejorando el optimismo de los inversores. Por el momento, con 56 compañías publicadas del S&P 500, el incremento medio del beneficio por acción es del 18,56% frente al 17,11% esperado (antes de la publicación de la primera compañía). De estas empresas, el 81% bate expectativas, el 8,6% estuvo en línea el restante 10,3% decepciona. En el trimestre pasado (cuarto de 2017) el BPA mejoró un 14,87% frente al 11% esperado por el consenso.

En cuanto a los resultados de las empresas europeas, AlphaValue afirma que las previsiones adelantan un primer trimestre positivo tras cosechar un segundo semestre de 2017 de buena factura y tras una mejora de las expectativas por parte del consenso. “Lo único que vemos en contra puede ser la apreciación del euro. A favor, destacamos las mejoras macroeconómicas, estructuras más eficientes (un mínimo crecimiento en ventas está conllevando fuertes mejoras en beneficios) y financiación barata”, añade.

Entre los sectores que pueden sorprender positivamente, los analistas destacan automóviles, tecnología y financiero como los más favorecidos. Además, pueden sorprender los ligados al ciclo y al consumo. En el caso de la campaña de resultados de las compañías españolas, que arrancó esta semana con las cuentas de Mediaset y Atresmedia, Patricia García socia fundadora de MacroYield, recuerda que el consenso de analistas se ha mantenido con un “moderado pesimismo -el momentum de resultados permanece en negativo desde el verano pasado, esperamos que predominen las sorpresas positivas”. Según el consenso de FactSet, las empresas del Ibex registraran beneficios de 47.500 millones de euros en 2018, alrededor de un 2% menos que la previsión que manejaban a principios de año. Para 2019 esperan un beneficio de 51.000 millones de euros.

Las primeras cuentas que se están publicando están siendo positivas pero “como hemos visto ya los resultados no pueden ser el único factor que impulse las Bolsas. Necesitamos que haya conjunción con buenas noticias geopolíticas y positivas referencias macroeconómicas”, explica Diego Jiménez-Albarracín, responsable de renta variable del Centro de Inversiones de Deutsche Bank.

Las señales de moderación económica aún no preocupan a los expertos ya que las favorables condiciones financieras y energéticas globales, las escasas presiones inflacionistas y cierto sesgo expansivo en la política fiscal (más que un sesgo en EE UU) sugieren la continuidad de un proceso de expansión macroeconómica global sincronizada.

Batalla comercial y real

Riesgo político son dos palabras que en los últimos años están muy ligadas a la evolución de los mercados y pueden seguir estándolo en los próximos meses, sobre todo en lo que atañe a la guerra comercial entre EE UU y China.

Sin embargo, como viene reflejándose en los últimos tiempos, el mercado está cada vez más inmunizado contra los acontecimientos geopolíticos. El último ejemplo de ello ha sido el casi impercepible reflejo que tuvo el ataque coordinado entre EE UU, Reino Unido y Francia hace una semana y que destruyó algunos objetivos sirios aparentemente asociados a la producción y almacenamiento de armas químicas.

Diego Albarracín, de Deutsche Bank, recuerda que “parece que el mercado ha perdido algo de miedo tanto a la guerra comercial como a la convencional”. Respecto a la guerra comercial, los expertos quitan hierro a las “salidas de tono de Trump” a las que califican de “meros instrumentos para renegociar acuerdos y mejorar posiciones frente a otros países”, añade Albarracín.

Política monetaria sin sorpresas

Los bancos centrales seguirán acaparando la atención de los inversores. Patricia García, analista de MacroYield, no espera un gran impacto de las próximas reuniones del BCE y la Fed. “No están previstos anuncios de calado en estas reuniones y los mercados ahora están más pendientes de la evolución de los datos macroeconómicos para tratar de inferir cuales pueden ser los movimientos futuros de dichos organismos en el medio plazo”, añade la experta.

La próxima semana habrá reunión del BCE. Pablo García Gómez, director de análisis de AlphaValue, se “conforma con que el mensaje de Mario Draghi sea continuista y claro como lo está siendo hasta ahora. Habrá que estar atentos al tapering”. El experto añade que la inflación productiva es escasa pero no hay riesgos palpables de desaceleración y no prevén cambios de discursos ni guiños de subidas para este año esperando que la primera subida sea en 2019.

Al otro lado del Atlántico, “la Reserva Federal de Jerome Powell se estrenó con una subida de tipos, un mensaje de optimismo económico y una moderada revisión al alza de la mediana de previsiones, inflación y tipos”, añaden desde MacroYield. La previsión del consenso es que haya dos subidas adicionales este año en Estados Unidos.

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