Colombia abre la puerta a las empresas españolas

El número de empresas españolas con presencia estable en el mercado andino supera ya las 400

El negocio del cacao está llamado a convertirse en una de las más importantes actividades agroindustriales del país

Flores

Son muchos los alicientes que ofrece Colombia para las empresas españolas: una plataforma estratégica con facilidad para hacer negocios, una clase media en expansión, una economía dinámica y estable –la inversión extranjera apenas tiene barreras–, la paz que poco a poco se abre camino…

Entre los sectores en expansión en la Colombia posconflicto son de sumo interés para España las infraestructuras, la industria agroalimentaria, las energías renovables y el turismo, especialmente el ecoturismo, que aprovecha las innumerables bellezas naturales del país. Constructoras como ACS, OHL, Sacyr o Ferrovial; petroleras como Repsol; Telefónica, segundo actor en el mercado colombiano; cadenas hoteleras como NH, Meliá, Iberostar o Barceló…, y así hasta más de 400 empresas españolas mantienen una presencia estable en el país.

Colombia posee abundantes recursos naturales (agrícolas, minerales, energéticos), pero también ha creado una industria exportadora diversificada en sectores como las flores, la confección, el calzado o la joyería. Es el país miembro de la Comunidad Andina que tiene mayor potencial industrial.

Colombia abre la puerta a las empresas españolas

La sabana de Bogotá reú­ne suelo, temperatura, luz y recursos hídricos idóneos para el cultivo de flores durante todo el año. Fue allí donde hace medio siglo comenzó la producción. La cercanía con El Dorado, el aeropuerto de la capital, reduce, además, los problemas de transporte y logística, aunque actualmente se cultivan flores en otras regiones, como Antioquia.

Flores

Hoy, Colombia es el segundo exportador mundial de flores después de Holanda. Rosas y claveles se llevan la palma de las ventas internacionales. El sector floricultor genera cerca de 130.000 empleos. En 2017 el volumen de ventas al exterior superó los 1.400 millones de dólares (1.140 millones de euros), según Asocolflores, la principal asociación del sector.

España, uno de los destinos de las flores colombianas, ocupa la séptima posición entre los diez principales receptores. De hecho, buena parte de los crisantemos que se venden el Día de Todos los Santos y de las rosas que se regalan en la festividad de Sant Jordi en Cataluña proceden del país latinoamericano. Como anécdota, este año ha subido la demanda de rosas amarillas, “por efecto del proceso”, comentan en Multiflora, empresa española, filial de la matriz colombiana.

Resaltan la excelente calidad de las rosas colombianas por la ubicación de los cultivos, los colores, el tamaño, la duración…, y del clavel, estacional en países como España, pero que en Colombia se produce a lo largo de todo el año.

Carolina Gaviria, directora de mercadeo de Sayonara, una exportadora de flores con 700 empleados, 30 hectáreas de cultivos en la región de Antioquia y 6,4 millones de euros de facturación, quiere ampliar mercado en Europa y en España, más allá de rosas, claveles y crisantemos.

Colombia posee más de 1.600 tipos de flores y es el país con la mayor variedad de orquídeas del mundo. “Pero la flor nacional colombiana se encuentra en zonas selváticas protegidas, no hay producción masiva, solo se exporta para coleccionistas privados”, aclara.

Cacao

Colombia abre la puerta a las empresas españolas

Por su parte, el sector del cacao está llamado a convertirse en una de las más importantes actividades agroindustriales de Colombia. Y, gracias a su alta demanda a nivel mundial, se perfila como un producto con un creciente e interesante mercado. En Colombia, décimo productor mundial, se cultiva una de las variedades más finas. Es dulce, aromático, con notas de café y fruta, unas características adecuadas para la fabricación de chocolates finos, particularmente solicitados en Europa, en especial en Francia, España, Alemania, Suiza y los Países Bajos. En 2017 la producción alcanzó las 60.000 toneladas.

Es, además, un cultivo que simboliza la paz. En los acuerdos con las FARC se hace mención explícita al cacao como el producto ideal para sustituir las plantaciones ilícitas, es decir, la coca, que tanto dolor y desgracia ha acarreado a las poblaciones indígenas. Es un sector muy atomizado, unas 38.000 familias dependen de su cultivo.

El camino no es fácil. Ricardo Aponte, fundador de Mountain Food, una pequeña empresa productora de chocolate, decidió dar el paso y comprometerse con más de 5.000 pequeñas comunidades afectadas por la violencia a las que compra sus cosechas directamente: “Tratamos de aportarles buen precio y estabilidad”.

En un contexto de déficit mundial de cacao, pronosticado en un millón de toneladas para el año 2020, Colombia busca nuevas estrategias para promover el cacao como un producto de exportación estrella. Eduard Baquero, presidente de la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao), señala que la federación trabaja sobre todo en la investigación, en la transferencia de tecnología y en el apoyo a la comercialización.

“El Gobierno tiene planes para sustituir 30.000 hectáreas de cultivos de coca por cacao. Esto aumentará la producción en 30.000 toneladas al año”. Baquero añade que el país tiene unas 80.000 hectáreas envejecidas de cacao y, de momento, se han renovado 10.000, “la tarea pendiente aún es difícil”.

Comercio exterior

Gracias al Tratado de Libre Comercio Colombia-Unión Europea, vigente desde hace cinco años, el cacao colombiano tiene cero aranceles en los 28 países que integran el club europeo.

Respecto a las inversiones, las empresas españolas ocupan un puesto sobresaliente. Según el Banco de la República de Colombia, en 2017 España ha sido el mayor inversor extranjero en el país, con 2.615 millones de dólares (2.120 millones de euros). Esta cifra ha aumentado notablemente respecto a 2016 por la ampliación de capital de Telefónica, debido al laudo arbitral a favor del Estado y en contra de la empresa española por el proceso de reversión de activos, por el que debió afrontar una multa que financió vía ampliación de capital de su filial colombiana ColTel.

En cualquier caso, España se encuentra entre los mayores inversores en Colombia. Considerando el stock acumulado desde 1994 hasta el primer semestre de 2017, es el cuarto inversor, con 18.195 millones de dólares (14.770 millones de euros). El líder, Estados Unidos, invirtió en el último año 28.414 millones de euros.

Por su parte, la inversión de Colombia en España en 2017 se situó en solo 18,7 millones de dólares. Las exportaciones españolas al país andino estuvieron muy diversificadas el pasado año. Los principales productos fueron maquinaria (10,4%), ferrocarriles y auxiliar de ferrocarril (8,6%), vehículos (7,8%), productos farmacéuticos (7%), aceite de oliva y otros aceites vegetales (2%) y bebidas (1%), según el Icex.

En 2017, España fue el undécimo país de destino de las ventas colombianas, lo que representa un 2,6% sobre el total. Petróleo y combustibles minerales suponen el 73% del total. Las exportaciones aportan el 14% al PIB colombiano.

El turismo es otro de los principales motores de la economía. Colombia se ha puesto de moda y España es el país europeo que más viajeros lleva, seguido de Alemania y Francia.

Una gran cita para los negocios

Colombia abre la puerta a las empresas españolas

Cifras récord. Del 20 al 22 del pasado mes de marzo tuvo lugar en Bogotá el encuentro empresarial más importante del año, con una participación de 2.000 exportadores colombianos y 1.000 compradores internacionales. La Macrorrueda de negocios, organizada por ProColombia, cerró acuerdos por un valor de 25,82 millones de euros y otros millones de expectativas, cuatro veces más que lo registrado en el mismo encuentro de hace un año. Una muestra de que algo se mueve en Colombia. Un crecimiento que, según Felipe Jaramillo, presidente de ProColombia, “refleja la confianza y la seguridad que tienen los compradores internacionales en la oferta colombiana y en el país como un aliado de sus negocios. En particular, destacó la cadena de agroalimentos con la cifra más alta de negocios cerrados, 19,65 millones de euros”. Las Macrorruedas son un instrumento de ProColombia para ayudar a los empresarios a vender sus productos en el mercado nacional y establecer contactos para exportar.

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