Los vehículos comerciales se acercan a los turismos

Los últimos lanzamientos del segmento presentan una evolución que se traduce en mayor seguridad, tecnología y confort

La línea que siguen los comerciales es claramente ascendente, una evolución que en los últimos meses ha llevado a calificar a muchos de los lanzamientos como “más turismo que nunca”. Y es que quizá sea la mejor forma de resumir los cambios que está experimentando el sector: la brecha de calidad existente hace años entre ambas tipologías cada vez es menor, hasta el punto de llegar a ser casi inapreciable.

La tendencia es global y se detecta en la práctica totalidad de aspectos del vehículo. En el exterior cada vez se cuida más el diseño, aunque su función principal suela ser el trabajo, la imagen siempre es importante y hace más apetecible el modelo. Es habitual que el lenguaje de diseño de la compañía esté perfectamente integrado y adaptado al formato furgoneta.

El habitáculo hace tiempo que dejó atrás su condición espartana con únicamente lo justo para presentar un equilibrio acertado entre confort y versatilidad. La oferta de distintos tamaños ofrece configuraciones para cualquier tipo de necesidad, mientras que la modularidad interior, otro de los aspectos clave, permite adaptar el habitáculo a lo que sea necesario en cada ocasión. Todo ello sin olvidar una mejora general de la calidad de los materiales.

Parte de la responsabilidad en esta evolución la tiene la mayor dotación tecnológica de la que gozan los modernos comerciales. En casi todos los casos utilizan los mismos sistemas de infoentretenimiento que los turismos, con opciones de conectividad pensadas tanto para el ocio como para el ámbito laboral.

Por otro lado, también disponen de un gran número de asistentes de seguridad, esenciales ya que se trata de vehículos de mayor tamaño y peso, por tanto, con grandes inercias dinámicas. Soluciones como la frenada automática de emergencia, la detección de peatones, el mantenimiento de carril, las cámaras o los detectores de fatiga son cada vez más comunes.

Como ocurrió en 2017 en el sector de la automoción en general, los comerciales también han experimentado el auge de la electrificación. Dadas las medidas cada vez más restrictivas de emisiones y de acceso a núcleos urbanos, se ha hecho imprescindible buscar alternativas más limpias, lo que pasa por el lanzamiento de versiones híbridas e incluso de variantes 100% eléctricas. En algunas comunidades hay subvenciones para vehículos cero y eco, como el Plan de Incentivos al Vehículo Comercial Ligero Eficiente, Auxiliar y de Servicios de la Comunidad de Madrid.

Otra tendencia que también ya se atisbaba en el pasado año y que ahora se ha confirmado es que los pick-ups están al alza. La nueva legislación para este tipo de vehículos (que los equipara con un turismo) y la aparición de nuevas propuestas son los pilares de este crecimiento. Mercedes abrió la veda para las marcas prémium con su esperada Clase X y tampoco faltan fabricantes generalistas que se suman a la tendencia, engrosando las filas del segmento el Renault Alaskan y el Fiat Fullback, entre otros.

Citroën Berlingo, un nombre clásico que se pone al día por completo

Citroën Berlingo
Citroën Berlingo.

El Citroën Berlingo es un viejo conocido del segmento, uno de los nombres clásicos entre los comerciales, que acaba de estrenar una generación que rompe con todo lo anterior. Su diseño es mucho más similar al de los últimos modelos de la marca (C4 Cactus y C3 Aircross) y utiliza la plataforma EMP2 empleada por los turismos, lo que no hace más que aportar beneficios: a nivel estructural diversifica la gama en versiones M (4,40 metros de largo) y XL (4,75 metros), con posibilidad de montar cinco o siete asientos; además, permite aumentar su dotación tecnológica con numerosos asistentes de conducción, entre los que destacan el control de estabilidad de remolque, la cámara trasera o el asistente en descensos.

SsangYong Musso, la variante con carrocería ‘pick-up’ del todocamino Rexton

SsangYong Musso
SsangYong Musso.

No se trata de una denominación inédita en la marca, pero ahora se utiliza para la versión pick-up del Rexton, con el que comparte muchos elementos. Hasta el pilar C es idéntico al SUV, pero reemplaza la parte trasera por una caja de 1.000 x 1.200 mm donde transportar bultos hasta alcanzar los 1.000 kilos de carga.

Su capacidad de remolque es de hasta 3,5 toneladas y solo está disponible con motor 2.2 turbodiésel de 181 CV asociado a la tracción integral con reductora, pudiendo elegirse entre un cambio manual de seis relaciones o automático con convertidor de par de siete. En 2019 sumará una opción con una plataforma de carga 400 milímetros mayor.

Mercedes-Benz Sprinter, la tercera generación presenta más alternativas que nunca

Mercedes-Benz Sprinter
Mercedes-Benz Sprinter.

Tercera generación de un modelo que acumula casi 3,5 millones de unidades, para romper ahora su parentesco con el Volkswagen Crafter y disfrutar de un desarrollo propio. Su diseño está más conseguido y presenta una variedad apabullante de versiones: seis distancias entre ejes que van de 3,26 a 4,33 metros, masa máxima autorizada de 3 a 5,5 toneladas, seis tipos de carrocería… En total, 1.700 opciones de personalización.

Se ofrece con dos bloques diésel en hasta cinco potencias distintas, tracción delantera o total y transmisión manual o automática. Llama la atención la presencia del sistema multimedia MBUX con pantalla de 10,25 pulgadas.

Nissan e-NV200, una opción eléctrica que gana en autonomía y posibilidades

Nissan e-NV200
Nissan e-NV200.

Es una vieja conocida en su subsegmento, que en 2018 se renueva haciendo hincapié en uno de los aspectos capitales para las variantes eléctricas: la autonomía. La nueva versión del e-NV200 incorpora una batería de 40 kWh (la misma que el nuevo Nissan Leaf), mucho mayor que la de su predecesor, de solo 24 kWh. Esto le otorga una autonomía teórica de hasta 280 kilómetros por carga, que dejan muy atrás los 170 de la versión previa.

Eso sí, en condiciones reales, el alcance será inferior y para poder aprovecharlo al máximo se hace indispensable un uso correcto del motor de 109 CV y del sistema de frenada regenerativa.

Peugeot Rifter: el Partner exigía un heredero a la altura de su prestigio

Peugeot Rifter
Peugeot Rifter.

El Peugeot Partner dice adiós y le da el relevo al Rifter que, pese a ocupar su lugar, cuenta con un enfoque ligeramente diferente en su estética, claramente influenciada por la moda SUV. Se ofrece en carrocerías de 4,40 y 4,74 metros de largo y en versiones de cinco o siete plazas, alcanzando en su variante mayor hasta los 4.000 litros de volumen de carga.

Se puede elegir entre dos motores de gasolina y tres diésel de entre 75 y 130 CV, la tracción integral es opcional y el apartado tecnológico cuenta con pantalla de ocho pulgadas, cámara trasera de 180 grados, regulador de velocidad, frenada de emergencia, avisador de ángulo muerto…

Volkswagen Life: la gama más completa para todos los gustos y necesidades

Volkswagen Life
Volkswagen Life.

La marca alemana rinde tributo al mítico Bulli y a un “estilo de vida en el que la libertad, el viaje constante y la conexión con la naturaleza son fundamentales”. Materializa su intención con una gama de siete vehículos agrupados en tres conceptos: Lifestyle (California y Multivan Bulli 70 Aniversario) para los que buscan la aventura y largos viajes; Outdoor (Caddy Outdoor, Multivan Outdoor y Amarok) para aquellos que se decantan por las escapadas y de disfrutar con la familia y los amigos al aire libre; y por último, Familia (Caravelle y Multivan The Original), que potencia la versatilidad y la comodidad en el vehículo.

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