¿Por qué no se emancipan los ‘millennials’ españoles a la edad de algunos vecinos europeos?

La dificultad de acceso a la vivienda pesa más que la precariedad laboral

Planner Exhibitons constata que los jóvenes españoles prefieren comprar antes que alquilar

Emancipación jóvenes pulsa en la foto

Ni la recuperación económica ni el auge del alquiler han impedido, por ahora, cambiar dos circunstancias muy españolas. Por un lado, sigue siendo el país de Europa con la segunda tasa de paro más elevada, solo por detrás de Grecia. Y aunque ha perdido posiciones, lo cierto es que continúa liderando el grupo de Estados donde más hogares son propietarios de la vivienda en la que residen, con casi un 78% del total frente a una media europea del 69%.

En materia laboral, el problema no solo es que la tasa de paro española duplique a la media europea, es que uno de cada tres jóvenes se encuentra sin trabajo, (más del 36% de los menores de 35 años).

Si a esa realidad se le suman las dificultades para acceder a una vivienda, ya sea en propiedad o alquiler, el resultado es una preocupante realidad. España es uno de los países europeos donde los jóvenes se emancipan más tarde con las implicaciones que ello tiene para la natalidad y, por ende, para el preocupante futuro del sistema público de pensiones. Si cada vez se retrasa más la emancipación, ello influye en la edad a la que se tiene el primer hijo y en el número de vástagos, lo que incide de lleno en el envejecimiento demográfico. Los últimos datos sostienen que los jóvenes españoles suelen volar del nido paterno en promedio con 29 años, una década después de lo que lo hacen los suecos y sus vecinos del norte de Europa. Solo en Malta (31,1 años), Eslovaquia (30,9), Italia (30,1) y Grecia (29,4), los jóvenes se van después que en España.

¿Por qué los llamados millenniales (aquellos nacidos entre 1980 y 1999), españoles se emancipan tan tarde? La empresa Planner Exhibitions, dedicada a la organización y promoción de ferias y salones, elaboró recientemente un estudio en el que trata de dar respuesta a esta pregunta y algunas de las conclusiones que arroja no dejan de sorprender. Así, aprovechó la celebración del Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) de otoño para realizar una encuesta entre los asistentes a esta feria para preguntar por los motivos por lo que los jóvenes no logran dejar la casa de sus padres cuando lo desean.

Antes que la situación actual de gran inestabilidad laboral y bajos salarios, para el 80,9% de los encuestados, la principal causa que explica su imposibilidad para emanciparse es la coyuntura actual del mercado de la vivienda. Solo para el 19,1% restante las incertidumbres laborales son determinantes. Entre quienes consideran clave la carestía de la vivienda, el 53,3% se refiere a los precios de compra, y un 15,1% ve el alto precio de los alquileres como el gran impedimento. Solo el 8,3% se muestra preocupado por la dificultad de conseguir financiación.

Al referirse al mercado laboral, los encuestados dan más relevancia a la inestabilidad del empleo actual (un 9,6%) que a los bajos salarios (5,4%). Y aunque los autores del estudio admiten que al haberse realizado esta encuesta entre los asistentes a un salón inmobiliario, esto ha podido pesar en sus respuestas, no deja de sorprender que el acceso a una vivienda sea mucho más relevante que la situación del mercado de trabajo.

A la pregunta de qué prefieren los jóvenes, si comprar o alquilar, el estudio refleja cómo se decantan mayoritariamente por ser propietarios. La razón que más esgrimen es que “la hipoteca sale a un precio mensual similar al alquiler”, seguida del convencimiento popular de que “comprar es una inversión”. Por el contrario, los fans del arrendamiento destacan que con esta fórmula “no tienes obligaciones a largo plazo” o la posibilidad de vivir en zonas donde la compra es imposible.

Normas