Botín: Santander eleva su dividendo un 4,5% y será todo en efectivo en 2019

El banco renueva su marca: "más moderna, digital y conecta mejor con las nuevas generaciones"

La presidenta asegura que los efectos de la crisis financiera "se siguen sintiendo"

banco santander
Ana Botín, presidente de Banco Santander. REUTERS

Grupo Santander celebra hoy su anual junta general de accionistas. Pero, a diferencia de otras ocasiones, entre los asistentes a este acto se encuentran antiguos accionistas y clientes de Banco Popular, adquirido el pasado 7 de junio por un euro. Pese a que en la entidad consideran que esta es la junta de Santander, una parte destacada de la intervención de Ana Botín, presidenta del grupo, tenía como referencia la compra de Popular y el retorno que aporta al gigante bancario, que se ha convertido en la primera institución financiera en España desde su adquisición.

La compra de Popular es "una operación que hoy, nueve meses más tarde, les reafirmo, que será una muy buena operación para todos ustedes, para nuestros clientes, para el conjunto del sistema bancario español y europeo y para la sociedad en general", ha declarado la banquera.

En su intervención en Santander, sede del grupo, Botín explicó a los accionistas que en el banco "tenemos la obligación de analizar también las oportunidades de crecimiento externo que surjan en nuestros mercados y fortalezcan nuestro negocio y cumplan con nuestros criterios estratégicos y financieros". Recordó en este sentido las adquisiciones realizadas en 2015, 2016 y 2017 (durante su presidencia), y entre las que destacó la adquisición de Banif en Portugal, Citigroup en Argentina, Popular en España y la franquicia de Deutsche Bank en Polonia.

La banquera aseguró que todas estas compras "tienen un retorno sobre la inversión superior al coste de capital y son positivas para nuestro beneficio por acción en el plazo máximo de dos años". En el caso de Popular Botín confirmó que en el grupo "esperamos una rentabilidad sobre la inversión del 13% al 14% en el año 2020 y un impacto positivo de al menos el 2% en e beneficio por acción en 2019.". No quiso pasar por alto ante los accionistas tanto de Santander como antiguos de Popular (tras su resolución perdieron toda su inversión) que la adquisición de Popular "permitió su vuelta a la normalidad operativa tras la fuerte salida de depósitos, sin afectar a la estabilidad del sistema financiero y sin ayudas públicas y la continuación del servicio a clientes".

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También explicó que esta compra "es una excelente oportunidad para fortalecer nuestra franquicia en pymes, comercios y autónomos. Recuperamos el liderazgo en España en todos los segmentos y nos convertimos en el primer banco privado en Portugal". E insistió en que el objetivo del grupo es "no perder ni un solo cliente" de Popular.

En su intervención la banquera anunció que Santander incrementará su dividendo con cargo a 2018 de 22 a 23 céntimos, un 4,5% más sobre lo retribuido en 2017, de los que 19 céntimos serán en efectivo. Y ya abonará "íntegramente en efectivo el de 2019", para lo que realizará dos pagos en lugar de cuatro como hasta ahora, lo que le alinea con el resto de los grandes bancos europeos y americanos. Santander cuenta con 3,5 millones de accionistas, un gran parte de ellos han soportado en solo tres años un aumento de capital de 17.500 millones de euros.

También sorprendió con un cambio de la marca Santander, renovación que nada tiene que ver con la compra de Popular y sí con la estrategia digital del grupo, o así lo justificaron sus responsables. El banco así, mantiene "la esencia" del logotipo, "que transmite progreso, fortaleza, confianza y cercanía, pero lo moderniza para reflejar los nuevos valores corporativos y la transformación digital".

De esta forma la entidad mantiene la llama y el rojo corporativo, aunque con un tono más brillante, pero modifica su tipografía que se vuelve más estilizada y se elimina el fondo rojo y se aumenta el uso del color blanco "para aportar mayor transparencia, sencillez y visibilidad".

Ana Botín también se refirió a la revolución digital, los cambios regulatorios y a la actual situación de la economía española, sin mencionar en ningún momento l situación política que se vive en Cataluña.

Entre estos retos citó en primer lugar el de "la ética y la conducta", bases para que tiene la banca para competir frente a sus cada vez mayores competidores, las fintech los gigantes tecnológicos como Google, Amazon o Alibaba, por ejemplo.

"Aunque la crisis financiera tuvo lugar hace una década, sus efectos se siguen sintiendo. Los bancos necesitamos hacer más todavía para ganarnos y mantener la confianza de las personas", ha declarado la ejecutiva. En este sentido anunció la creación de una nueva comisión del consejo, la comisión de banca responsable, sostenible y cultura.

Sobre la regulación reclamó como ya lo han hecho otros banqueros entre los que se encuentra Francisco González, "un marco regulatorio que garantice las mismas reglas para todos los que realizamos la misa actividad. Dar un crédito o hacer un pago conlleva los mismos riesgos, lo ofrezca un banco u otra empresa. Necesitamos un marco regulatorio par la era digital, ágil, flexible y justo".

Sobre España ha asegurado que "es hoy referencia en Europa, en dinamismo empresarial, en crecimiento de exportaciones y mejora del consumo. Nuestra previsión es que España crecerá en 2018 al 3% por cuarto año consecutivo y que el paro siga bajando".

"Sin responsabilidad" sobre la puesta a cero de Popular

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha lamentado públicamente "las pérdidas de los accionistas de Banco Popular", que vieron reducidas a cero su inversión, pese a ello, la banquera ha insistido en que el grupo que lidera "no tiene responsabilidad" alguna en esta cuestión, ya que la decisión de su resolución correspondió a la JUR y sl FROB, organismos que decidieron poner el valor de los títulos de la entidad intervenida a cero

Botín explicó que Santander adquirió Popular por el precio simbólico de un euro, sin ningún coste para el contribuyente español y evitando que el Estado tuviera que endeudarse en 36.000 millones de euros para garantizar los depósitos.

Con la compra, ha resumido Botín, se evitó la disolución de Popular, la incertidumbre sobre el sistema financiero, se mantuvo la actividad y el empleo.Sobre la compensación ofrecida únicamente a aquellos pequeños accionistas de Popular que además eran clientes del banco, Botín ha defendido que fue un gesto voluntario y no una medida para evitar pleitos. Y recordó, que estos pequeños accionistas han revalorizado ya su bono en un 84% en lo que va de año.

Entre los pequeños inversores estaba Félix Revuelta,abogado presidente de Naturhouse, que representaba a 13.000 accionistas con 320 millones de euros.

De los 35 accionistas que tomaron la palabra en la junta seis lo hicieron para pedir nuevas soluciones para recompensar la pérdida de sus inversiones en Popular.

Botín respondió que se ha analizado cada caso para que los clientes recibieran un trato justo y la oferta del bono de fidelización ha tenido un coste para Santander de 535 millones de euros..

 

Botín lamenta las "pérdidas de los accionistas de Popular"

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha lamentado públicamente "las pérdidas de los accionistas de Banco Popular", que vieron reducidas a cero su inversión, pese a ello, la banquera ha insistido en que el grupo que lidera "no tiene responsabilidad" alguna en esta cuestión, ya que la decisión de su resolución correspondió a la JUR y sl FROB, organismos que decidieron poner el valor de los títulos de la entidad intervenida a cero

Botín explicó que Santander adquirió Popular por el precio simbólico de un euro, sin ningún coste para el contribuyente español y evitando que el Estado tuviera que endeudarse en 36.000 millones de euros para garantizar los depósitos.

Con la compra, ha resumido Botín, se evitó la disolución de Popular, la incertidumbre sobre el sistema financiero, se mantuvo la actividad y el empleo.Sobre la compensación ofrecida únicamente a aquellos pequeños accionistas de Popular que además eran clientes del banco, Botín ha defendido que fue un gesto voluntario y no una medida para evitar pleitos. Y recordó, que estos pequeños accionistas han revalorizado ya su bono en un 84% en lo que va de año.

Entre los pequeños inversores estaba Félix Revuelta,abogado presidente de Naturhouse, que representaba a 13.000 accionistas con 320 millones de euros.

De los 35 accionistas que tomaron la palabra en la junta seis lo hicieron para pedir nuevas soluciones para recompensar la pérdida de sus inversiones en Popular.

Botín respondió que se ha analizado cada caso para que los clientes recibieran un trato justo y la oferta del bono de fidelización ha tenido un coste para Santander de 535 millones de euros.

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