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Los genuinos 4x4 siguen en la brecha

Tres de los todoterrenos más capaces se acaban de renovar

En 2018 la tendencia de la industria automovilística es muy clara: el sector está volcado en los SUV, lanzando nuevos modelos para todos los segmentos de manera constante. Su inicial vocación como todocaminos, una suerte de versión urbana de los todoterrenos de toda la vida, se ha diluido casi por completo, puesto que el cliente demanda su imagen, no así su funcionalidad.

¿Significa esto que no haya hueco para los 4x4 de siempre? En absoluto, ya que aunque sea un producto más de nicho que nunca, hay modelos icónicos que siguen renovándose al día de hoy.

Se trata de vehículos que incluso se pueden considerar de otra época, pero que tras décadas de producción (algunos llevan fabricándose desde mitad del siglo pasado) han seguido al pie del cañón, adaptándose a un nuevo escenario pero sin perder la esencia que los hacía únicos.

Como es lógico, se han visto obligados a evolucionar, experimentando cambios importantes en la mayoría de los casos, pero de fondo siguen siendo los mismos que se convirtieron en iconos de la conducción fuera de la carretera.

En el mercado actual no hay espacio para el estilo espartano de antaño, funcional hasta la médula, por lo que han crecido en complejidad, mejorado en calidad, prestado más atención al confort e incorporado tecnología comparable a la de automóviles prémium.

Y todo ello manteniendo su capacidad para circular sin tener ningún problema por terrenos imposibles para otros vehículos. Es el caso de estos tres modelos emblemáticos del sector que se renuevan en el presente ejercicio.

Mercedes Clase G, fiel a su robusto diseño original

Mercedes Clase G.

El todoterreno alemán es inamovible como una roca. A la venta desde 1979, acaba de estrenar generación y es, sin lugar a dudas, el que menos ha cambiado, sobre todo en el plano estético. Su imagen robusta y cuadriculada es fácilmente reconocible. Su habitáculo cuenta con numerosos elementos tecnológicos (cuadro de instrumentos y pantalla central de 12,3 pulgadas cada uno, asientos calefactados, ventilados y con función de masaje) y su capacidad todoterreno se mantiene sin parangón.

Ofrece 241 mm libres al suelo, 700 mm de vadeo, ángulos de ataque y salida mejorados, un selector de modos de conducción con G-Mode, específico para terrenos difíciles; tracción integral a las cuatro ruedas, tres diferenciales (delantero, central y trasero) y un motor 4.0 V8 de 422 CV y 620 Nm de par. Incorpora, además, sistemas que facilitan la conducción en horas punta.

Jeep Wrangler, el vehículo para los aventureros conectados

Jeep Wrangler.

Nació en su actual configuración en 1987, pero como sucesor del Jeep CJ, versión civil del icónico Willys MB, por lo que su origen se remonta a los años cuarenta del siglo pasado. El paso del tiempo solo ha significado para él un aumento de tamaño, pero su capacidad todoterreno no ha disminuido ni un ápice.

En 2018 ha estrenado su cuarta generación que, junto a la puesta al día en cuanto a sistemas de conectividad y seguridad, tiene como punto destacado la tecnología de hibridación suave con sistema eléctrico de 48V que reduce consumo y emisiones. 

Como es tradición, su versión más destacada es la Rubicon: suspensión modificada específica, barras estabilizadoras desconectables, neumáticos de 33 pulgadas, diferencial trasero de deslizamiento limitado y reductora con relación de reducción 4:1.

Toyota Land Cruiser, el turbodiésel que se adapta a cada situación

Toyota Land Cruiser.

Con toda claridad es el que más ha evolucionado de este peculiar grupo. En sus 67 años de historia, que le han llevado a venderse actualmente en 190 países, ha pasado por seis generaciones en las que los cambios han sido evidentes. 

Nació siendo prácticamente una versión japonesa del Jeep Willys bajo el nombre de BJ, pero pronto siguió su propio camino, creciendo en tamaño y versiones, adoptando un aspecto mucho más robusto a mediados de los ochenta y entrando en el nuevo siglo con una imagen más similar a los SUV, conservando su aptitud off-road, pero haciendo hincapié en las calidades y la tecnología.

La generación actual utiliza un motor turbodiésel de 177 CV, tracción integral, reductora, bloqueos de diferencial central y trasero, y un selector de modos de conducción para adaptarse a diferentes situaciones.

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