Bankia prevé pagar 2.500 millones en dividendos de aquí a tres años

La entidad estima ganar 1.300 millones en 2020, un 62% más que en 2017

El nuevo plan fija bajar el peso de las hipotecas y crecer en crédito promotor

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Bankia ha publicado hoy en la CNMV el nuevo plan estratégico de la entidad, que da de este modo por superada la reestructuración llevada a cabo desde 2012, cuando la entidad fue intervenida, nacionalizada y José Ignacio Goirigolzarri tomó el mando. El plan presentado esta mañana tiene vigencia hasta 2020, lo que supone superar en un año su privatización, que, de no cambiarse de nuevo está fijada para diciembre de 2019. Además, es el primer plan en el que Bankia ya no tiene restricciones de Bruselas, por lo que puede realizar cualquier negocio, entre ellos, banca mayorista y la concesión de créditos promotor.

El nuevo plan estratégico está marcado por el crecimiento: el banco aspira a alcanzar los 1.300 millones de euros de beneficios, un 62% más que el resultado obtenido en 2017, que pasa a ser de un aumento del 162% si se tienen en cuenta los costes de la integración de BMN que dejaron el beneficio en 505 millones. Pero en el plan destaca sobre todo la remuneración al accionista, en este caso el FROB, que cuenta con más del 60% de su capital. 

Para llegar al objetivo de resultados Bankia espera que se dinamice más su actividad comercial que se traducirá en un incremento del margen de intereses del 29%, frente a la caída actual, y de la facturación por comisiones del 7%. La subida de tipos prevista para 2019 ayudará en sus objetivos.

El términos de retribución al accionista, Bankia prevé abonar entre un 45% y un 50% del beneficio ordinario, siempre en efectivo, y devolver al accionista el exceso de capital por encima del 12% fully loaded. Entre ambas partidas, que se repartirán más o menos al 50%, calcula una retribución total estimada superior a los 2.500 millones de euros, lo que representa el 20% de su capitalización, en los próximos tres años (2018-2020), más del doble de lo acumulado en los últimos cuatro. Esto supondría, además, devolver a las arcas públicas 1.500 millones de euros.

“Nuestro objetivo es convertirnos, en estos tres años, en el mejor banco de España, lo que significa, en primer lugar, ser el banco más rentable, eficiente y solvente entre los grandes del sector, y en segundo lugar contar con clientes más satisfechos, equipos más comprometidos y mayor reconocimiento social”, explicó en rueda de prensa el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, quien, a diferencia de los resultados anuales, sí acudió a la cita con la prensa.

Pese a ello, otro banco que el viernes también presentó su plan estratégico para el mismo periodo (2018-2020), Sabadell, anunció crecimientos similares en solvencia, y ligeramente superiores en rentabilidad, y bajadas de la eficiencia similares. Eso sí, Sabadell dejó a los analistas que calcularan el beneficio, unos 1.450 millones en 2020, con lo que evitan comprometerse por escrito a un resultado final. Este banco sí comentó en Londres que este año prevé ganar 850 millones de euros.

Bankia estima que la morosidad baje del 4% en 2020 (actualmente está en el 8,9%, pasando de los 17.200 millones en activos problemáticos que sumaban Bankia y BMN a cierre de 2017 a los 8.400 millones. Esto supone 2.900 millones de reducción al año, ritmo similar al registrado en los últimos ejercicios), aunque no descarta, lo mismo que el mercado realizar una venta a un fondo de inversión para colocarle en una sola operación todo su ladrillo.

Tras reducir sus activos problemáticos como en años anteriores, el banco espera tener una rentabilidad sobre fondos propios del 10,8%, manteniendo el ratio de capital en el 12% fully loaded (prevé devolver el exceso de capital al accionista).

El crecimiento del banco pasa por aumentar la clientela en 400.000 particulares y 12.500 empresas en este plazo, y ganar cuota de mercado en consumo, fondos y seguros. No así en hipotecas, donde reducirá su peso en el balance, al pasar del 61% actual al 54% en 2020, para dirigirse solo a las hipotecas más selectivas, según explicó el consejero delegado de la entidad, José Sevilla, razón por la que el crédito a viviendas se reducirá entre 2018 a 2020 en un 2,2%, además de que aún no se ha completado la amortización de un gran número de hipotecas de años anteriores a la crisis.

Bankia espera, de esta forma, tener una cuota de mercado en hipotecas (sumada la de BMN) del 10,8% en 2020. En banca de empresas se espera tener una cuota del 7,7% en créditos, tras crecer en este capítulo un 7,9%, y en préstamos al consumo del 6,6%, tras conceder un 16,2% más de préstamos en este apartado al final del plan.

Goirigolzarri ha asegurado que la entidad tiene intención de situar su cuota de originación de crédito al sector promotor en un 7% en 2020, desde el 0% actual y se ha mostrado convencido de que es un porcentaje razonable y que podrán lograrlo.

Ha explicado que pese a que las hipotecas están creciendo mucho, las 300.000 que se concedieron en España en 2017 están muy lejos de los 1,3 millones que se daban en 2006 y 2007, por lo que no hay ninguna nueva burbuja en el horizonte.

En cuanto a la construcción de nuevas viviendas, antes de la crisis las cifras estaban en el entorno de las 600.000 anuales y actualmente están en unas 80.000, por lo que "afortunadamente" la situación no tiene nada que ver, aunque "el calentamiento va por barrios". La facturación anual del mercado de la promoción inmobiliaria está en unos 5.500 millones de euros en los próximos tres años, y el 65% de la misma estará concentrada entre Madrid, Andalucía, Cataluña, y Valencia,
ha explicado. Y en ese escenario, los 20 mayores operadores tienen el 25% de esa facturación.

En cuanto a los costes, el banco espera sinergias de 190 millones derivadas de la fusión con BMN, frente a los 155 esperados inicialmente.

José Sevilla ha explicado que la entidad aspira también a elevar la vinculación de los clientes actuales, lo que permitirá aumentar ingresos y cuota de mercado en créditos al consumo, medios de pago o fondos de inversión. En concreto, la entidad espera llegar a una cuota del 7,2% en fondos (82 puntos básicos más que ahora) y del 9% en medios de pago, una de las grandes apuestas de este plan estratégico: Bankia ya ha crecido un 20% en número de tarjetas entre 2015 y 2017.

El nuevo plan estratégico no ha tenido en cuenta posibles compras ni en España ni fuera de España, como tampoco abrir más oficinas en las zonas en las que la entidad tiene escasa presencia como consecuencia de su obligada reestructuración en 2012 tras recibir 22.424 millones de euros en ayudas públicas.  Si figura, por el contrario, la firma de alianzas para crecer en crédito al consumo y en otros negocios.

Goirigolzarri ha declarado que en la entidad están centrados en la integración de BMN, y en el horizonte de su nuevo plan estratégico, y no prevén más compras o absorciones.  "Estamos en estos momentos centrados en BMN, creemos que la fusión va a crear mucho valor para el accionista. En el horizonte de este plan estratégico no prevemos compras", ha señalado.

El presidente de Bankia ha afirmado que en la entidad trabajan con el horizonte de privatización del 31 de diciembre de 2019, dado que consideran que "hay apetito por parte de los inversores".

"Creemos que la privatización es muy importante, es el último aspecto que queda para la normalización del proyecto, y trabajamos con la referencia que tenemos que trabajar, que es que Bankia esté privatizada el 31 de diciembre de 2019", ha señalado.

Además, Goirigolzarri ha explicado que en el banco trabajan con la idea de que "hay apetito por parte de los inversores por Bankia". "Hoy salimos de 'road show' para explicar a inversores internacionales el plan estratégico y creo que será bien recibido", ha añadido. Y no descartan vender otra participación de la entidad en marzo. 

"Creemos que es un buen momento en el sentido de que pensamos que hay ventanas, porque creemos que este plan estratégico va a ser bien recibido por el mercado", ha asegurado el presidente de Bankia que, no obstante, ha querido ser "muy respetuoso" con las decisiones del propietario mayoritario de la entidad, es decir, el FROB.

El primer ejecutivo de Bankia ha dejado claro que la entidad trabaja "con la idea de devolver las ayudas" recibidas en el marco de su reestructuración. "Estamos dejándonos la piel con esa
idea", ha señalado. "El rescate de Bankia es bueno, con independencia del volumen de
ayudas que finalmente se recupere", ha aseverado Goirigolzarri, convencido de que "rescatar Bankia fue una buena decisión en todo caso".

El plan también prevé que se incremente la presencia de mujeres en puestos directivos de la entidad. Actualmente, Bankia tiene a un 54% de mujeres en la plantilla y el 33% ocupa puestos directivos. En este sentido, el compromiso de la entidad es alcanzar en 2020 el 40% de mujeres en puestos directivos.

Bankia, tras el ERE que acaba de ponerse en marcha para la salida de unos 2.000 empleados, no tiene previstos nuevos ajustes, según ha explicado su presidente. Las peticiones voluntarias de adscripción al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Bankia cubren el 84,55% del máximo de 2.000 supresiones de puestos de trabajo que la entidad acordó con los sindicatos, según datos de UGT.

Bankia ha perdido en Bolsa el 0,32% después de presentar su plan estratégico.

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