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La plantilla de Opel aprueba el convenio para Figueruelas

El sí logra solo 800 votos más que el no en una plantilla de 5.400 empleados El acuerdo está condicionado a la definición de un plan industrial en la fábrica

Entrada de la factoría de Opel en Figueruelas EFE
Zaragoza / Madrid

La plantilla de Opel España en la planta zaragozana de Figueruelas ha apoyado con un ajustado margen el preacuerdo de convenio colectivo alcanzado entre la dirección y los sindicatos UGT, CCOO y Acumagme, mayoría en el comité de empresa.

Según han informado a Efe fuentes sindicales, el "sí" a la propuesta de nuevo convenio colectivo ha logrado unos 800 votos más que el "no" en una plantilla de aproximadamente 5.400 trabajadores. El resultado de esta votación, que comenzó ayer, es clave para que la matriz, la francesa PSA, haga nuevas inversiones y diseñe un plan industrial para la planta de Figueruelas, que espera la fabricación del nuevo Corsa.

"Después de unas largas e intensas negociaciones, la dirección y tres de los cinco sindicatos -UGT, CCOO y ACUMAGME– en representación del 75% de los empleados, han alcanzado un nuevo acuerdo marco laboral en la planta de Zaragoza para los próximos 5 años. El acuerdo ha sido ratificado hoy por la mayoría de trabajadores. En un gran ejercicio de responsabilidad, ambas partes han puesto de relieve que la competitividad y la productividad en comparación con otras plantas de Groupe PSA, y con el resto de fábricas de la competencia, es la única vía para construir un futuro sostenible para la planta", afirmaba el grupo PSA, propietaria de la marca Opel en un comunicado.

"Este acuerdo marco laboral para Zaragoza forma parte del Plan PACE!, y contribuirá al claro objetivo trazado por Opel/Vauxhall de convertirse de nuevo en una marca rentable en el año 2020. Este acuerdo permitirá a la planta alcanzar el nivel de productividad necesario para ello", resaltaron.

“Hemos dado un paso adelante decisivo en la mejora de la competitividad de la planta. Tras tres décadas de historia en España, del dialogo abierto, madurez y la paz social, todos ellos valores históricos de la planta de Zaragoza, han sido claves para superar una situación compleja,” explica Antonio Cobo, director de la planta de Zaragoza.

“Con este acuerdo, las fortalezas de la planta y el compromiso de los empleados, hemos asegurado el futuro de la fábrica. Este competitivo acuerdo laboral era condición imprescindible para cualquier inversión y para la asignación de futuros modelos,” comenta Remi Girardon, vicepresidente de manufacturas de Opel.

El acuerdo ratificado implica una congelación salarial para 2018 junto con alzas del 50% del IPC en 2019 y 2020, y del 60% en los dos años siguientes. También supone la reducción de ciertos pluses, como el de nocturnidad o una nueva política de contratación. Todo ello está condicionado al desarrollo de un plan industrial en este tiempo por parte de la empresa y a que utilice a plena capacidad la planta.

El 22 de enero los sindicatos suspendieron las negociaciones –que se habían iniciado en octubre– hasta que la dirección aceptase tratar cinco puntos que habían marcado como prioritarios. Entre ellos figurabaun plan industrial para asegurar la viabilidad de la planta en los próximos años.

Como respuesta, PSA anunció la paralización del plan para fabricar en Figueruelas el nuevo Opel Corsa. Y descartó cualquier nueva inversión en la planta. La propuesta primera de la compañía era una reducción de los salarios del 6% en 2018 y mantenerlos congelados hasta 2022.

El diálogo entre la automovilistica y los representantes de los trabajadores solo se reuanidó tras la mediación del Gobierno de Aragón. Las dos partes volvieron a sentarse a negociar este fin de semana.

Este convenio es el primero al que se enfrenta la firma tras su compra por parte de PSA el año pasado. El grupo francés trata de aplicar en Opel las normas que ejecutó en su enseña en 2014, tras el rescate estatal, para volver a la rentabilidad. La automovilística PSA, propietaria de las marcas Peugeot, Citroën, DSy Opel, vendió 311.673 vehículos en el mercado español durante el año pasado. Representa un crecimiento del 5,8% más respecto al volumen registrado en 2016.

Este volumen supone una cuota del 21,72% en España entre sus cuatro marcas (Peugeot, Citroën, Opel y DS). Según aseguró la automovilística, PSA “lideró el mercado en España con una penetración en el mercado dos puntos por encima del siguiente grupo”. La empresa francesa también fue la primera por volumen de ventas en el segmento de vehículos comerciales, con una cuota del 32,9%.

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