Ofensiva de la CNMV y BME para atraer a los emisores de deuda

El regulador agilizará la verificación de las emisiones de renta fija dirigida a inversores cualificados

A partir del 1 de enero BME rebajará sus tarifas

Ofensiva de la CNMV y BME para atraer a los emisores de deuda

La CNMV y BME quieren potenciar el atractivo del mercado español. Para ello el regulador acometerá cambios encaminados a agilizar los procesos internos de verificación de emisiones de renta fija dirigidas a inversores cualificados. El objetivo final es atraer a los grandes emisores españoles y europeos y romper la inercia existente hasta la fecha en la que muchas empresas han elegido de manera reiterada los mercados extranjeros para colocar sus emisiones.

Para hacer efectivo estos cambios, la CNMV llevará a cabo modificaciones de enfoque y procedimiento. Es decir, no hay ninguna circular que cambie, ni real decreto. Entre las medidas a aplicar en las próximas semanas está la rebaja de los tiempos. Se reducirá los plazos de remisión de comentarios a las condiciones finales a tres días hábiles y a dos, en el caso de comentarios posteriores. Esto vendrá acompañado del establecimiento de dos días para la verificación de los requisitos de admisión frente a los 10 días que recoge la normativa. Asimismo, la CNMV dejará de revisar con anterioridad a la colocación las condiciones finales de emisiones realizadas con base en programas y dejará de exigirse la entrega de la información estadística a la CNMV. Esto último hace referencia a los datos en los que se recoge a quién se ha dirigido la oferta calificados por sectores y países.

Nada más conocerse la información, BME ha aplaudido la iniciativa y ha apuntado que a partir del 1 de enero modificará las tarifas para favorecer el registro de folletos en el mercado de valores español. “Estas dos acciones combinadas ayudarán a configurar al mercado de valores español como uno de los más competitivos de Europa”, remarca la plataforma de mercados en su comunicado.

Los cambios adoptados por la CNMV, que serán de aplicación inmediata, son fruto de las reuniones mantenidas por el regulador en 2016 con emisores, asesores financieros y legales (bancos de inversión y bufetes de abogados, principalmente) y plataformas de negociación. En definitiva se trata de eliminar las especificidades españolas que sean innecesarias y agilizar los procesos de toma de decisiones a fin de hacer del mercado español un mercado atractivo para los emisores a la vez que se ajustan a las formas de verificación existentes el resto de reguladores europeos. A partir de ahora el regulador será proactivo para difundir las novedades en el sector y atraer a los inversores.

España busca abrirse un hueco en el mercado de renta fija y romper la tendencia que se viene registrando en los últimos años, en el que Dublin, Fráncfort y Luxemburgo son los mercados predilectos. Según los últimos datos, de los 106.507 millones de euros emitidos por emisores españoles a cierre del tercer trimestre, 58.161 millones fueron colocados en el mercado nacional y 48.346 millones en el exterior.

“Existe una idea preconcebida de que la CNMV es lenta en la tramitación de las emisiones y de que supervisores como el de Dublín son muy rápidos. Pero la experiencia reciente de emisores que han registrado sus emisiones en España, como Liberbank, CaixaBank o Ibercaja, es muy positiva”, explica Andrés Calzado, director de mercado de capitales para entidades financieras de Nomura.

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