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No hay que resignarse al desempleo juvenil

Hay que potenciar las habilidades, fomentar la FP y ayudar a los maestros y escuelas La tasa de paro entre los menores de 25 supera el 18% en la zona euro y el 35% en España

Las cifras de desempleo juvenil en Europa (menores de 25 años) siguen siendo excesivamente altas. Eurostat marca una tasa de desempleo juvenil que supera el 18% en la zona euro, y el 35% en España. Además, las expertos prevén para los próximos años un largo período de niveles altos de paro entre los jóvenes. ¿Debemos resignarnos a este futuro? ¿Qué recomendaciones se pueden dar para poner freno al desempleo juvenil?

El Pacto Europeo por la Juventud representa una respuesta ante el desafío de mejorar la empleabilidad de los jóvenes y reducir el desempleo juvenil en Europa. Es una iniciativa impulsada por la Comisión Europea y la red CSR Europe, liderada en España por Forética, cuyos resultados se presentarán el día 23 en la Cumbre Educación–Empresa de la Comisión Europea en Bruselas. El Pacto tiene como meta favorecer alianzas entre el mundo de la empresa y el de la educación para promover el empleo joven de calidad.

Un elemento clave para la implementación del mismo es el desarrollo de recomendaciones para Planes Nacionales que puedan ayudar a mejorar la vinculación educación-empresa. En definitiva, se trata de unir el mundo de la educación con el mundo laboral, de manera que los próximos profesionales tengan las habilidades, conocimientos y actitudes necesarios para el mercado laboral del futuro.

¿Qué recomendaciones concretas se pueden realizar para orientar políticas públicas encaminadas a mejorar la empleabilidad y la creación de empleo joven en España? La propuesta española incluye 37 recomendaciones trasversales y 12 recomendaciones específicas que se pueden resumir en:

-Habilidades para el empleo: Resulta necesario entender la adecuación entre el currículo educativo y las necesidades en el mediano y largo plazo del mercado laboral. De igual manera, es prioritario enfatizar el desarrollo de habilidades para el empleo en diversas áreas, tales como las vocaciones científicas y tecnológicas, las habilidades interpersonales o el emprendimiento. También hay que adaptar los formatos de generación del conocimiento y el reconocimiento de esquemas de educación informal o no-convencional.

-Educación y formación profesional: Hay que promover modelos alternativos de formación que cuenten con reconocimiento oficial y que permitan desarrollar a los profesionales del futuro en las disciplinas más dinámicas y más demandadas del mercado laboral. Modelos como la formación profesional dual o los estudios duales permiten ir más allá de los modelos convencionales y tener mayor cercanía con el lugar de trabajo. Los jóvenes deben acceder a las distintas alternativas que tienen a su disposición, tanto como sus familias y centros educativos.

-Transición de la educación al empleo: Se debe crear un entorno que ayude a los jóvenes en la búsqueda laboral, o en el inicio de la actividad por cuenta propia, que promueva el primer empleo y que incentive a los jóvenes a permanecer en el mundo profesional como complemento esencial de sus estudios y capacitación.

-Atracción del talento joven: Se deben fomentar apoyos para que empresas de distintos tamaños, sectores de actividad y estructura de propiedad puedan contratar a jóvenes.

-Apoyo a maestros, profesores y escuelas: Requiere valorizar y reconocer la labor del profesor y su papel fundamental en la orientación vocacional de los jóvenes. Fomentar el desarrollo profesional continuo de profesores, investigadores y expertos en educación a todo nivel y que motiven la mejora continua y la profesionalidad.

-Fortalecimiento de organizaciones intermediarias: Se debe reforzar el valor de entidades que mejoran y facilitan los vínculos empresa-educación, generalmente ONG, fundaciones y organizaciones sin fines de lucro, tanto desde el mundo de la empresa como desde el área de la educación, capacitación y formación.

El Pacto Europeo por la Juventud marca además como objetivo conseguir 10.000 alianzas empresa-educación y 100.000 nuevos empleos incluyendo prácticas profesionales. La contribución española al Pacto que presentará Forética en Bruselas en noviembre a través de 73 iniciativas con más de 1.500 empresas involucradas, se materializa en más de 17.000 empleos creados, más de 2.600 alumnos en prácticas y cerca de 200 alianzas empresa-educación.

Nos encontramos en un momento clave para actuar en la lucha contra el desempleo y la desigualdad en colectivos desfavorecidos y, en concreto, en los jóvenes. Empresas, organizaciones y Administraciones Públicas ya están contribuyendo a un Pacto por la Juventud que tenga un impacto tangible en el futuro de los jóvenes y en la competitividad del país.

Germán Granda es director general de Forética

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