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Batalla abierta entre Boeing y Bombardier: EE UU impone un arancel del 220% a la canadiense

Boeing acusa a su rival de recibir ayudas públicas Peligran puestos de trabajo en Belfast

Un avión de Bombardier CSeries AP

Aumenta la tensión entre Estados Unidos y Canadá en defensa de su industria aeroespacial. El Departamento de Comercio estadounidense ha impuesto un arancel del 219,63% a cada aeronave Bombardier Serie C que se importe. La medida supone un espaldarazo a su fabricante nacional, el gigante Boeing, que previamente había acusado a su rival estadounidense de haber recibido subsidios públicos que distorsionaron la competencia y pidió al Gobierno la imposición de araceles de compensación.  

Según el Departamento de Comercio, Bombardier, con sede en Montreal, utilizó ayudas del Gobierno por más de 3.000 millones de dólares, para vender sus aviones a precios artificialmente bajos en Estados Unidos.

La disputa se refiere a un pedido de 75 aviones de la serie C que en abril de 2016 realizó Delta Airlines y Boeing acusa al fabricante canadiense de utilizar las mismas prácticas anticompetitivas que utilizó Airbus en los años noventa, según Boeing.

La penalización de EE UU contra Bombardier solo entrará en vigor si la Comisión de Comercio Internacional de  Estados Unidos falla a favor de Boeing, un dictamen que se conocerá la semana que viene. . 

Boeing dijo en un comunicado que la disputa "no tiene nada que ver con la limitación de la innovación o la competencia, que acogemos con agrado. Más bien, tiene todo que ver con mantener un nivel de juego y velar por que las empresas aeroespaciales respeten el comercio acuerdos ". Bombardier, por su parte, ha calificado a la decisión de “absurda".

La decisión de Estados Unidos puede tener además coletazos en la política británica. La fábrica desd donde se fabrican los aviones está situada en Irlanda del Norte, en Belfast, y el arancel pone en riesgo la continuidad de la planta. 

Un diputado del primer partido norirlandés,  el partido unionista, ha asegurado que hará "todo lo necesario" para mantener los puestos de trabajo. Ocurre que el apoyo de este partido es fundamental para el débil Gobierno de Theresa May, que necesita su apoyo para lograr la mayoría en el Parlamento, como ocurrió en su investidura. 

De hecho, Theresa May ya ha declarado sentirse "defraudada" por la decisión y ha emplazado al presidente Dondlad Trump a encontrar una solución negociada al conflicto. 

Hace unos días, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, afirmó que Canadá no comprará aviones de combate a la compañía estadounidense Boeing, tal y como tenía previsto, si insiste en demandar a la empresa canadiense Bombardier por competencia desleal.

"No haremos negocios con una empresa que está ocupada en presentar demandas contra nosotros e intenta eliminar nuestros empleos en el sector aeronáutico", afirmó.


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