España se prepara para crecer con el acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá

El pacto abrirá oportunidades en contratos públicos y en sectores como la alimentación

Bruselas considera que las empresas más beneficiadas serán las pymes

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El ministro de Comercio de Canadá, Francois-Philippe Champagne, saluda a la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom.

Nueve años después de que arrancaran las negociaciones este jueves entra en vigor de forma provisional el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA, por sus siglas en inglés). Un acuerdo que derriba los aranceles que encarecen los bienes y servicios que se compran y se venden entre ambas regiones y que supone una oportunidad para las empresas españolas. Sin embargo, el pacto nace cogido con alfileres, ya que tendrá que ser ratificado por los 28 parlamentos nacionales que componen la Unión Europea para su entrada en vigor definitiva. Las reticencias de Alemania y Francia a firmar un tratado que anteponía los intereses de los inversores frente al de los estados y que podía imponer laxitud en cuestiones medioambientales o sociales eran límites que algunos estados no estaban dispuestos a cruzar. Buena prueba de ello es que el parlamento de la región de Valonia estuvo a punto de tirar abajo el acuerdo antes de que fuera ratificado por el Parlamento Europeo. Más allá de estas cuestiones, ¿qué ventajas proporcionará el acuerdo de libre comercio a las empresas españolas y europeas?.

Cifras. La UE exportó bienes en 2016 por 35.200 millones e importó por 29.100 millones de euros, lo que arroja un saldo favorable de 6.100 millones. En el caso de los servicios, la balanza comercial también es favorable para los intereses europeos, con un saldo favorable de 5.900 millones en 2016. El interés de la UE por liberalizar los intercambios se centra en dos aspectos: tener acceso a la contratación pública y limitar los monopolios en sectores como la alimentación.

España. El consejero económico y comercial de España en Ottawa, Miguel Ángel Feito, apunta que la entrada en vigor del pacto blinda 143 denominaciones de origen europeas, de las que 23 son españolas, ligadas a aceites de oliva (Estepa o Sierra de Cazorla), carne (Guijuelo o Vic), quesos (Mahón o Manchego) o cítricos (Valencia). Los dos sectores más beneficiados son las bebidas alcohólicas y el queso, donde existen limitaciones a la entrada de productos españoles. Un buen ejemplo se produce en la provincia de Ontario, donde vive el 40% de la población y están las dos mayores ciudades (Toronto y Ottawa). En esa provincia solo está permitida la venta de vino importado en 60 tiendas. “Los monopolios no desaparecen con el CETA, pero se reducen las prácticas discriminatorias”, apunta Feito. En el caso del queso, las importaciones que excedieran el contingente estaban gravado con un arancel del 220%. El CETA eleva las importaciones en 16.800 toneladas para los quesos de calidad y en 1.700 toneladas los de uso industrial.

Constructoras y energéticas. La apertura de la licitación pública y los planes inversores para el oeste del país por un importe de 130.000 millones de euros han puesto a estas compañías como las principales beneficiarias. Algunas, como Ferrovial, ya han echado cuentas sobre el importante beneficio que supondrá para sus proyectos. En un encuentro con analistas, el consejero delegado de Cintra, Enrique Díaz Rato, otorgó un valor de 9.560 millones a su filial Cintra, de los que el 81% corresponden a la autopista 407 ETR de Toronto.

Corea del Sur. Las autoridades comunitarias defienden el valor de la libertad comercial para impulsar los intercambios de bienes y servicios con otras zonas con el último ejemplo reciente. El que derribó las barreras comerciales entre la UE y Corea del Sur entró en vigor desde 2011. Desde esa fecha, las exportaciones europeas han aumentado un 55 %, con un crecimiento espectacular en las ventas de coches (se han triplicado), lo que ha provocado que el déficit comercial europeo se haya convertido en superávit en cinco años. 

Pymes. Hay 5.449 empresas españolas que exportan bienes a Canadá. De ellas el 91% son consideradas pymes. Las autoridades comunitarias consideran que estas últimas serán las más beneficiadas por el CETA.

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