referendum cataluña
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (c), junto al vicepresidente Oriol Junqueras (i), y los diputados Roger Torrent (3d), Marta Rovira (2d) y Lluís Corominas (1d). EFE

Por qué el mercado no da ningún crédito al ‘procés’ independentista

Los inversores, convencidos de que se impondrá la legalidad

"Si se creyeran la secesión estarían vendiendo como locos", dice un gestor

Si los inversores se lo creyeran estarían vendiendo España como locos y no es así”. Estas declaraciones de un gestor resumen el sentimiento general que hay en el mercado después de que el desafío de los independentistas siguiera adelante con la aprobación esta misma semana de la ley del referéndum en Cataluña.

La agenda política viene cargada en las próximas semanas de citas relevantes para los inversores pero ninguna referente a Cataluña. La reunión del BCE en este arranque de septiembre, de la Fed el próximo día, la negociación del techo del gasto en EE UU y las elecciones en Alemania son algunos de los acontecimientos más importantes que tendrán lugar en las próximas semanas y que marcarán la tendencia de los mercados.

“Con el tema de Cataluña, llevamos un montón de tiempo. De hecho tuvimos un referéndum que luego se convirtió en consulta y más tarde otras elecciones y esas elecciones supuestamente eran incluso para declarar la independencia si se daban las mayorías adecuadas. Pero ahora vuelve a haber un referéndum. Creo que el mercado está en general muy anestesiado con este tema porque la probabilidad que le da a que haya de verdad una independencia o un descarrilamiento de la actividad económica es mínima”, explica Joaquín Casasús, director general de Abante Asesores Gestión.

“Está claro que este tema da mucho juego en debates y tertulias pero creo que no se le está dando importancia desde el punto de vista de mercado. A efectos prácticos no va a pasar nada”, agrega el experto.

Y es que los analistas creen que los inversores apuestan porque, finalmente, la sangre no llegue al río y se imponga la legalidad. Aunque los gestores no están infraponderando el riesgo de España en sus carteras, sí que existe cierto recelo aunque difícil de cuantificar.

En este sentido, Juan José Fernández Figares, director de análisis de Link Securities, explica que “con los fundamentales que presenta la economía española y con las expectativas de resultados que manejan las compañías cotizadas, y siempre teniendo en cuenta las valoraciones, la Bolsa española se habría comportado mejor estos meses de no ser por la amenaza secesionista”.

Pendientes de la deuda

En cuanto a la evolución del bono a diez años, fuentes de mercado llaman la atención sobre el hecho de que la prima de riesgo española esté 20 puntos básicos por encima del diferencial que había en agosto, aunque es difícil de cuantificar si esta subida es por culpa del tema de Cataluña.

Fernández Figares, de Link Securities, advierte no obstante que “los bonos están tranquilos, entre otras cosas porque no hay mucha actividad y el BCE sigue activo y presente en el mercado”.

Por su parte, Roberto Berzal, Sales Trader de Orey iTrade, asegura que el referéndum de Cataluña es un problema “muy focalizado a nivel nacional”, por lo que descartan que se pueda llegar a convertir en un foco de riesgo a nivel europeo.

Aun así desde Orey iTrade avisan que puede haber un ligero repunte de la volatilidad en los días de la consulta, pero sin ir mucho más allá, ya que encima de la mesa habrá otros temas más importantes a nivel UE (revalorización del euro, reducción balance BCE, decisión de tipos, posible salida de la QE, entre otros).

Y es que a la hora de hacer recomendaciones de inversión en Abante tratan de abstraerse de los temas políticos ya que, según explica Joaquín Casasús, “al final, la evolución de los mercados depende mucho más de la evolución de las empresas y de los beneficios empresariales y estos, generalmente dependen mucho más de otros factores que no son políticos”.

Rating de España

Habrá que esperar a las próximas calificaciones de las agencias de rating. A pesar de mantener el rating de España en 'BBB+' y elevar la perspectiva de estable a positiva en el mes de junio, Fitch indicó en un comunicado que había decidido dejar la misma nota a España y entre las razones mencionó las "tensiones" entre Cataluña y el Gobierno nacional y no anticipa "un trastorno significativo para la economía" a causa del desafío independentista.

Standard & Poor's revisará su calificación de solvencia de España, actualmente en BBB+, el día 29, dos días antes de la fecha del referéndum catalán, y Moody´s lo hará el 20 de octubre.

Normas
Entra en EL PAÍS