Bankinter lanza una ofensiva de estructurados para su banca privada

Desde agosto ha lanzado 16 emisiones por 62 millones

Utilizan como activos subyacentes a índices bursátiles y valores cotizados

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Sucursal de Bankinter.

Bankinter se ha lanzado a la emisión de deuda entre sus clientes de banca privada y banca de empresas. La entidad dirigida por María Dolores Dancausa ha reforzado desde el mes de agosto la emisión de pasivo dirigido a este colectivo de clientes en un momento en el que la rentabilidad de los depósitos bancarios se mantiene en mínimos. Así, el tipo de interés de las imposiciones a plazo fijo se sitúa entre el 0,09% de las imposiciones a un año y el 0,11% en las de entre un año y dos meses, según los últimos datos del Banco de España.

El banco ha lanzado desde que arrancó el mes de agosto 16 emisiones de bonos estructurados por importe de 61,8 millones de euros en total y dirigidos a clientes minoristas o a aquellos de banca privada y banca personal de la entidad. Desde Bankinter explican que es un producto enfocado a una tipología de clientes más sofisticada, que entienda las características de dicho activo, y que disponga además del importe mínimo requerido, que oscila entre los 50.000 y los 100.000 euros. Desde la entidad descartan que se vaya a comercializar masivamente entre sus clientes.

Todas las emisiones utilizan como activos subyacentes índices bursátiles europeos, como el Euro Stoxx 50 o el Ibex, estadounidenses como el S&P 500, y valores cotizados también europeos, entre los que están bancos como Santander, BBVA, CaixaBank e ING. También emplean como referencias a la petrolera francesa Total, la farmacéutica Bayer o la teleco Orange.

Estas emisiones de bonos estructurados podrán ser amortizadas por Bankinter, que explica en los folletos que podrán dar lugar a “rendimientos negativos e incluso recibir en el momento de amortización un número de títulos del activo subyacente en lugar del nominal invertido”. En la documentación de los mismos consta también que en caso de que la evolución del subyacente utilizado en cada una de las emisiones fuera desfavorable, el inversor podría perder una parte, o el total, de su inversión inicial. Este último es, sin embargo, un escenario casi imposible: supondría que el subyacente se ha volatilizado.

Así, por ejemplo, una de las últimas emisiones realizadas por Bankinter, de 2,2 millones de euros de importe total y vencimiento en 2022, está referenciada a BBVA. Según el folleto, el inversor podrá recibir un cupón semestral del 4,65% anual. A cada fecha de pago de cupón, si la acción de BBVA es igual o se sitúa por encima del precio inicial –7,452 euros–, el inversor recibiría dicho interés y se cancelaría el bono.

En el caso de que no sea cancelado antes de tiempo, el inversor recibirá en la fecha de amortización final del bono –septiembre de 2022– el 100% de su inversión inicial si la acción de BBVA fuera superior o igual a los 5,2164 euros. Si se sitúa por debajo de ese precio en las fechas del cupón, el inversor no recibirá nada, pero no sufrirá pérdidas. Si cierra por debajo de ese precio el 1 de septiembre de 2022, el inversor asumiría las pérdidas como si hubiera comprado acciones de BBVA a 7,452 euros.

De todas las emisiones colocadas en este periodo por Bankinter hay una, la de mayor cuantía –17,3 millones de euros– que está dirigida a clientes institucionales. Se trata de un bono ligado a la evolución del Euro Stoxx 50 y a la del S&P 500.

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