La banca despega en Bolsa por encima de la precrisis

Sabadell y CaixaBank baten récord de subidas de sus acciones

Rapapolvo del BCE a Guindos por Kutxabank

Bancos españoles pulsa en la foto

La crisis financiera parece que se ha evaporado, o por lo menos eso quiere demostrar la evolución de las acciones de los bancos españoles en lo que va de año –salvo excepciones, como Popular–. Eso sí, la crisis se ha diseminado en el tiempo tras dejar un gran reguero de víctimas entre clientes, bancos y economía. El último en caer ha sido Banco Popular (el pasado 7 de junio), cuya debilidad comenzó con la crisis inmobiliaria, aunque no ha sido hasta ahora cuando su situación era tan precaria que ya no daba para más en solitario. En septiembre, de hecho, presentará sus cuentas del primer semestre (su última etapa en solitario, ya que el 7 de junio Santander lo adquirió por un euro). Presentará unas pérdidas superiores a los 12.000 millones de euros, que se suman a los casi 3.500 millones de números rojos con los que cerró el pasado ejercicio.

Otro de los bancos que tampoco podrá seguir un camino en solitario y menos salir a Bolsa, como era su destino, es BMN. Esta entidad dará el sí definitivo a su unión con Bankia el próximo día 14 de septiembre, fecha en la que sus juntas aprobarán su fusión. Alrededor de esos días el Gobierno aprovechará también para vender a inversores institucionales algo más del 7% de Bankia ya con BMN.

Con estas operaciones el mapa bancario español parece que se sacude los últimos vestigios del peor capítulo de la historia del sector. La salida a Bolsa de Unicaja el pasado 30 de junio, la publicación del real decreto que regula el sector de las cooperativas de crédito o una modificación en la ley de fundaciones bancarias que solo beneficia a Kutxabank, rematan el encaje de bolillos del sector financiero tras la crisis. Bueno, salvo excepciones, que en casi todas las labores complicadas de encaje siempre las hay algún punto que se tuerce o se escapa.

El mercado intenta celebrar el fin de las sombras que pudieran quedar en el sector con fuertes alzas entre los bancos que cotizan en el Ibex 35. En lo que va de año la cotización del conjunto de las principales entidades financieras (Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Bankinter) ha subido de media un 19,4%.

Hay que remontarse a 2009 y 2003 para encontrar subidas tan altas en estos valores. Incluso en algunos, como Banco Sabadell, CaixaBank desde que comenzaron a cotizar sus títulos nunca habían experimentado una mejora tan sustancial.

Sabadell lleva una subida desde enero al pasado jueves del 43,2%, el mayor impulso en Bolsa desde que se estrenó en el parqué en 2001. El alza de sus títulos superan así el que experimentaban antes de la crisis. La subida de CaixaBank llega al 42%, la más importante también desde que salió a Bolsa como Criteria en 2007 para en 2011 dejar paso en el parqué a CaixaBank.

Los analistas explican la fuerte subida de Sabadell en la contribución de su negocio en Reino Unido y la venta en julio de su filial en Estados Unidos por casi 800 millones de dólares, unos 680 millones de euros.

En el caso de CaixaBank su revalorización puede deberse, según los expertos, al lanzamiento en febrero de una opa sobre el portugués BPI y hacerse con el 84,5 % de su capital. Esta operación supuso un balón de oxígeno para la entidad, ya que lograba por fin poner en valor su inversión en Portugal tras varios años con el 44% del capital de BPI, pero con las manos atadas para poder hacer algo, ya que solo tenía el poder político del 20%.

El resto de los valores –con excepción de Bankia, que comenzó a cotizar en julio de 2011–, tuvieron su mejor momento en Bolsa (por revalorización, no por precio) en 2009. Lógico si se tiene en cuenta el desplome que se produjo en todas las Bolsas internacionales, y sobre todo en el sector financiero, provocado por la caída en septiembre de 2008 de Lehman Brothers, el que era el cuarto banco de inversión más grande de Estados Unidos, con 680.000 millones de dólares en activos.

Ahora, los bancos españoles han vuelto a recuperar la confianza de los inversores gracias a la mejora de la situación económica y a las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) normalice su política monetaria.

Los mercados parecen estar descontando la posible vuelta a tasas positivas del euríbor, según mantienen varios analistas. La banca española será la más beneficiada de esta futura subida de tipos, de ahí las favorables perspectivas de mejoras de sus cuentas de resultados.

La mejora de sus márgenes con el giro de la política monetaria de Mario Draghi, unido a unas menores necesidades de provisiones por la caída de la morosidad, el crecimiento económico y por lo tanto del consumo son mensajes que los inversores han tenido en cuenta a la hora de apostar por el sector financiero español. “Tampoco vemos riesgos políticos inmediatos, aunque estamos expectantes al desenlace del intento independentista del Gobierno catalán”, declara un analista, que prefiere no identificarse. Pese a este hecho, recuerda que las primas de riesgos de capital y de crédito se mantienen estables.

Cambiando de asunto, aunque el tema siga siendo la banca, y solo en forma de apunte. El Banco Central Europeo (BCE) ha vuelto a tirar de las orejas al Gobierno español, y más en concreto al ministro de Economía, Luis de Guindos a cuenta de la norma hecha ad hoc por este departamento para Kutxabank. En una carta, del 19 de julio firmada por Danièle Nouy , responsable de la supervisión bancaria europea, y dirigida al eurodiputado Enrique Calvet, insiste en que al BCE no le ha gustado la reducción del 50% al 30% del porcentaje mínimo de dividendos que las fundaciones bancarias deben destinar a un fondo de reserva si no quieren perder el control de su banco. Tampoco le que se amplíe de cinco a ocho años, es decir, hasta 2004, el plazo para completar este fondo. La única destinataria de la norma es KutxaBank.

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