El 'brexit' puede destruir la mitad del empleo de la City

Oliver Wyman calcula el traslado de 40.000 banqueros con un divorcio duro

El sector necesitará entre 35.000 y 59.000 millones de capital extra

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La poderosa industria financiera británica no va a sentarse a esperar a marzo de 2019 para responder al desafío que el brexit plantea para su negocio. Será entonces cuando se cumplan los dos años previstos en los que Reino Unido negociará con Bruselas su salida de la Unión Europea y el sector no está dispuesto a arriesgarse a un divorcio traumático que le cierre el acceso al mercado único europeo. Gigantes como Citi, Nomura o Morgan Stanley ya han avanzado su intención de buscar una sede europea alternativa a Londres para su actividad, o al menos para parte de ella, en una carrera en la que Fráncfort está como plaza favorita.

El sector se juega mucho. En especial los bancos estadounidenses y asiáticos asentados en la City y que hasta el momento han tenido abiertas las puertas del conjunto del mercado europeo gracias a su operativa en Londres. El brexit cambia por completo el escenario y puede provocar el éxodo de hasta 40.000 empleados de banca si se materializa en su versión más dura, según apunta un informe de la consultora Oliver Wyman publicado hoy. La firma señala que los bancos afincados en Londres está trabajando sobre el peor de los escenarios, el de una ruptura drástica entre Reino Unido y la Unión Europea, sin que haya tiempo para esperar a ver cómo se desenvuelven las negociaciones hasta marzo de 2019.

“Si un banco desea mover su plantilla antes de marzo de 2019, siendo realistas debe hacerlo como muy tarde el próximo verano, quizá incluso antes”, advierte Matt Austen, jefe de servicios financieros para Reino Unido de Oliver Wyman, que señala que las entidades están planteando su mudanza desde Londres como un movimiento sin marcha atrás.

Oliver Wyman apunta que el traslado inicial de plantilla podría oscilar entre los 12.000 y los 17.000 puestos de trabajo pero la cifra podría elevarse hasta los 40.000 empleos si se incluyen actividades como la de las cámaras de compensación y liquidación, que concentran en Londres el negocio con derivados en euros y sobre el que el BCE aspira a ejercer el control, dado que Reino Unido dejaría de pertenecer a la Unión Europea.

El impacto del brexit podría llevar a alcanzar a la mitad de la fuerza laboral del sector financiero en Reino Unido, en el que trabajan de forma directa alrededor de 80.000 personas, según el informe de Oliver Wyman. La consultora matiza el cálculo que hizo el pasado mes de octubre, en un informe encargado por el lobby financiero TheCityUK, en el que afirmaba que podrían desaparecer 75.000 empleos en la industria bancaria británica a causa del brexit, incluyendo compañías de seguros y gestoras, con una pérdida para las arcas británicas de 10.000 millones de libras en impuestos.

La ruptura con la Unión Europea tendrá un impacto no solo a nivel operativo, consecuencia del traslado de negocio a otras ciudades europeas y cuyo coste puede ascender a 1.000 millones de dólares según Oliver Wyman. El divorcio de la UE tendrá también un elevado coste en términos de capital y la consultora calcula necesidades extra de entre 30.000 y 50.000 millones de dólares (de de 35.400 a 59.000 millones de euros) con los que responder a las exigencias regulatorias de las nuevas filiales en suelo de la UE. La cuantía es equivalente a entre el 15% y el 30% del capital comprometido actualmente en la región por la banca de inversión y puede tener un impacto del 2% en la rentabilidad.

Fráncfort, la alternativa predilecta

La decisión de Reino Unido de abandonar la UE, aprobada en referéndum hace ya más de un año, ha desatado una carrera entre las principales ciudades europeas para convertirse en sede alternativa a Londres. Fráncfort, París, Luxemburgo, Dublín y Madrid se postulan para acoger el negocio de los bancos con sede en Reino Unido, en especial de los estadounidenses y asiáticos, más presionados para marcharse si desean asegurarse el libre acceso al mercado único europeo.

La CNMV y el Ministerio de Economía están concentrando esfuerzos para atraer negocio desde la City. Compiten con la ventaja del idioma con la que cuenta Dublín, además de su atractivo impuesto de sociedades, con el reclamo fiscal que también plantea Luxemburgo y su desarrollada industria de gestión de activos y con el reclamo de Fráncfort como sede del Banco Central Europeo. Por el momento, solo Citi se ha planteado el traslado a Madrid de un pequeño equipo de banca privada, mientras que UBS ha reconocido que la capital madrileña está entre sus opciones para el traslado desde Londres, junto a Ámsterdam y Fráncfort. La ciudad alemana es de hecho el destino que mayor interés ha despertado hasta el momento como alternativa a Londres.

Nomura, Morgan Stanley y Standard Chartered ya han confirmado el traslado de parte de su plantilla desde la capital londinense a Fráncfort, que también es la opción con más posibilidades para Goldman Sachs y UBS, según apunta Bloomberg. HSBC ha optado por París mientras que Bank of America Merrill Lynch ha elegido Dublín como base operativa en la UE.

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