Evolución del euríbor a 12 meses Ampliar foto

El euríbor asegura tres años más de hipotecas baratas

El tipo de referencia marca mínimos negativos en el -0,160%

Los expertos no prevén tasas positivas hasta 2020

Lo del euríbor a 12 meses, que lleva casi año y medio en negativo y sigue cayendo con fuerza cuando la expectativa de los tipos de interés es al alza, empieza a ser un curioso caso, como el de Benjamin Button, un personaje de película cuya vida transcurre en sentido contrario a la del resto de la gente. El índice hipotecario de referencia volvió a registrar un mínimo histórico al cierre de junio en el -0,149%. Y apenas arrancado julio ya está en el -0,16% de media provisional. La tendencia decreciente continúa y los expertos no auguran un euríbor positivo hasta bien entrado 2019 o 2020, de modo que la planicie se mantendrá al menos otros tres años.

Gustavo Martínez, analista de XTB, señala que lo que explica este fenómeno es el exceso de liquidez en el mercado. “Mientras el Banco Central Europeo continúe con su plan de estímulos, la oferta monetaria en poder de la banca va a superar ampliamente a la demanda real de crédito que, por motivos diversos, no se ajusta a la oferta monetaria”.

Con todo, la impresión del experto de XTB es que “la tendencia bajista del euríbor puede estar llegando a su fin con el tapering que el BCE tiene pensado a partir de diciembre”. Subraya además que está empezando a aparecer inflación en ciertos sectores, tales como la construcción y el turismo, y esto puede precipitar la subida de tipos de interés impulsando al alza el euríbor. Así, en su opinión, el cambio de tendencia se verá a comienzos de 2018.

En su reciente discurso en Sintra, Mario Draghi dijo sin embargo que mientras los riesgos de deflación han disminuido, la normalización de la inflación hasta rondar el objetivo del 2% llevará tiempo. En general, los expertos piensan que Draghi se tomará con calma la retirada de las medidas expansivas (aunque la renta fija ya lo anticipa y las rentabilidades de la deuda se han disparado) y la subida de tipos no será en breve. Andbank sostiene que los datos económicos favorables “empujarán al BCE a abandonar su política de estímulos, pero con una reducción muy gradual cuyo debate probablemente se intensificará según nos acerquemos a 2018”. El departamento de análisis de Bankinter estima que el BCE “inyectará progresivamente menos liquidez hasta dejar de hacerlo totalmente a finales de 2018 para, a continuación, en 2019, subir el tipo de depósito desde -0,4% a 0% y el director, desde 0% hasta 0,25%. Así, su previsión sobre el euríbor a 12 meses es que se moverá alrededor del -0,15% hasta finales de 2017 para elevarse levemente hasta un rango del -0,1% y 0,2% en 2018. Ya para 2019 espera otra ligera alza, hasta situarse entre un mínimo del 0% y un máximo del 0,3%.

Y el escenario que maneja el propio Gobierno español es el siguiente: mientras presupone un crecimiento sostenido del tipo de interés de la deuda española a diez años, desde el 1,7% actual al 2,1% en 2018, el 2,5% en 2019 y el 2,8% en 2020, estima que el euríbor a tres meses permanecerá casi invariable: pasará del -0,3% en 2017 al -0,2% en 2018 para cambiar a tasas positivas, pero muy modestas, ya en 2020.

Tras el fracaso de la creación de un nuevo euríbor basado en transacciones reales, que fue declarado inviable el pasado mayo, el euríbor actual calculado a raíz de estimaciones de la banca seguirá siendo la referencia, al menos hasta que cuadre el euríbor híbrido, la alternativa en la que se trabaja ahora.

Tipo fijo o variable

Hipotecados. La caída del euríbor sigue beneficiando a los hipotecados a tipo variable, dado que se traduce en un abaratamiento de los préstamos a los que les toque revisión. Para una hipoteca media de 120.000 euros a 20 años, la rebaja de la cuota mensual será de algo más de 5 euros al mes o 60 al año.

Dilema. Quienes estén pensando en contratar una hipoteca tienen el dilema de si elegir un tipo de interés fijo o variable. Dado que todavía tardarán en llegar las alzas del euríbor, ahora mismo los tipos fijos, que de media rondan el 3%, salen más caros que por ejemplo un diferencial medio del 1% al que hay que sumar el euríbor. Sin embargo, a largo plazo, los tipos fijos blindan frente al probable incremento del euríbor cuando suban los tipos oficiales y garantizan cuotas estables.

Oferta. Según la Asociación Hipotecaria Española (AHE), las hipotecas concedidas a tipo fijo siguen ganando protagonismo, en detrimento de las variables, que reducen su peso. Con datos de marzo, el 41,9% de la nueva producción de hipotecas se formalizó a tipo variable (en 2016, el promedio fue del 46,3%). La estrategia hipotecaria de la banca ha dado sus frutos y los tipos fijos (tanto mixtos como a término) suponen ya el 58%.

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