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Adolf Rousaud: "España puede ser la California de Europa en innovación"

El bufete RCD prevé crecer este año por encima del 20%, con la vista puesta en Asia Pide normas societarias más simples para favorecer el emprendimiento


Rousaud Costas Duran (RCD) es uno de los bufetes con mayor crecimiento y proyección de negocio del país. Cuenta con más de 200 profesionales, repartidos en 20 áreas y sectores. Su socio director, Adolf Rousaud, conversa con CincoDías sobre los planes del despacho, las tendencias del sector y de la economía española en general.

¿Qué valoración hace de los últimos resultados del bufete?

R: Muy positiva: llevamos dos años con un crecimiento superior al 20%. Y el primer trimestre de 2017 ha sido el mejor de nuestra historia. Prevemos crecer este año otra vez por encima del 20%. El objetivo es acercarnos a 30 millones de euros de facturación. Estamos por encima del presupuesto.

P: ¿Cuál es la clave para poder crecer a dos dígitos de forma continuada?

R: En primer lugar, una masa crítica y asentamiento en algunos sectores para tener un crecimiento orgánico constante. En segundo lugar, la firma es muy atractiva para abogados con experiencia comercial que buscan una firma dinámica y joven, bien posicionada en nuevas economías. Estos profesionales que no se encuentran cómodos en despachos tradicionales. Además, tenemos factores geográficos. Uno es Madrid; con gran posibilidad de crecer. El otro es el área internacional. Hemos desarrollado muchas operaciones en Extremo Oriente, especialmente en China y Corea. Barcelona es un punto de atracción para esas economías y un punto de entrada para la economía española. Aquí somos un referente.

P: ¿Cuál es el plan de expansión del bufete?

R: Aprovechar estos vectores de crecimiento. En Cataluña y su área de influencia tenemos crecimiento orgánico sostenido. Es cuestión de ir cogiendo cuota de mercado. También nos ayuda el cambio generacional: la edad media de los socios del despacho es 43 años. Cuando los hijos pasan a tomar el control de las compañías, buscan abogados de su edad y que hablen su mismo lenguaje. Otro vector es seguir captando el talento y profesionales emprendedores que quieran participar de un proyecto dinámico, donde desarrollar sus capacidades.

P: ¿Esto no lo cubren los grandes bufetes?

R: Tienen una estructura madura, rígida, que no facilita la meritocracia. En nuestro despacho, la edad no es un factor, lo es el conocimiento, la experiencia y las actitudes. Las firmas más consolidadas arrastran unos modelos que han contribuido a su consolidación pero que solidifican la parte superior de la pirámide y suponen un freno para quien viene por detrás.

P: Volviendo a planes de expansión, ¿ha dicho Cataluña, Madrid...?

R: Cataluña es la inercia. En Madrid estamos consolidados con más de 70 personas en la oficina y nuestro posicionamiento es seguir incorporando socios de ese perfil.

P: Y en el ámbito internacional, ¿Asia?

R: Por descontado. China cuenta con un empresariado potente, dispuesto a hacer adquisiciones fuera del país. Y España es interesante para ellos. Es puente hacia Latinoamérica. Si España sabe jugar sus cartas puede generar mucha actividad. La proyección internacional de los despachos es proporcional a la de la economía en la que están. Durante la crisis España ha sido un país muy atractivo, se han podido comprar compañías muy baratas. Ahora, hay interés en el real state y determinados sectores industriales. Son operaciones de toma de posición en el mercado español. Esto durará, al menos, dos o tres años.

P: En cuanto a las áreas, hay cierta predilección en el bufete por el emprendimiento y la innovación...

R: Hace 20 años los despachos se clasificaban según la metodología clásica del Derecho romano, mercantil, laboral, fiscal… Hoy hay que hacer una matriz que cruce eso con sectores de actividad. Hay servicios que se han comoditizado, con calidad pero con poco valor añadido. Cada despacho se tiene que diferenciar por verticales sectoriales potentes, donde hay valor añadido. Es el caso del Derecho farmacéutico, el deportivo, el del seguro. Hay que estar atentos a las nuevas tecnologías y los desarrollos legislativos que se necesiten.

P: ¿Cómo están afectando las nuevas tecnologías a los despachos?

R: Por un lado, las demandas de nuestros clientes se transforman radicalmente y a una velocidad nunca vista y debemos darles respuesta El otro eje es interno. Como despacho, debemos ser capaces de integrar esos instrumentos porque facilitan el trabajo pero, al mismo, tiempo, preservando los aspectos inherentes a nuestra profesión: la confidencialidad, la seguridad y la relación de confianza abogado-cliente.

P: El despacho toca áreas como el mundo deportivo. ¿Sigue habiendo filón ahí?

R: Sí. El mundo deportivo necesita de soporte legal como cualquier otro sector. Hay fusiones y adquisiciones, contratación mercantil, temas de compliance, de Derecho penal. Ahí es donde estamos bien posicionados, y seguiremos creciendo.

P: ¿El despacho crecerá con fusiones?

R: Seguiremos incorporando socios de otras firmas que buscan una plataforma para desarrollarse. Es nuestro modelo. No tenemos intención de fusionarnos con otro despacho. Contamos con una filosofía particular y definida. Priorizamos el encaje personal y la capacidad técnica, más que el encaje de negocio. Eso garantiza la estabilidad de la firma. Una fusión a gran escala generaría dificultades de integración.

P: ¿El área de fusiones y adquisiciones es una prioridad para el bufete?

R:  RCD se situó en 2016 en primeras posiciones en la lista de asesores legales más activos por número de operaciones, y por segundo año consecutivo, fuimos los más activos en operaciones de capital riesgo y nos situamos en el top 5 en operaciones de M&A.
La economía española sigue repuntando.

P: ¿Es buen momento para fusiones empresariales y mayor inversión exterior?

R: Por descontado. España es un lugar atractivo para ser base de smarts companies en el área de la innovación. En áreas como biotecnología o farma España es puntera. Somos una plataforma atractiva para estos sectores. España puede ser la California de Europa en innovación y los despachos debemos ir ligados al emprendimiento.

P: ¿Qué es lo que le falta a la legislación actual para ello?

R: Agilidad y eficacia. Y normas menos complejas. Hay más de 3.000 cambios en la normativa tributaria en un año. Esto es una barrera de entrada para la dinamización de la economía y mina la seguridad jurídica.

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