Los últimos días de Popular: 18.000 millones salieron del banco en dos semanas

La entidad envió una carta al BCE autoevaluándose y reconociendo falta de liquidez

Saracho planeaba una reunión con el Banco Central, que frustró la caída en Bolsa

Banco Popular
REUTERS

Banco Popular vivió entre la semana pasada y principios de la presente los días más angustiosos de su historia, con la salida de unos 18.000 millones de euros en unos 15 días. Su aún presidente, Emilio Saracho, tenía previsto reunirse ayer martes con los directivos del Banco Central Europeo (BCE). Su objetivo era trasladar al supervisor europeo la situación de la entidad y las medidas que se estaban tomando, como las que consideraba posibles adoptar para salvar a Popular de su intervención. Pero los acontecimientos le sobrepasaron unos días antes. Popular ya había sido intervenido por el BCE tras darse por desierta la subasta privada que había convocado JPMorgan para vender la entidad. La caída en picado en Bolsa de los títulos de Popular desde el miércoles pasado daban ya una pista de que la la solución privada de la venta de Popular no era factible. En cuatro días el banco había perdido más del 50% de su valor. Además, se estaba produciendo una sangrienta salida de depósitos del banco que llevaron a la firma a hundirse sin remedio. 

Ayer, de hecho, el banco tuvo que enviar al BCE una carta autoevaluándose y la conclusión era clara. "No hay liquidez para el miércoles, 7 de junio", según aseguran varias fuentes financieras. El BCE, de hecho, ha asegurado en un comunicado que declaró "la inviabilidad" de Popular hoy, después de que las autoridades comunitarias detectaran que la entidad podría registrar unas pérdidas de hasta 8.200 millones de euros en el escenario más estresado, según las pruebas de estrés realizadas.

Pero, anntes, ya desde el viernes, los contactos entre Saracho y los responsables de la supervisión europea habían intensificado sus negociaciones con el objetivo de evitar una caída irremediable de Popular, que terminó en su intervención con una venta exprés en subasta definida como competitiva en la que a última hora se presentó BBVA. Se había activado por primera vez el plan de resolución europeo, que permite salvar un banco, pero con el dinero de los accionistas y bonistas de la entidad en primer lugar, para evitar que sea el contribuyente nuevamente el que cargue con su reflotamiento para su posterior venta, como ha ocurrido hasta ahora.

Llegados a este punto la reunión del martes ya no tenía sentido, el destino de Popular ya estaba en manos del BCE, FROB y de Santander y en menor medida de BBVA. El FROB así realizó a las 22 horas de ayer una subasta exprés, de cuyos resultados fueron informados esta mañana a las 7,00 horas los consejeros de Popular (recibieron un email ayer por la noche con la convocatoria) que un día antes conocieron la delicada situación de Popular y su destino final, aunque pensaban que la subasta tardaría aún un par de día en resolverse.Pero no. Hoy han conocido que Santander se queda con Popular por un euro, aunque hará una ampliación de capital de 7.000 millones para absorber la entidad.

Unas horas antes, el martes por la tarde los ya exconsejeros de Popular habían sido también reunidos para comunicarles que había dos potenciales ofertas finales por la entidad, Santander y BBVA, que a última hora se había interesado (o le habían pedido) en participar en su compra tras activarse el nuevo sistema europeo de resolución. Bankia ya había abandonado la competición inmersa en su fusión con BMN y sin posibilidad de quedarse de forma inmediata con este banco, ya que no podía crecer más hasta 2018 por imperativo de Bruselas tras haber recibido ayudas públicas por 22.424 millones de euros.

Mientras, en las oficinas de Santander, sobre todo, según confiesa la directora de una de sus sucursales, el rumor de que se iban a quedar con Popular corría como la pólvora desde el lunes. Claro, todo rumorología ahora cumplida. Las entradas de cuentas de Popular llenaban los mostradores de las sucursales del banco que preside Ana Botín. "No ves, te lo dije. Ya habíamos comenzado a probar la tecnología de Popular, sería por algo", comentaba esta misma mañana un empleado de Santander, más quizá por hacerse el interesante que por que de verdad conociese los planes del banco si se tienen en cuenta las declaraciones de Botín y los comunicados del FROB y del supervisor europeo. 

La presidenta de Santander, Ana Botín, ha comentado esta mañana en rueda de prensa que espera el banco firmó la compra de Popular hoy mismo a las 7,00 horas. Y lo primero que ha hecho, además de tranquilizar a todos los clientes, ha sido cambiar a todo el consejo de Popular, incluido a su efímero presidente Emilio Saracho. Explicó que fue anoche (martes día 6 de junio) cuando "las autoridades europeas nos llamaron, y preparamos una oferta. Santander no presentó oferta en el primer proceso pero cono conocíamos el banco, hemos podido presentar una oferta en muy poco tiempo para quedarnos con Popular", declaró esta mañana en rueda de prensa.

El consejo de Popular confiaba, sin embargo, en mantenerse aún un tiempo, poco, pero algo, según ha confesado alguno de sus miembros. Eso sí, ahora tanto Allianz, con e 4% que tenía de Popular, la familia mexicana Del Valle, con el 4,13%, o la Sindicatura, con el 9,5% se quedan a cero. Han perdido toda su inversión en Popular. Sus participaciones ya no valen nada. Antes, Crédit Mutuel, con el 3,9% de Popular salió del consejo. Justo el viernes pasado, pero no se sabe si ha vendido o no su participación a tiempo.

Ahora Santander y los ya exconsejeros del banco esperan una avalancha de demandas por los inversores que apostaron por la ampliación de capital de Popular llevada a cabo en junio de 2016 por 2.500 millones de euros. "Nos engañaron. Las cuentas y la situación del banco no era el que nos contaron y se explicó en el folleto de ampliación. Es otro Bankia. Es un caso muy similar a la OPS de Bankia", reclamaba esta mañana un inversor con unos cuantos millones de euros en acciones de Popular, ese banco que llegó a ser durante años el más solvente, eficiente y rentable de España y de Europa.

Normas